Washington (United States), 01/04/2026.- US President Donald J. Trump pauses as he finishes speaking about the Iran war from the Cross Hall of the White House in Washington, DC, USA, 01 April 2026. EFE/EPA/ALEX BRANDON / POOL
El presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció que está considerando levantar sanciones a empresas chinas que actualmente compran petróleo proveniente de Irán una decisión que podría alterar de manera significativa el equilibrio del mercado energético global y las relaciones comerciales entre las principales potencias económicas del mundo.
Las declaraciones fueron realizadas durante su viaje de regreso a Estados Unidos a bordo del avión presidencial Air Force One tras una visita oficial de dos días a China donde se abordaron temas clave relacionados con comercio energía y estabilidad internacional.
Trump afirmó que la medida aún no está tomada pero que será evaluada en breve lo que ha generado expectativa en mercados internacionales especialmente en el sector energético donde el petróleo iraní ha estado sujeto a sanciones estrictas durante años.
El presidente estadounidense también comentó que considera aceptable una posible suspensión del programa nuclear de Irán por un periodo de hasta 20 años aunque insistió en que cualquier acuerdo debe estar basado en un compromiso “real y verificable” por parte de Teherán.
Este posible cambio de política ocurre en un escenario donde el comercio global de petróleo ha estado marcado por restricciones sanciones y tensiones geopolíticas que han impactado la oferta y los precios internacionales de la energía.
Analistas internacionales señalan que una eventual flexibilización de sanciones podría incrementar significativamente los flujos de petróleo iraní hacia Asia especialmente hacia China lo que podría modificar los precios globales y la competencia entre productores energéticos.
Actualmente las sanciones estadounidenses han limitado durante años la participación de empresas extranjeras en la compra de crudo iraní reduciendo la oferta global disponible en mercados internacionales.
Una eventual relajación de estas restricciones podría aumentar la oferta en el mercado energético global en un contexto donde la demanda sigue creciendo impulsada por la industria tecnológica la inteligencia artificial y la expansión industrial en Asia.
El anuncio de Trump también se interpreta como un posible movimiento estratégico dentro de las negociaciones más amplias entre Estados Unidos China e Irán donde la energía sigue siendo un elemento central de poder geopolítico.
Expertos consideran que cualquier cambio en las sanciones podría tener impactos inmediatos en el precio del petróleo la estabilidad de mercados emergentes y la redistribución de flujos comerciales energéticos a nivel mundial.
El sector energético global observa con atención este posible giro político debido a su potencial para redefinir las rutas de suministro y la dependencia energética de grandes economías.
La American Chamber of Commerce (AmCham) fue fundada en 1917. Inspirada en la evolución del entorno bilateral, su apuesta a futuro se enfoca en la generación de negocios entre sus más de 1,100 empresas socias, la influencia en la política pública y la producción de información estratégica. Así lo indicó Pedro Casas Alatriste, Executive Vice President & CEO de la institución.
Uno de los cambios más relevantes bajo su dirección ha sido la expansión territorial de AmCham después de 50 años y su interlocución con los gobiernos. Uno de los hitos recientes fue su inclusión en el Consejo Asesor para Desarrollo Económico y Regionalización (CADERR), convocado por la Presidenta Claudia Sheinbaum. “Eso nos ha permitido ser parte de las decisiones sobre tarifas, el Plan México, la política comercial y la revisión del T-MEC, entre muchas otras cosas”, detalló Casas sobre la instancia de 16 miembros, donde es una de las tres organizaciones empresariales presentes.
En el ámbito internacional, han reactivado su presencia en Washington D.C. “Estamos haciendo viajes de directivos para poder concientizar, socializar y educar a muchos tomadores de decisiones en Washington sobre México: legisladores, think tanks, las mismas empresas, la Casa Blanca, el poder ejecutivo, etcétera. Entonces, tenemos ya una agenda de incidencia muy importante en Estados Unidos que antes no teníamos”, comentó.
Respecto al T-MEC, Casas destacó su impacto positivo durante los últimos años. La renegociación del tratado y el distanciamiento geopolítico de Estados Unidos con China provocaron una “primera ola de nearshoring”, donde México ganó dos puntos porcentuales del mercado estadounidense que había perdido el gigante de Oriente e incrementó los niveles de inversión alcanzando cifras récord. “Nos convertimos en los dos países que más comercian en la historia de la humanidad. Nunca otro par de países había comerciado tanto como México y Estados Unidos, lo cual es impresionante”, ilustró.
