El megaproyecto León Smart Solar City, promovido por el Ayuntamiento de León y desarrollado a nivel técnico por la empresa Norsol Energía Solar, fue seleccionado como finalista de los prestigiosos Innovation in Politics Awards 2026, uno de los certámenes europeos más importantes orientados a la innovación pública.
La iniciativa competirá directamente en la categoría de Protección Medioambiental, habiendo superado una criba inicial de más de 300 propuestas de 35 países europeos. En esta edición, España alcanzó una presencia institucional histórica al consolidar 13 proyectos finalistas. Los ganadores de cada división sectorial se anunciarán de manera oficial en el marco de una gala internacional programada para el próximo 30 de octubre en Cascais, Portugal, localidad galardonada como la Capital Europea de la Democracia.
La principal innovación técnica de León Smart Solar City radica en el diseño y despliegue de una red inteligente de autoconsumo compartido y virtual que enlaza de manera centralizada a más de 100 infraestructuras públicas. El esquema optimiza tanto la generación como la demanda de energía municipal gracias a una arquitectura compuesta por 11 instalaciones fotovoltaicas que suman una potencia conjunta de 1.5 MWp.
Adicionalmente, el ecosistema incorpora una capacidad de almacenamiento de 1.9 MWp (1,970 kWh) a través de sistemas de baterías físicas instalados de forma estratégica en diez de las ubicaciones del plan. Este respaldo tecnológico permite mitigar las limitaciones de la generación solar tradicional al resguardar los excedentes producidos en horas pico para utilizarlos fuera de las horas de radiación.
En la primera fase del plan maestro, se ejecutó la colocación de 2,481 nuevos paneles fotovoltaicos en 13 locaciones municipales clave, destacando los pabellones de San Esteban, Margarita Ramos, La Torre y Luis Vives, los polideportivos de Quevedo y La Granja, el CEAS Ventas Este y el centro cívico Ventas Oeste, los cuales complementan la infraestructura preexistente en el edificio de Ordoño II, el Parque de Bomberos, el Colegio de Huérfanos Ferroviarios (CHF) y las piscinas de La Palomera.
Al operar en un radio virtual de hasta cinco kilómetros a la redonda, la planta puede inyectar electricidad a oficinas, escuelas públicas y dependencias de servicios sociales que no cuentan con espacio en sus cubiertas, con la meta de cubrir el 85% de las necesidades energéticas de los centros con mayor gasto. La estrategia generará ahorros económicos de 160,000 euros anuales para las arcas locales y evitará la emisión de 860 toneladas de dióxido de carbono al año, mitigación ambiental equivalente a la captura natural realizada por un bosque de 41,053 árboles maduros.






