La compañía energética británica BP, en alianza con SOCAR y un consorcio internacional de grandes empresas del sector, ha iniciado la producción comercial de gas natural en el yacimiento offshore Azeri Chirag Gunashli (ACG), ubicado en el Mar Caspio en Azerbaiyán, en un movimiento que marca un punto de inflexión en el suministro energético hacia Europa.
El consorcio está liderado por BP con una participación del 30,37%, seguido por SOCAR con 35,3%, MOL con 9,57%, INPEX con 9,31%, ExxonMobil con 6,79%, TPAO con 5,73% y ONGC Videsh con 2,92%, lo que refleja una de las estructuras de cooperación energética internacional más relevantes del sector actual.
El primer pozo productor fue perforado desde la plataforma West Chirag, ubicada offshore en el Mar Caspio, dando inicio a la extracción de gas natural no asociado, un paso que transforma el histórico campo petrolero ACG en un activo dual de petróleo y gas con mayor valor estratégico para la región.
Este avance se enmarca dentro de la estrategia europea de seguridad energética, en un contexto donde la Unión Europea busca diversificar sus fuentes de suministro y reducir su dependencia de combustibles fósiles procedentes de regiones tradicionales, fortaleciendo así la resiliencia del sistema energético continental.
Azerbaiyán, gracias a su infraestructura del Corredor Sur de Gas, ya suministra aproximadamente el 5% del consumo total de gas de Europa, consolidándose como un actor clave en la nueva arquitectura energética del continente.
Desde el punto de vista técnico, el bloque ACG cuenta con reservas estimadas de 4 billones de pies cúbicos de gas recuperable, con un potencial máximo de extracción que puede alcanzar hasta 6 billones de pies cúbicos, lo que lo posiciona como uno de los desarrollos energéticos más significativos del Mar Caspio.
El gas es extraído principalmente de los yacimientos de Qirmaki y será transportado junto con condensados hacia la terminal terrestre de Sangachal mediante infraestructura submarina ya existente, optimizando costes operativos y tiempos de desarrollo.
El contrato que regula esta operación fue firmado en septiembre de 2024 con vigencia hasta el año 2049, lo que garantiza estabilidad operativa y continuidad estratégica en el largo plazo para todas las compañías involucradas.
En los mercados financieros, la noticia ha tenido impacto positivo en la valoración de BP, con un incremento cercano al 0,8% en sus acciones, impulsado también por el contexto de alza del petróleo Brent.
Analistas del sector consideran que este proyecto refuerza la posición de BP como uno de los líderes globales en transición energética integrada, al combinar producción de petróleo y expansión de gas natural en un mismo activo estratégico.