Sin embargo, reconoció que actualmente hay una pausa debido a la incertidumbre política en ambos países y a las políticas arancelarias impulsadas por el Presidente Donald Trump. Pero, a pesar del freno temporal, prevé una “segunda ola de nearshoring infinitamente más grande que la primera”. Y es en ese contexto en que la AmCham se perfila como un actor clave con el potencial de ser un canal de comunicación entre gobiernos y empresas, especialmente en sectores como tecnología, automotriz, acero y aluminio que, para el directivo “son las empresas más relevantes que hay para la administración de Estados Unidos y todas ellas son parte de AmCham también”.
En esta línea, Pedro Casas identificó sectores estratégicos donde México puede tener ventajas competitivas y que van en línea con la supervivencia de la economía global. La electromovilidad, los semiconductores, los dispositivos médicos y la agroindustria son un “match perfecto” entre lo que Estados Unidos necesita y se puede ser capaz de producir en México. No obstante, reconoció que para capitalizar esa oportunidad es necesario fortalecer habilitadores como la infraestructura energética, el uso eficiente del agua, la seguridad, el Estado de Derecho, la mano de obra calificada y la infraestructura logística. “Necesitamos mejorar la infraestructura fronteriza entre los dos países que más comercian en el mundo. Deberíamos tener una frontera de ese nivel y no la tenemos”, subrayó.
En materia energética, AmCham ha participado activamente a través de su comité especializado “que tiene diferentes líneas de acción, desde aquellas que tienen que ver con los ductos y el poder lograr traer gas natural a México, principalmente al sureste”, abordando temas como la distribución de gasolina y la lucha contra el huachicol. Por otra parte, impulsan la diversificación de la planta energética del país, incluyendo inversiones en energías renovables y el uso de baterías, junto con formar parte de las mesas de discusión de la reforma energética propuesta por Sheinbaum. Apuntan a que el sector requiere inversión privada para satisfacer la demanda creciente y a que Pemex y CFE “florezcan a los niveles que está requiriendo la demanda de energía”.
Respecto a la integración de Norteamérica, que se caracteriza por ser un sistema de coproducción donde México y Estados Unidos intercambian un alto porcentaje de componentes en sus productos manufacturados, se exige diferenciar sus relaciones comerciales en ciertos productos. “Cuando hablamos de tarifas, de renivelar déficits y demás, México sí es parte de otra discusión”, planteó Casas, indicando que el reto pendiente en esta integración es el tema laboral, ya que Estados Unidos enfrenta un desafío demográfico con la salida de la fuerza de trabajo de generaciones grandes. Esto presenta una oportunidad para que México contribuya en áreas donde se tiene déficit, requiriendo un mayor flujo de personas, intercambios académicos y entendimiento mutuo.
Sobre el impacto de los aranceles impulsados por la política comercial de Trump, Casas sostuvo que aunque generan incertidumbre en el corto plazo, México puede resultar beneficiado en el largo plazo, ya que muchas empresas se verán obligadas a invertir aquí para abastecer al mercado estadounidense. En este escenario, el foco de AmCham será fortalecer su estrategia de incidencia pública en Washington, especialmente de cara a la revisión del T-MEC y al Mundial de Fútbol 2026. “2,200 millones de personas que van a estar volteando a la región no solo para ver partidos de fútbol, porque siempre todo lo que se genera a su alrededor es mucho de compartir la cultura, la política y la sociedad”, concluyó.
El mercado energético europeo volvió a mostrar señales de estabilización después de varias semanas marcadas por volatilidad internacional y fuertes presiones sobre los precios de combustibles derivadas del conflicto en Oriente Próximo y las tensiones vinculadas al petróleo internacional.
De acuerdo con datos publicados por el Boletín Petrolero de la Unión Europea el precio promedio del diésel cayó 0,98% durante la última semana situándose en 1,717 euros por litro alcanzando así su nivel más bajo desde la segunda semana de marzo.
La reducción representa un alivio parcial para millones de consumidores transportistas y sectores productivos que enfrentaron fuertes incrementos en costos energéticos tras el aumento del precio internacional del crudo provocado por el conflicto en Irán y el riesgo de interrupciones logísticas en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz.
El descenso también consolida al diésel bastante por debajo de los 1,883 euros registrados antes de la entrada en vigor de las medidas fiscales implementadas por el Gobierno español para contener el impacto inflacionario sobre los carburantes.
