sábado, agosto 22, 2026
15.6 C
Mexico City
Inicio Blog Página 3

Tecnología y eficiencia son las claves para yacimientos no convencionales

0

México cuenta con conocimiento geológico y con acceso a las tecnologías necesarias para evaluar el desarrollo de sus yacimientos no convencionales, pero cualquier proyecto deberá construirse alrededor de la eficiencia, la planeación de largo plazo y el aprendizaje acumulado por otros países. Así lo planteó Edmundo Leyva Jaramillo, director comercial de SLB para México, Centroamérica y Venezuela, durante la mesa “Potencial y retos técnicos de los yacimientos no convencionales”, realizada en la Cámara de Diputados como parte del foro multidisciplinario sobre fracturamiento hidráulico.

La discusión partió de un contexto marcado por la declinación de los campos convencionales y la dependencia de las importaciones de gas natural. Frente a ese panorama, Leyva sostuvo que los desafíos tecnológicos asociados con los recursos no convencionales pueden abordarse mediante soluciones seguras que ya han sido probadas y se han consolidado en otras regiones productoras.

“Estados Unidos lleva entre 20 y 25 años desarrollando, optimizando y haciendo más eficientes sus procesos de no convencionales, y Argentina lleva 10 años llegando a niveles equivalentes”, explicó, lo que abre posibilidades al protagonismo que México podría tomar en este tema.

Entonces, más que reproducir desde cero esos recorridos, opinó que localmente se podrá incorporar la evidencia adquirida para disminuir tiempos, costos y errores durante las etapas iniciales, ya que “los modelos de comparación tienen que normalizarse a las lecciones aprendidas, y a todo ese proceso de curva de aprendizaje por el que otros países han pasado y que podemos adquirir”.

Leyva mencionó, como ejemplo, que desarrollos recientes en Emiratos Árabes Unidos han logrado acortar esa curva a alrededor de cuatro o cinco años mediante la transferencia de conocimiento y la adopción de prácticas desarrolladas previamente en otras cuencas. Siguiendo esta lógica, la futura implementación de estas tecnologías, de manera eficiente y experta, pondría a México como punta de lanza del fracking a nivel global.

Conocimiento mexicano y operación estandarizada

Aunque el desarrollo de yacimientos no convencionales requiere capacidades especializadas en geología, perforación, terminación y producción, el representante de SLB destacó que México posee experiencia suficiente para caracterizar sus propios recursos. “La parte de geología es la que menos me preocupa porque tenemos todo el conocimiento aquí. Esta gente conoce muy bien los reservorios y los yacimientos locales”, sostuvo.

De acuerdo con su exposición en la Cámara de Diputados, existen zonas cuyas características podrían compararse favorablemente con formaciones reconocidas internacionalmente. Leyva aseguró que saben muy bien que hay ciertas áreas en el país donde la calidad del reservorio es mejor incluso que en Eagle Ford o Vaca Muerta. “Hay potencial para desarrollar reservorios igual de complejos o menos que en otras partes del mundo”.

En la misma línea, las decisiones geológicas continúan adaptándose a las condiciones particulares del subsuelo, mientras que las tareas repetitivas de ejecución pueden automatizarse para disminuir variaciones, elevar la seguridad y controlar los costos.“En la parte de ejecución, entre más se pueda disminuir la intervención humana, más nos ayuda a estandarizar el proceso. La automatización y la operación remota son clave para el desarrollo de los no convencionales”, agregó.

La terminación de los pozos también ha evolucionado. El representante de SLB explicó que la siguiente etapa de mejora es la utilización de simulaciones numéricas y algoritmos para minimizar la cantidad de fracturas que se necesitan, “porque cada fractura implica más recursos y más tiempo”. A ello se suma la transformación de los fluidos empleados en las operaciones que, décadas atrás, incorporaban numerosos componentes. Hoy, los avances de la industria han permitido reducir su cantidad y utilizar alternativas biodegradables.

“Hace 30 años se utilizaban alrededor de 15, 20 o 25 químicos para las operaciones de fractura. Hoy se corren operaciones en Permian y Marcellus con tres químicos, todos ellos biodegradables”, indicó.

