Los mercados energéticos internacionales registraron una corrección a la baja este jueves, logrando moderar los precios del crudo más de un 4% tras el marcado repunte de la sesión previa.
El barril de petróleo Brent, indicador de referencia en el mercado europeo, reportó un descenso del 4.4% para situarse en los 77 dólares, retrocediendo desde el pico superior a los 80 dólares alcanzado la jornada anterior. De igual manera, el barril de petróleo WTI, de referencia en Estados Unidos, emuló la tendencia bajista al contraerse un 4.6% y cotizar en los 72.5 dólares. Los ajustes financieros se consolidaron a pesar de la ejecución de nuevos bombardeos nocturnos por parte de las fuerzas armadas estadounidenses sobre territorio iraní y de una parálisis casi total en el flujo comercial marítimo de la región.
El comportamiento volátil del crudo responde al recrudecimiento del conflicto geopolítico entre Washington y Teherán tras la ruptura definitiva de la tregua bilateral, un evento que inicialmente encareció las cotizaciones del petróleo por encima del 8%.
El Ejército de Estados Unidos ejecutó ofensivas aéreas contra objetivos en Irán por segunda jornada consecutiva, horas después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, emitiera advertencias desde la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. Medios de comunicación iraníes confirmaron la detonación de explosiones y la activación de sistemas de defensa antiaérea en la ciudad costera de Bandar Abbas, un enclave estratégico en el litoral del Estrecho de Ormuz que ha visto colapsadas sus actividades de navegación.
Ante este panorama, la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán emitió un comunicado advirtiendo que los bombardeos estadounidenses afectan gravemente la planificación diseñada para la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz, señalando que la injerencia norteamericana en la designación de las rutas de tráfico marítimo desatará una respuesta contundente y pondrá en riesgo los intereses económicos de las naciones usuarias del canal.
De acuerdo con los datos de monitoreo satelital compilados por Bloomberg, el tráfico comercial ordinario por este enclave geográfico quedó paralizado tras los últimos ataques, limitando los pocos movimientos navales detectados a una ruta de tránsito septentrional avalada formalmente por las autoridades de Teherán.