Mientras el diésel mostró retrocesos la gasolina registró un comportamiento distinto y aumentó 0,85% durante la semana alcanzando un promedio de 1,541 euros por litro aunque todavía permanece por debajo de la media europea y de la eurozona.
Las medidas aprobadas por el Ejecutivo español incluyeron una reducción del IVA al 10% sobre gasóleo gasolina e hidrocarburos además de rebajas en impuestos especiales y apoyos dirigidos a sectores estratégicos como transporte y agricultura.
Estas acciones fueron implementadas tras el fuerte encarecimiento del petróleo internacional provocado por tensiones geopolíticas y riesgos asociados a restricciones energéticas globales.
A pesar de la reciente estabilización los precios actuales continúan significativamente por encima de los niveles observados hace un año especialmente en el caso del diésel.
Actualmente llenar un depósito promedio de 55 litros de diésel tiene un costo cercano a 94,43 euros lo que representa aproximadamente 19,3 euros más frente al mismo periodo del año anterior.
En el caso de la gasolina llenar un tanque promedio implica un desembolso cercano a 84,75 euros equivalente a unos 4,73 euros más comparado con hace doce meses.
Sin embargo los combustibles todavía permanecen lejos de los máximos históricos registrados durante el verano de 2022 cuando la gasolina superó los 2,141 euros por litro y el diésel alcanzó niveles cercanos a 2,1 euros.
Analistas energéticos señalan que los precios de los combustibles continúan influenciados por múltiples factores incluyendo cotización internacional del petróleo impuestos costos logísticos márgenes comerciales y fluctuaciones geopolíticas.
También explican que los cambios en el precio del crudo internacional no impactan de manera inmediata en estaciones de servicio debido al desfase temporal existente dentro de las cadenas de distribución energética.
Actualmente España mantiene precios inferiores frente a los promedios energéticos europeos. La gasolina sin plomo de 95 se ubica por debajo de la media de la Unión Europea de 1,871 euros y de la eurozona donde el promedio alcanza 1,93 euros por litro.
En el caso del diésel España también conserva precios más bajos respecto a la media comunitaria de 1,93 euros y frente a los 1,976 euros promedio registrados en países de la zona euro.
Expertos consideran que la evolución futura del mercado dependerá principalmente de la estabilidad geopolítica internacional la demanda energética mundial y las decisiones fiscales que adopten los gobiernos europeos para proteger consumidores e industrias.
Víctor Rodríguez Padilla dejó la dirección de Petróleos Mexicanos (Pemex) luego de que la calificadora internacional Standard & Poor’s (S&P) Global Ratings degradara la calificación de la empresa de perspectiva “positiva” a negativa”.
El anuncio lo realizó la Presidenta Claudia Sheinbaum, donde aseguró que Rodríguez Padilla dejaba la petrolera debido a una promesa. Explicó que al inicio del sexenio, el exdirector le dijo que sólo podía encabezar a Pemex por un año y medio.
“Se cumplió ese año y medio y vino Victor a decirme: ‘me quiero regresar a la facultad de ingeniería’. Deja la dirección de Pemex porque fue el compromiso que yo hice con él”, comentó Sheinbaum Pardo en un video publicado en su perfil oficial de la red social “X”, antes Twitter.
Pese a los deseos del exdirector de Pemex de volver a la academia, la jefa del ejecutivo dijo que Rodríguez Padilla ahora será director en el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias. Claudia Sheinbaum destacó la labor del directivo, pese a que la calificadora internacional mencionada cambió la perspectiva crediticia de la empresa.
S&P Global Ratings argumentó que su calificación sobre Pemex sigue reflejando la expectativa de “una probabilidad casi segura” de apoyo gubernamental en un escenario de dificultades financieras.
“Pemex recibió aproximadamente 69,800 millones de dólares en apoyo gubernamental entre 2019 y 2025, y la administración de Sheinbaum ha estado implementando diversos mecanismos para ayudar a la empresa”, indicó la calificadora.
No obstante, señaló que el perfil crediticio individual de Pemex se mantiene en ‘ccc+’, lo que aseguró que refleja que la estructura de capital de la petrolera “es insostenible”, dada su débil liquidez y su alto apalancamiento.
El sustituto del académico
La Presidenta nombró a Juan Carlos Carpio como el nuevo CEO de Pemex. Anteriormente fue director Corporativo de Finanzas de Petróleos Mexicanos, desde inicios del sexenio de Sheinbaum.