Agua, producción e infraestructura

El manejo del agua fue identificado como uno de los aspectos que necesitan mayor planeación. Para Edmundo Leyva, las experiencias en regiones áridas muestran que la disponibilidad de agua dulce no tiene que ser el punto de partida de estos desarrollos, siempre que existan sistemas de tratamiento, fuentes alternativas y circuitos de reutilización. “La solución técnica en muchos de estos países son sistemas de circuito cerrado donde, una vez que se consigue el agua, que no tiene que ser potable, puede ser del subsuelo, salina, desalinizada del océano o incluso obtenida por ósmosis”, explicó.

En la etapa de producción, el reto consiste en recuperar los hidrocarburos de manera eficiente y evitar pérdidas de gas. Leyva explicó “hay sistemas que capturan esa producción, permiten la división de los componentes de los hidrocarburos y dejan el gas listo para comercialización en sitio, sin tener que ventear”.

La combinación de monitoreo, automatización y sistemas de recuperación permitiría atender una de las características centrales de los pozos no convencionales: su rápido declive inicial. Por ello, la viabilidad no depende solamente del desempeño de un pozo individual, sino de la coordinación de toda la campaña. “El uso de tecnología en recursos no convencionales tiene que tener como método principal la ganancia de eficiencia”, afirmó Leyva. “La cantidad de fracturas ejecutadas puede crecer, mientras el costo por etapa disminuye agresivamente”.

Para el experto de SLB, el desafío también representa una oportunidad para desarrollar capacidades propias, fortalecer proveedores nacionales y generar soluciones que posteriormente puedan ofrecerse en otros mercados. “Es nuestra oportunidad para desarrollar nuestra propia tecnología en México y que podamos exportarla a otras naciones en la parte no convencional”, concluyó.

Angélica Ruiz cierra su ciclo en bp México tras casi tres décadas en el sector energético

0

Angélica Ruiz concluyó su etapa profesional en bp después de casi 30 años de trayectoria, marcada por el liderazgo de proyectos de exploración, producción e infraestructura energética en México, Brasil y Argentina.

Durante su carrera, Ruiz destacó por encabezar equipos multidisciplinarios en proyectos marinos y continentales de alta complejidad, contribuyendo al desarrollo económico y energético de la región.

La dirección de bp México quedará a cargo de Pedro Elío, quien dará continuidad a la estrategia y operaciones de la compañía en el país.

En su nueva etapa, Ruiz continuará vinculada a la industria mediante proyectos estratégicos regionales y su participación como Consejera Independiente, enfocándose en gobierno corporativo y generación de valor.

Válvulas: la industria invisible que sostiene los grandes proyectos

0

La industria invisible detrás de la infraestructura

La infraestructura industrial suele explicarse desde sus grandes obras, plantas, ductos o sus líneas de producción. Sin embargo, detrás de cada proceso existe una cadena menos visible, pero indispensable para la continuidad operativa: la industria de válvulas y conexos.

Para José Luis Gómez Góngora, Director General de AMEXVAL, este sector ha dejado de ocupar una posición meramente operativa dentro de los proyectos industriales. De hecho, se estima que “el inventario de válvulas en operación instaladas hoy en día en la industria está alrededor de las 29 millones de piezas”, señaló, y que “el año pasado en el mercado nacional la venta de válvulas representó aproximadamente arriba de los 1,000 millones de dólares”.

La dimensión todavía es menor si se compara con Estados Unidos, donde la demanda es considerablemente más alta. De acuerdo con el directivo, el mercado mexicano representa alrededor de 10% de la demanda estadounidense.

“Hoy en día hay pocas industrias que no requieren de una válvula para el control de fluidos”, explicó. “Entendiendo por fluidos los que pueden ser líquidos o gaseosos y además para el control de la presión de los mismos. Por eso su uso en la industria del petróleo y gas es muy importante”.

