La crisis geopolítica en Medio Oriente continúa golpeando al sector energético global después de que Adnoc Gas confirmara que el complejo de Habshan, considerado la mayor planta gasista de Emiratos Árabes Unidos, no recuperará su capacidad operativa total hasta el año 2027 tras los ataques sufridos durante abril en el contexto del conflicto regional relacionado con Irán.
La filial gasista de Abu Dhabi National Oil Company informó que los ataques registrados los días 3 y 8 de abril obligaron a activar protocolos de emergencia y continuidad operativa dentro de una de las instalaciones energéticas más importantes de la región del Golfo Pérsico.
Actualmente Adnoc Gas logró restaurar aproximadamente 60% de la capacidad de procesamiento de Habshan y proyecta alcanzar cerca de 80% hacia finales de 2026 mientras continúan las labores técnicas de recuperación. La empresa espera recuperar completamente la operación de la planta durante 2027.
Pese a que algunas unidades de procesamiento permanecen fuera de servicio, la compañía aseguró que el suministro general de gas dentro de la red energética de Emiratos Árabes Unidos fue restablecido de manera sustancial para mantener el abastecimiento de clientes nacionales y operaciones industriales estratégicas.
La situación ocurre en medio de crecientes tensiones sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Las interrupciones logísticas y restricciones de transporte continúan afectando exportaciones energéticas y elevando la volatilidad de los mercados internacionales.
El impacto financiero ya comenzó a reflejarse en los resultados de Adnoc Gas. Durante el primer trimestre de 2026 la compañía reportó una utilidad neta de 1079 millones de dólares equivalente a una caída interanual de 15%.
Asimismo el EBITDA retrocedió 15% hasta 1824 millones de dólares mientras los ingresos disminuyeron 18% al ubicarse en 5003 millones de dólares, reflejando las complicaciones derivadas de las tensiones geopolíticas y la interrupción del transporte marítimo.
Fatema Al Nuaimi, directora ejecutiva de Adnoc Gas, señaló que el trimestre estuvo marcado por una perturbación externa excepcional aunque destacó la capacidad de resiliencia financiera y operativa de la compañía frente al escenario energético actual.
La empresa advirtió además que el cierre parcial del estrecho de Ormuz podría provocar un impacto negativo adicional sobre las ganancias netas del segundo trimestre de entre 400 y 600 millones de dólares si las operaciones marítimas no logran normalizarse antes del cierre de junio.
Pese al entorno adverso, Adnoc Gas considera que los precios internacionales más altos del gas natural licuado y del gas licuado de petróleo podrían ayudar a compensar parte de los volúmenes diferidos durante la segunda mitad de 2026 si el flujo marítimo en Ormuz logra estabilizarse.
La compañía mantiene previsiones de ganancias anuales para 2026 dentro de un rango de entre 3500 y 4000 millones de dólares, aunque reconoce que el comportamiento del conflicto geopolítico seguirá siendo uno de los factores más importantes para el mercado energético mundial.