Carpio es licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es maestro en Gerencia Pública por el Centro de Investigación y Docencia Económicas.
Anteriormente se desempeñó como director general de Administración Financiera en la Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad de México. La Presidenta destacó que, en aquellos años, se encargó de revisar y atender la deuda de la capital mexicana.
“Es un honor formar parte de este gran equipo, y ahora en esta nueva responsabilidad le reitero mi compromiso con usted, con el proyecto que encabeza, con México y con las y los trabajadores de esta empresa”, mencionó el nuevo director.
Aseguró que las actividades de Pemex estarán planeadas para fortalecer a la empresa y continuar con la consolidación de la soberanía energética del país. Comentó que las siguientes actividades en su agenda serán en campo con los trabajadores de Pemex, si es que así lo aprueba la Presidenta.
“Continuaremos con los trabajos en beneficio de México”, añadió.
En la reunión que sostuvo la Presidenta con Victor Rodríguez y Juan Carlos Carpio también estuvo presente Luz Elena González, secretaria de Energía. Donde mencionó que en el último año y medio se hizo “un buen trabajo” en Pemex.
Canadá presentó oficialmente una nueva Estrategia Nacional de Electricidad impulsada por el primer ministro Mark Carney con el objetivo de duplicar la capacidad eléctrica del país para 2050 en uno de los mayores proyectos de transformación energética de América del Norte.
El anuncio ocurre en un contexto donde la demanda eléctrica global comienza a dispararse por el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, los centros de datos, la electrificación industrial y la transición energética mundial.
Actualmente alrededor del 80% de la electricidad canadiense proviene de fuentes no emisoras posicionando al país como una de las economías con generación eléctrica más limpia dentro del G7. Sin embargo el gobierno federal considera que el sistema energético canadiense necesitará una expansión histórica para responder al crecimiento económico y tecnológico esperado durante las próximas décadas.
La nueva estrategia contempla ampliar de manera masiva la generación eléctrica, fortalecer redes de transmisión, modernizar sistemas de distribución y acelerar capacidades de almacenamiento energético en todas las provincias y territorios.
Uno de los principales objetivos será conectar las redes eléctricas de Canadá desde el este hasta el norte del país para crear un sistema energético más integrado capaz de mejorar estabilidad, seguridad energética y competitividad industrial.
Ottawa calcula que la demanda eléctrica nacional podría duplicarse hacia 2050 debido al aumento de proyectos industriales, electrificación del transporte, expansión manufacturera y crecimiento explosivo de sectores vinculados a inteligencia artificial y procesamiento de datos.
El gobierno también informó que el desarrollo energético requerirá más de 130 mil trabajadores especializados durante los próximos 25 años impulsando inversiones en capacitación técnica, formación profesional y atracción de talento energético.
Según las estimaciones oficiales la estrategia podría generar hasta 15 mil millones de dólares canadienses en ahorro energético acumulado hacia 2050 además de reducir costos de electricidad para aproximadamente el 70% de los hogares canadienses.
Mark Carney declaró que Canadá debe construir infraestructura energética “a escala y velocidad” para garantizar electricidad limpia, confiable y asequible en un entorno global cada vez más volátil y competitivo.
La estrategia también reconoce que para mantener estabilidad y costos competitivos será necesario conservar flexibilidad operativa dentro del sistema eléctrico incluyendo el uso regulado de gas natural mientras avanza la transición energética.
La asociación Electricity Canada calificó el anuncio como un paso histórico para acelerar inversiones y reducir obstáculos regulatorios en proyectos de generación y transmisión eléctrica.
El organismo empresarial destacó que regulaciones más flexibles y favorables a la inversión permitirán a las compañías eléctricas avanzar con mayor rapidez en infraestructura crítica necesaria para sostener el crecimiento económico canadiense.
Mientras tanto el Partido Conservador encabezado por Pierre Poilievre criticó el anuncio asegurando que Canadá ya enfrenta dificultades para cubrir completamente su demanda energética y que durante 2024 el país tuvo que importar electricidad desde Estados Unidos.
Analistas consideran que el nuevo plan energético canadiense podría convertirse en uno de los programas de infraestructura eléctrica más relevantes del continente en medio de la creciente competencia global por energía limpia, seguridad energética y desarrollo tecnológico.
La expansión eléctrica de Canadá también refleja cómo los gobiernos comienzan a prepararse para una nueva era de consumo energético intensivo impulsado por inteligencia artificial, automatización industrial y digitalización económica global.