En ese mapa, Gómez observa una transformación del papel de las empresas mexicanas, aportando en una cadena que aporta ingeniería, mantenimiento especializado y soluciones tecnológicas para mejorar la operación de los proyectos. “La empresa mexicana en la industria de válvulas ha sufrido muchos cambios y su papel es muy importante. Ha pasado de ser un proveedor operativo a ser un socio estratégico en la cadena de suministro”, afirmó.

Contenido nacional como eje de competitividad

El fortalecimiento del contenido nacional se ha vuelto uno de los principales temas para la industria mexicana de válvulas y conexos. En un contexto de nuevos proyectos industriales y energéticos, AMEXVAL considera que la integración de proveedores locales puede convertirse en una ventaja para elevar la participación mexicana en cadenas de suministro de mayor valor.

Por eso es que el programa “Hecho en México” ha funcionado como un referente para impulsar la participación de empresas nacionales tanto en proyectos locales como internacionales. “Vino a ser un referente para la participación de las empresas en los proyectos tanto nacionales como internacionales”, afirmó, agregando que la iniciativa “es un sinónimo de calidad y confiabilidad y eso nos permite que el desarrollo del contenido nacional en la industria tome una relevancia mucho más importante”.

La oportunidad se relaciona con la expansión de actividades productivas que demandan equipamiento, servicios técnicos y proveeduría especializada. El directivo mencionó proyectos vinculados con nuevas tecnologías para producir fertilizantes, productos alimenticios y capacidades automotrices, donde la industria mexicana debe responder con mayor preparación e integración.

“Los grandes proyectos en México que se están dando, como es el caso de la generación de nuevas tecnologías para producir fertilizantes, para producir otro tipo de productos alimenticios, desarrollar capacidades automotrices, nos están solicitando que cada día estemos mejor preparados y que tengamos una integración nacional mucho más fuerte y consolidada”, sostuvo.

Para AMEXVAL, esa integración depende de fabricar más componentes, obtener más capacitación, certificaciones, cumplimiento regulatorio, conocimiento técnico y capacidad de acompañamiento. Por ello, la asociación ha desarrollado programas orientados tanto a usuarios industriales como a las propias empresas que producen bienes y servicios dentro del sector.

“Estamos, yo creo que muy bien preparados”, dijo Gómez Góngora.

Y agregó que “han desarrollado programas de capacitación muy importantes, no nada más para que las empresas que ocupan los bienes que se producen en el sector conozcan qué hay, cómo hay y cómo se desarrolla, sino también procedemos a capacitar a las propias empresas que producen estos bienes y servicios”.

Esa preparación, aseguró, ya permite competir más allá del mercado nacional. “Tenemos socios que son referentes no nada más a nivel nacional, sino a nivel internacional. Por ejemplo, uno de nuestros socios es el principal fabricante de válvulas en Latinoamérica y tiene presencia en varias partes del mundo”, explicó Gómez.

Regulación y certificaciones para competir en mejores condiciones

Además de la integración nacional, la agenda del sector pasa por condiciones regulatorias más equitativas, puesto que la competencia internacional ha sido fuerte especialmente por la entrada de productos provenientes de mercados de bajo costo. “Hay mercados que son muy económicos en su acceso para la industria nacional, pero también es cierto que hoy en día lo que hemos estado trabajando es en tener una regulación más equitativa”, señaló.

La conversación regulatoria es relevante porque las válvulas y conexos impactan directamente la operación de plantas, ductos, sistemas de proceso, infraestructura energética y proyectos industriales que dependen de seguridad, continuidad y precisión.

“Nosotros queremos jugar un papel preponderante en el desarrollo de todos los proyectos, tanto nacionales como internacionales”, afirmó. “Hoy en día el sector de válvulas es una cadena que tiene la capacidad instalada, la capacidad técnica y el espacio de mercado necesario para poder atender las necesidades o la demanda tanto nacional como internacional”.

AMEXVAL también busca posicionarse como una representación organizada de los productores mexicanos de la categoría, incluyendo elementos adicionales necesarios para el funcionamiento de los sistemas, como tubería, interconexiones y otros componentes asociados a la operación industrial.

