La estrategia de Corea del Sur para consolidar uno de los mayores centros globales de inteligencia artificial (IA) y manufactura de semiconductores avanza a un ritmo más acelerado que la infraestructura eléctrica necesaria para garantizar su suministro.
Un análisis de la consultora Wood Mackenzie advierte que el proyecto insignia del país, valorado en 4.7 billones de wones (aproximadamente 3.1 billones de dólares), podría verse limitado por la falta de inversiones en la red de transmisión y la ausencia de reformas estructurales en el mercado eléctrico. El informe detalla que el complejo proyectado en la región de Honam, enfocado en centros de datos de IA y semiconductores con una inversión dedicada de 800,000 millones de wones, enfrentará un déficit crítico de energía si se mantiene la tendencia de planificación actual.
De acuerdo con las proyecciones técnicas, el complejo de Honam elevará la demanda máxima de electricidad de la región desde los 11.8 GW actuales hasta los 19.1 GW una vez que alcance su pleno desarrollo. Sin embargo, la capacidad efectiva de generación estimada para el año 2030 se situará únicamente en 16.8 GW, lo que provocará un déficit potencial de 2.3 GW.
Aunque la región de Honam posee el mayor potencial de energías renovables de Corea del Sur, la red de transmisión se encuentra saturada, experimentando graves congestiones en el corredor Honam-Central durante la primavera, lo que impide la interconexión de nuevos proyectos solares. Mitigar este desbalance exclusivamente con energía fotovoltaica requeriría instalar 19.5 GW en los próximos cinco años, una meta poco realista considerando que en 2025 solo se incorporaron 679 MW de capacidad solar en la zona.
Para resolver esta problemática de secuenciación e infraestructura, los analistas sugieren implementar medidas de flexibilidad a corto plazo junto con el fortalecimiento de la generación firme. Entre las soluciones inmediatas destacan la optimización de la topología de la red de transmisión y la extensión por diez años de la vida operativa de la central nuclear de Hanbit, lo que permitiría conservar 2 GW de capacidad que están programados para salir de servicio antes de 2035.
A largo plazo, Wood Mackenzie identifica soluciones estructurales como el desarrollo de nuevos reactores en los terrenos de reserva de Hanbit y el robustecimiento del corredor de transmisión Yeongnam-Honam para aprovechar el excedente nuclear de 15.9 GW de la región vecina, disminuyendo además la dimensión del futuro proyecto de transmisión de corriente continua de alta tensión (HVDC) de la Costa Oeste