Iberdrola marcó un nuevo hito dentro del sector energético europeo tras poner en funcionamiento el parque Tâmega Norte en Portugal considerado el primer gran proyecto híbrido eólico hidráulico conectado a la red eléctrica de toda la Península Ibérica.
La iniciativa energética forma parte del Complejo del Támega una de las mayores apuestas de infraestructura renovable en Europa que combina generación eólica con almacenamiento hidroeléctrico por bombeo permitiendo optimizar el suministro eléctrico y reforzar la estabilidad de la red energética.
El parque Tâmega Norte se encuentra ubicado entre Braga y Vila Real dentro de los municipios portugueses de Cabeceiras de Basto y Montalegre y contará con una capacidad instalada de 195 MW mediante 27 aerogeneradores Vestas de alta potencia.
Cada turbina incorpora rotores de 172 metros y capacidad individual de 7.2 MW convirtiéndose en uno de los desarrollos eólicos terrestres más potentes instalados actualmente por Iberdrola en Europa.
La producción energética estimada para Tâmega Norte alcanzará aproximadamente 414 GWh anuales mientras Tâmega Sur actualmente en fase de construcción añadirá otros 185 GWh reforzando el suministro renovable de la región.
La inversión conjunta destinada a ambos proyectos supera los 346 millones de euros distribuidos en 237 millones para Tâmega Norte y 109 millones para Tâmega Sur consolidando uno de los mayores desembolsos recientes en energías limpias dentro de Portugal.
Iberdrola destacó que el complejo permitirá evitar la emisión de más de 230 mil toneladas de dióxido de carbono cada año cifra comparable con retirar aproximadamente 100 mil automóviles de circulación o plantar millones de árboles adicionales.
El proyecto cuenta además con el respaldo financiero del Banco Europeo de Inversiones mientras Norges Bank participará estratégicamente con un control cercano al 49% del complejo una vez finalicen todas las etapas operativas.
Uno de los elementos tecnológicos más innovadores del proyecto fue el uso del sistema BladeLifter especializado en el transporte de enormes palas eólicas por caminos montañosos y carreteras estrechas.
Esta tecnología permitió elevar las palas entre 25 y 30 grados reduciendo significativamente la necesidad de modificar carreteras o realizar grandes obras civiles disminuyendo así el impacto ambiental sobre zonas rurales portuguesas.
Durante los momentos de máxima actividad en la construcción del parque participaron cerca de 150 trabajadores incluyendo personal técnico especialistas en salud ambiental supervisores externos operadores logísticos y equipos internacionales de Vestas.
Iberdrola aseguró que el modelo híbrido implementado en el Complejo del Támega representa una solución estratégica para acelerar la electrificación europea mejorar el almacenamiento energético y facilitar la integración masiva de energías renovables en el sistema eléctrico.
Expertos consideran que este tipo de megaproyectos jugarán un papel decisivo en la transición energética europea especialmente ante el crecimiento acelerado del consumo eléctrico y la necesidad de reducir la dependencia de combustibles fósiles.
El exsecretario de Economía y exnegociador del T-MEC, Ildefonso Guajardo, lanzó una fuerte advertencia sobre el futuro del mercado energético mexicano al asegurar que los controles de precios aplicados a combustibles podrían desencadenar problemas de desabasto en distintas regiones del país.
Durante su participación en la Convención Onexpo 2026 celebrada en Mérida Yucatán, Guajardo afirmó que el gobierno mexicano estaría subestimando los riesgos económicos y políticos derivados de mantener precios máximos en gasolina Magna y diésel en medio de un entorno internacional marcado por volatilidad energética y presiones geopolíticas.
Actualmente la gasolina Magna de Pemex mantiene un precio tope cercano a 24 pesos por litro mientras el diésel permanece limitado alrededor de 27 pesos como parte de acuerdos voluntarios impulsados entre autoridades y empresarios gasolineros.
Sin embargo representantes del sector consideran que estos niveles ya no permiten operar de forma rentable en muchas regiones del país debido al aumento de costos logísticos, operativos y fiscales.
Guajardo sostuvo que ningún empresario puede mantenerse indefinidamente dentro de una actividad que genera pérdidas y recordó que históricamente los controles de precios han mostrado resultados negativos en México.
El exfuncionario aseguró que muchos operadores enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos como nómina, impuestos y mantenimiento de estaciones de servicio.