“Somos una representación organizada y activa, que estamos muy al tanto de lo que sucede no nada más en el mercado nacional como internacional”, puntualizó José Luis Gómez Góngora.

Para el directivo, la industria mexicana cuenta con capacidades para asumir un papel más visible, atraer inversión y desarrollar nuevas capacidades industriales, donde las válvulas aparecen como una pieza discreta, pero decisiva.

Canadá anuncia inversión de 70,000 millones de dólares en energía limpia

0

El gobierno de Canadá, junto con Quebec y Terranova y Labrador, alcanzó un acuerdo histórico para modernizar Churchill Falls, desarrollar Gull Island y construir un proyecto eólico terrestre en Labrador.

La iniciativa movilizará cerca de 70,000 millones de dólares, con 10,000 millones de financiamiento federal, y permitirá elevar la capacidad de generación limpia hasta 14,000 MW.

Se estima que el proyecto aportará unos 31,000 millones de dólares al PIB canadiense hacia principios de la década de 2040 y respaldará más de 23,000 empleos directos e indirectos.

Además, la nueva infraestructura energética permitirá acelerar la electrificación de proyectos mineros en Labrador Trough, especialmente de hierro y grafito, fortaleciendo la producción de minerales críticos y la seguridad energética de Canadá.

Movilidad empresarial acelera transformación más allá del combustible; Edenred México

0

El combustible seguirá siendo la columna vertebral del negocio de movilidad empresarial en los próximos años, pero comenzará a compartir protagonismo con mantenimiento, peajes, electromovilidad, autoconsumo y analítica de datos. Desde México —su segundo mercado más importante después de Brasil— Edenred Mobility impulsa una estrategia de crecimiento de 12 a 15% anual hasta 2030.

De proveedor de combustible a ecosistema de movilidad

Pablo Chiappetta, director general de Mobility de Edenred México, explicó que el país está apenas 10% por debajo del volumen de Brasil en litros gestionados. Sobre esa base, la compañía busca diversificar su modelo de gestión de gasto de combustible hacia soluciones integrales para flotillas.

“Estamos invirtiendo mucho, desarrollando y trayendo tecnología para pasar de ser un proveedor de una solución de combustible a generar un ecosistema de soluciones para la gestión de la flota”, afirmó.

A nivel global, la división Mobility creció 10% en el primer trimestre de 2026, impulsada por datos e inteligencia artificial dentro de la estrategia Amplify 25-28, atendiendo a más de 300,000 clientes en Europa y América Latina.

De combustible a costo total de operación

En México, Edenred opera con más de 12,000 clientes y 500,000 tarjetas, procesando cerca de 3.5 millones de transacciones mensuales. Esta base alimentará Edenred One Mobility, una plataforma que integrará combustible, mantenimiento, peajes y electrificación en un solo entorno.

La solución permitirá calcular el costo total de operación de cada vehículo, optimizar rutas y reducir kilómetros recorridos, además de identificar estaciones con mejores precios de combustible. Su primera versión está prevista para finales de 2026, con posible despliegue en 2027.

Actualmente, 91% de los ingresos de Mobility en México proviene del combustible, pero la meta es reducirlo a 80% en 2029 y 78% en 2030, impulsando el crecimiento de las líneas “Beyond Fuel”.

Eficiencia operativa como eje central

El combustible representa entre 30 y 35% del gasto de una flota, pero la eficiencia depende de múltiples variables.

“No hay que ver solamente el precio del litro, sino también los kilómetros recorridos y la indisponibilidad de los vehículos”, explicó Chiappetta.

Electromovilidad y nueva infraestructura

La electrificación se perfila como uno de los pilares del nuevo portafolio, especialmente en flotas de última milla con recorridos predecibles de alrededor de 200 km diarios.

“Con una plataforma lo que hacemos es optimizar el uso del cargador para que no tengan más de los que necesitan”, señaló.

Edenred también anunció la adquisición de The Mobility House Solutions, especializada en infraestructura de carga B2B, con más de 2,500 depósitos de flotas y 5,000 clientes, además de acceso a más de un millón de puntos de carga en Europa.