“El combustible más caro es el que no se consigue” expresó Guajardo al advertir que algunas estaciones podrían optar por dejar de distribuir determinados combustibles hasta recuperar condiciones mínimas de rentabilidad.
El especialista señaló que si el mecanismo compensatorio vía IEPS resulta insuficiente la alternativa más eficiente sería permitir que el mercado ajuste naturalmente los precios conforme a la realidad internacional de costos energéticos.
Además alertó que la situación energética mexicana podría convertirse en un punto delicado dentro de la próxima renegociación del T-MEC entre México Estados Unidos y Canadá.
Guajardo afirmó que empresarios estadounidenses podrían utilizar las políticas energéticas mexicanas como argumento para señalar presuntas ventajas competitivas a favor de Pemex incluyendo subsidios, condiciones preferenciales de comercialización y estándares diferenciados para combustibles.
Según explicó estas tensiones podrían impactar directamente la competitividad regional y las futuras condiciones comerciales dentro del acuerdo norteamericano.
El exsecretario también pidió al gobierno establecer canales permanentes de diálogo con empresarios gasolineros para evitar confrontaciones que compliquen todavía más el entorno energético nacional.
Especialistas consideran que el incremento global de precios petroleros y la volatilidad geopolítica mantienen bajo fuerte presión tanto a gobiernos como a empresas del sector energético en América del Norte.
Mientras tanto empresarios gasolineros continúan advirtiendo que sostener precios artificialmente bajos podría afectar el suministro y acelerar problemas operativos dentro del mercado nacional de combustibles.
La petrolera Repsol volvió a colocarse en el centro de la polémica energética en España después de que la Asociación Española de Estaciones de Servicio Automáticas (AESAE) presentara una denuncia formal ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por presunto abuso de posición dominante derivado de su política de descuentos en combustibles.
La asociación considera que las promociones impulsadas por la compañía durante la actual crisis energética internacional podrían provocar un fuerte desequilibrio competitivo y amenazar directamente la viabilidad de numerosas gasolineras independientes y estaciones automáticas en el país.
La ofensiva legal surge en un contexto marcado por la volatilidad de los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo que han llevado a grandes operadores energéticos a intensificar estrategias comerciales agresivas para captar clientes.
AESAE solicitó a la CNMC la aplicación de medidas cautelares urgentes para suspender de inmediato las bonificaciones de Repsol argumentando que reproducen efectos similares a las prácticas sancionadas previamente por el organismo regulador.
Cabe recordar que en febrero pasado Competencia impuso una multa de 20.5 millones de euros a empresas vinculadas con Repsol por aplicar políticas consideradas como estrechamiento abusivo de márgenes durante 2022 en plena crisis derivada de la invasión rusa a Ucrania.
En aquella resolución la CNMC sostuvo que ciertas estrategias comerciales afectaban negativamente a estaciones independientes limitando su capacidad para competir dentro del mercado nacional de carburantes.
Ahora AESAE considera que la situación podría repetirse bajo un nuevo esquema comercial basado en descuentos vinculados a servicios energéticos integrados.
Según la denuncia aunque Repsol no estaría recuperando márgenes mediante aumentos de precios mayoristas a competidores sí estaría utilizando los combustibles como producto gancho para atraer contratos de electricidad, gas y otros servicios mediante su ecosistema energético digital.
La petrolera liderada por Antonio Brufau amplió recientemente sus promociones a través de la plataforma Waylet permitiendo a clientes acumular descuentos de hasta 40 céntimos por litro dependiendo de los servicios energéticos contratados.
La estrategia también incluye beneficios especiales para transportistas profesionales y autónomos mediante tarjetas Solred en medio del incremento de costos energéticos internacionales.
Repsol prorrogó además las promociones hasta el próximo 31 de mayo reforzando su apuesta comercial para mantener competitividad dentro del mercado español de combustibles.
Sin embargo operadores independientes advierten que este tipo de campañas podrían acelerar procesos de concentración dentro del sector favoreciendo principalmente a grandes grupos energéticos con capacidad financiera para sostener descuentos prolongados.
Analistas energéticos consideran que la resolución de la CNMC podría convertirse en un precedente relevante para el futuro competitivo del mercado español de combustibles especialmente en un entorno marcado por inflación energética, digitalización y nuevos modelos integrados de comercialización.
Ford Motor Company anunció oficialmente el lanzamiento de Ford Energy una nueva subsidiaria enfocada en sistemas de almacenamiento energético a gran escala en Estados Unidos marcando uno de los movimientos industriales más relevantes del sector energético y tecnológico estadounidense en los últimos años.
La nueva división estará enfocada en desarrollar sistemas BESS para utilities, centros de datos, industrias y grandes clientes comerciales en un momento donde la demanda de almacenamiento energético crece aceleradamente por el avance de la electrificación y las energías renovables.
Ford confirmó que invertirá aproximadamente 2000 millones de dólares para consolidar esta nueva unidad de negocio y comenzar las primeras entregas comerciales a finales de 2027.
La estrategia contempla desplegar al menos 20 GWh anuales de capacidad de almacenamiento energético utilizando infraestructura industrial ya existente dentro de Estados Unidos.
La presidenta de Ford Energy, Lisa Drake, explicó que durante más de un año la compañía trabajó silenciosamente en asegurar cadenas de suministro, adaptar instalaciones industriales y preparar capacidades tecnológicas para responder al crecimiento exponencial del mercado energético norteamericano.
Ford Energy fabricará sistemas de almacenamiento basados en baterías LFP prismáticas integradas en contenedores de 20 pies conocidos como Ford Energy DC Block.
La compañía ofrecerá inicialmente dos configuraciones principales. El modelo FE-250 diseñado para aplicaciones de dos horas y el FE-450 enfocado en operaciones de cuatro horas de almacenamiento energético.
Ambos sistemas incorporarán baterías LFP de alta estabilidad térmica, refrigeración líquida y sistemas avanzados de gestión energética orientados a ofrecer una vida útil estimada de 20 años.
Ford destacó que uno de sus principales objetivos será ofrecer soluciones financieramente confiables para utilities y desarrolladores energéticos que buscan proyectos bancables y sostenibles a largo plazo.
La empresa considera que el crecimiento explosivo de centros de datos, inteligencia artificial, redes eléctricas inteligentes y energías renovables ha generado una enorme necesidad de almacenamiento energético despachable y de alta confiabilidad.
Para acelerar la producción Ford reutilizará capacidad industrial existente en Glendale Kentucky donde adaptará instalaciones previamente destinadas a manufactura de baterías.
La estrategia industrial también busca cumplir requisitos de contenido nacional estadounidense e incentivos asociados a créditos fiscales energéticos fortaleciendo la manufactura doméstica frente a la competencia internacional.
Analistas consideran que la entrada de Ford al negocio BESS podría intensificar la competencia dentro del mercado energético norteamericano actualmente dominado por empresas especializadas en almacenamiento y tecnología de baterías.
El movimiento también refleja cómo grandes fabricantes automotrices están ampliando operaciones más allá del transporte eléctrico para posicionarse dentro de toda la cadena de valor energética.
Ford aseguró que el objetivo no solo será fabricar sistemas de almacenamiento sino también ofrecer soporte técnico, mantenimiento y garantías a largo plazo aprovechando más de 122 años de experiencia industrial de la compañía.
La expansión energética ocurre mientras Estados Unidos acelera inversiones estratégicas para fortalecer resiliencia eléctrica, integración renovable y seguridad energética nacional.
La batería automotriz dejó de ser solo la pieza que permite que arranque el vehículo. En una industria marcada por sistemas eléctricos, software, funciones de seguridad, conectividad y nuevas demandas de energía, este componente adquiere un papel más complejo dentro de la movilidad. Desde Monterrey, Nuevo León, Clarios mostró cómo su operación mexicana integra manufactura, reciclaje, investigación, desarrollo, servicio y economía circular para responder a esta transformación.
Durante un recorrido exclusivo, la compañía presentó sus operaciones en Planta Óptima, ubicada en Ciénega de Flores, y en Planta García, uno de sus centros de reciclaje de baterías. El recorrido permitió observar una cadena que empieza con el diseño y fabricación de fuentes de energía, continúa con su distribución al mercado, regresa a través del reciclaje y vuelve a incorporarse como materia prima para nuevas unidades.
Ismael Salinas, presidente de la Región LATAM de Clarios, explicó que muchas veces el usuario solo ve la batería cuando el vehículo falla, pero no tiene presente todo el sistema que existe detrás de ella. La compañía cuenta con 56 plantas alrededor del mundo y produce cerca de una tercera parte de las baterías que demandan los mercados globales de equipo original y reemplazo. En México, la empresa opera 11 sitios, entre plantas de baterías, centros de distribución, recicladoras, operación de componentes, transporte y oficinas corporativas para Latinoamérica, empleando a más de 4,800 colaboradores en el país.