La estrategia busca replicar su modelo de combustibles: no ser propietario de la infraestructura, sino habilitarla mediante alianzas.

Trazabilidad y autoconsumo

El autoconsumo de petrolíferos abre otro frente clave. Las soluciones de Edenred permiten controlar inventarios y movimientos de combustible en tanques propios, aportando trazabilidad tanto a empresas como a autoridades.

“Nuestras soluciones contribuyen a darle trazabilidad al ingreso y a la salida del combustible”, afirmó Chiappetta.

Digitalización y gestión de riesgos

La compañía desarrolla desde México el proyecto Secure Routing, que integra variables como inseguridad, clima o cierres de caminos en la planificación de rutas.

“No es solo kilómetros y precio del combustible, sino información adicional para definir una ruta óptima”, explicó.

Innovación y transformación interna

Edenred destina cerca del 5% de sus ingresos a innovación, pero el reto no es solo tecnológico, sino también organizacional: transformar equipos comerciales acostumbrados a productos transaccionales hacia servicios más complejos.

“Tenemos una visión muy clara de lo que queremos ser y los líderes correctos para implementar este cambio”, concluyó.

Form Energy capta 750 millones de dólares para escalar sus baterías de hierro de larga duración

0

Form Energy cerró una ronda Serie G de 750 millones de dólares, liderada por T. Rowe Price y con participación de Sequoia Capital, Breakthrough Energy Ventures y GE Vernova, entre otros inversionistas. Los recursos se destinarán a ampliar la producción de sus baterías de hierro-aire en Form Factory 1, en West Virginia.

La tecnología utiliza un proceso de oxidación reversible del hierro y puede almacenar electricidad durante hasta 100 horas, sin depender de litio, cobalto o níquel. Además, alrededor del 80% de sus materiales proviene de Estados Unidos, reduciendo la exposición a las cadenas de suministro asiáticas.

Form Energy ya cuenta con una cartera comercial de entre 75 y 80 GWh. Entre sus proyectos destaca una alianza con Xcel Energy y Google en Minnesota, que contempla una batería de 300 MW y 30 GWh para respaldar el suministro de un centro de datos.

El financiamiento refuerza el papel del almacenamiento de larga duración como alternativa para respaldar energías renovables y atender el creciente consumo eléctrico de los centros de datos de IA.

OpenAI entra al trading de energía para proteger la rentabilidad de sus centros de datos

0

OpenAI está creando una función especializada de trading energético dentro de su división de infraestructura para gestionar su creciente exposición a los mercados de electricidad y gas natural en Estados Unidos. La compañía busca utilizar contratos a precio fijo, forwards, swaps y opciones para reducir el impacto de la volatilidad sobre sus costos.

El movimiento refleja un cambio importante en la economía de la IA: la electricidad pasa de ser un simple gasto operativo a convertirse en una materia prima estratégica y un riesgo financiero que debe gestionarse activamente. La estrategia también contempla la posibilidad de recurrir a generación eléctrica propia con gas natural cuando las limitaciones de la red dificulten nuevas conexiones.

Para OpenAI, la gestión energética será especialmente relevante ante sus planes de infraestructura masiva, incluyendo un campus de 30,000 millones de dólares en Georgia y un desarrollo de 10 GW en Ohio. Los costos de electricidad ya representan una variable capaz de afectar la viabilidad de proyectos de expansión.

El paso sigue una tendencia que también está adoptando Meta: las grandes empresas de IA comienzan a incorporar capacidades propias de gestión de commodities para asegurar que la disponibilidad y el precio de la energía no se conviertan en un cuello de botella para el crecimiento del cómputo.

Experiencia internacional acorta el camino hacia yacimientos no convencionales

0

El desarrollo de los yacimientos no convencionales atraviesa en el país un momento de definición. Tamaulipas se posiciona como una de las entidades con mayor interés en avanzar en esta materia, mientras que en diversos foros se analizan los elementos necesarios para que México construya una estrategia funcional.

La discusión avanzó en la mesa «Potencial y retos técnicos de los yacimientos no convencionales», realizada en la Cámara de Diputados como parte del encuentro «Una aproximación multidisciplinaria al fracturamento hidráulico», donde especialistas plantearon un argumento central: México no tendría que comenzar desde cero.

La experiencia acumulada en otras regiones productoras ofrece referencias para reducir tiempos, evitar errores y adaptar soluciones tecnológicas a las condiciones nacionales, señalaron especialistas durante la mesa.

Desde perspectivas distintas, los participantes aportaron elementos para dimensionar el potencial del subsuelo, los requerimientos operativos y las condiciones necesarias para avanzar hacia una estrategia de largo plazo, en un escenario marcado por la declinación de los campos convencionales y la elevada dependencia mexicana de las importaciones de gas natural.

Edmundo Leyva Jaramillo, director comercial de SLB para México, Centroamérica y Venezuela, dimensionó la urgencia de esa discusión al señalar que el país opera muy por debajo de sus máximos históricos de producción.

«Si no hacemos nada, todos los meses perdemos 40 mil barriles diarios de producción. Entonces, es una declinación brutal», advirtió.

Por su parte, Luca Ferrari, investigador del Instituto de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), hizo una distinción entre los yacimientos convencionales y aquellos en los que los hidrocarburos permanecen atrapados en formaciones de muy baja permeabilidad.

Estos últimos requieren fracturamiento hidráulico para liberar el petróleo o el gas y presentan una producción inicial que disminuye con rapidez, por lo que su aprovechamiento depende de campañas continuas de perforación.

«Después de tres años, prácticamente un pozo produce solo 10 por ciento de su nivel inicial. Eso implica que se tiene que perforar masivamente», explicó Ferrari, en una dinámica que se traduce en una operación mucho más intensiva que la de los campos convencionales.

Condiciones para desarrollar el potencial

La discusión también planteó la necesidad de conocer con mayor precisión qué recursos podrían convertirse en producción.

Ferrari recordó que buena parte de las estimaciones disponibles corresponde todavía a recursos prospectivos, es decir, volúmenes inferidos a partir de la información geológica, pero que aún no han sido incorporados como reservas.

Por ello, consideró necesario ampliar el conocimiento geológico e hidrogeológico de las cuencas antes de emprender proyectos de gran escala, además de evaluar las condiciones bajo las cuales podrían sostenerse económicamente.

Antonio Escalera Alcocer, exdirector de Exploración de Pemex Exploración y Producción, planteó que esa información deberá generarse mediante una estrategia que recupere el equilibrio entre los proyectos de corto, mediano y largo plazo.

«Una exploración de una empresa como Petróleos Mexicanos tiene que ser balanceada en el corto, mediano y largo plazo», sostuvo.

A su juicio, retomar esas actividades permitiría precisar el potencial disponible, pues «la exploración descubre y convierte recursos prospectivos en reservas».

Fabio Barbosa Cano, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, añadió que la evaluación deberá atender las características particulares de cada formación.

Al recuperar experiencias de empresas que estudiaron bloques mexicanos y posteriormente modificaron sus planes, sostuvo que el acceso a capital y tecnología debe estar acompañado por condiciones favorables en el subsuelo.

«Si no hay condiciones geológicas, se hace la inversión y fracasa», afirmó.

Las participaciones colocaron así la caracterización de las cuencas como punto de partida para cualquier estrategia.

La experiencia de otros países puede ofrecer referencias y soluciones, pero su aplicación dependerá de la capacidad para adaptarlas a la geología y a las necesidades operativas de México.

A partir de esa base, Leyva Jaramillo de SLB planteó que los modelos de comparación con otras experiencias «tienen que normalizarse a las lecciones aprendidas y a toda la curva de aprendizaje por el que otros países han pasado y que podemos adquirir».

«Nuevos desarrollos de no convencionales, especialmente en Emiratos Árabes, han reducido la curva de aprendizaje a cuatro o cinco años, porque aprenden de Estados Unidos y Argentina, y nosotros potencialmente podríamos aprender de los tres», agregó el experto.

Tecnología para una operación eficiente

La rápida declinación de los pozos convierte el desarrollo de los yacimientos no convencionales en una operación de largo aliento.

Esto obliga a mirar los proyectos como sistemas completos y no como una suma de pozos aislados donde, además de la perforación, se requiere coordinar caminos, ductos, almacenamiento y estaciones de procesamiento, lo que eleva las necesidades financieras y vuelve indispensable planear desde el inicio la continuidad de las operaciones.

Antonio Escalera Alcocer planteó que esa planeación debe comenzar desde la exploración.

A su juicio, México necesita recuperar una estrategia equilibrada que incorpore proyectos de corto, mediano y largo plazo, con el fin de generar información suficiente sobre las cuencas antes de avanzar hacia desarrollos de mayor escala.

En la fase de ejecución, el director comercial de SLB sostuvo que la eficiencia depende de estandarizar los procesos y aprovechar tecnologías que permitan repetir las operaciones con mayor consistencia.

«Esto es un «sistema fábrica». Hay que hacer mil o mil 200 pozos de manera continua y estandarizada», explicó.

Bajo ese modelo, la digitalización y la automatización pueden reducir variaciones durante la ejecución, mientras las decisiones geológicas continúan ajustándose a las características de cada formación.

«Entre más se pueda disminuir la intervención humana, más nos ayuda a estandarizar el proceso. La automatización y la operación remota son clave para el desarrollo de los no convencionales», agregó Leyva Jaramillo, para quien la aplicación de tecnología «tiene como método principal la ganancia de eficiencia», ya que a medida que aumenta la capacidad de ejecución, «el costo por etapa disminuye agresivamente».

Luca Ferrari coincidió en que la continuidad constituye una de las condiciones centrales de este tipo de desarrollos, debido al comportamiento productivo de los pozos.

«Si uno deja de perforar, básicamente cae rápidamente la producción», advirtió.

Las intervenciones mostraron que la experiencia internacional y las herramientas tecnológicas pueden acortar el aprendizaje de México, siempre que se integren en una estrategia propia, respaldada por mayor conocimiento del subsuelo y una planeación capaz de sostener las operaciones en el tiempo.

De esta manera, el desarrollo del fracking dependerá no solo de adoptar soluciones probadas, sino de ajustarlas a las capacidades y condiciones del territorio.

BP destraba el desarrollo del campo de gas Cocuina-Manakin

0

BP acordó vender una participación del 20% a National Gas Company of Trinidad and Tobago (NGC) en la sección trinitense del campo Cocuina-Manakin. El yacimiento cuenta con aproximadamente 1 Tcf de gas natural, distribuido entre aguas de Trinidad y Tobago y Venezuela, y la operación busca acelerar su desarrollo.

El proyecto contempla destinar 70% de la producción a Atlantic LNG para exportación y el 30% restante a la industria petroquímica de Point Lisas. El nuevo suministro sería clave para Trinidad y Tobago, que busca recuperar producción de sus campos maduros y aumentar la utilización de su infraestructura de GNL.

BP prevé tomar la Decisión Final de Inversión a finales de 2026, sujeta a las autorizaciones regulatorias de Estados Unidos. El desarrollo se suma a otros proyectos regionales de la compañía, como Calypso, con 4.4 Tcf de gas, y el proyecto offshore Ginger.

YPF postula Argentina LNG, proyecto de 51,000 millones de dólares, al RIGI

0

YPF, junto con Eni y XRG, presentó formalmente la solicitud para incorporar Argentina LNG al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). El megaproyecto contempla una inversión total de 51,000 millones de dólares para aprovechar el gas de Vaca Muerta y exportarlo como GNL a los mercados internacionales.

La iniciativa prevé una inversión inicial de 29,000 millones de dólares y la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) frente a las costas de Río Negro, con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales. La puesta en marcha está prevista para 2031.

Según las estimaciones de YPF, Argentina LNG podría generar alrededor de 10,000 millones de dólares anuales en exportaciones durante 20 años. La incorporación al RIGI busca ofrecer mayor seguridad jurídica y condiciones competitivas para acelerar una de las mayores inversiones energéticas de Argentina.