“Lo correcto es cuando cierras el círculo: no solamente vendes un producto, sino que te aseguras de que, lo que ya no necesitas, se recicle”, señaló Salinas respecto a la definición distintiva que tomó la firma en 1998, buscando su completa recuperación.
Esa transición también cambia la manera de producir. Fernando Cabada, vicepresidente de Operaciones de Baterías para México y Región Andina, explicó que la operación mexicana tiene una capacidad de 42 millones de baterías al año y utiliza aproximadamente 85% de esa capacidad. “Cada tráiler full de peso lleva 1,000 baterías. Entonces, diariamente están saliendo 100 tráilers con baterías nuevas, están llegando 100 tráilers con baterías usadas, están moviendo 100 tráilers las cajas, las tapas y todos los componentes de la operación para México”, detalló. Para el directivo, esa escala refleja una operación “bastante grande y compleja”, que busca ser proveedor preferido para clientes en México, Estados Unidos y dentro de la propia red de Clarios.
La evolución tecnológica se concentra, en buena medida, en baterías AGM, diseñadas para vehículos con mayor demanda eléctrica y sistemas como Start-Stop. Cabada explicó que la planta de Torreón está migrando de tecnología SLI a AGM, mientras Escobedo mantiene especialización en baterías para camiones y equipo pesado, y Celaya atiende principalmente al mercado de equipo original. “La batería AGM es adonde tenemos que ir evolucionando”, señaló, al explicar que la operación también debe avanzar hacia nuevos productos, procesos más eficientes y personal capacitado en el uso de tecnología.
La inversión acompaña esa transición, ya que Clarios logró estructurar propuestas para invertir 654 millones de dólares en México durante un periodo de cuatro a cinco años, principalmente en tecnología AGM. A ello se suman 89 millones de dólares invertidos en automatización en los últimos cuatro años, con robots, cobots, sistemas de visión, montacargas autónomos y pilotos de inteligencia artificial en recicladoras.
Bajo voltaje para vehículos más complejos
La Planta Óptima muestra otra parte de esa transformación. Su gerente, Jorge Casas, explicó que la operación llegó a Ciénega de Flores desde Colorado en 2007, con una capacidad instalada cercana a 2 millones de baterías, produciendo alrededor de 5,400 unidades diarias y fabricando más de 29 millones de baterías Óptima. Sus clientes se ubican en 44 países y la instalación atiende a más de 100 clientes directos alrededor del mundo.
La operación fabrica baterías de tecnología espiral y Flat Plate. En el caso de la línea espiral, Casas explicó que la compresión de las celdas permite mayor tolerancia a la vibración, ciclo de vida más largo y mejor capacidad de recarga. La batería, añadió, está diseñada para aplicaciones con altas exigencias de desempeño, desde vehículos convencionales hasta usos marinos, agrícolas, de competencia o de operación especializada.
“Esta es una batería premium. Esta es una batería que se usa para los profesionales del mundo automotriz”, señaló Casas al describir las aplicaciones de la marca Óptima, destacando que entre el 60% y 70% de la producción mensual se dirige a Estados Unidos y Canadá, con clientes como el gobierno de Estados Unidos, Amazon y AutoZone, además de aplicaciones en Europa, Medio Oriente y Asia-Pacífico.
La complejidad del vehículo moderno aparece con más claridad en la visión tecnológica que presentó Jorge Vázquez, Head of R&D and Product Development de Clarios en México, quien comparó la inteligencia de un avión Boeing 787, estimada en 10 a 15 millones de líneas de código, con la de un vehículo moderno, que puede alcanzar alrededor de 150 millones de líneas de código. Esa cantidad de software, sensores, actuadores y sistemas de seguridad exige una línea de bajo voltaje más estable.
“No importa qué tipo de vehículo es: híbrido, eléctrico, de gasolina o diésel. Va a necesitar tener energizado sistemas que no van a depender de la batería central”, explicó respecto a la búsqueda en investigación y desarrollo por parte de Clarios, buscando gestionar múltiples fuentes de energía distribuidas en el vehículo para evitar inestabilidad en sistemas críticos.
De esta manera, se busca ir más allá de fabricar baterías, lo que incluye fuentes de energía, conversión de voltaje, distribución, estabilidad, diagnóstico y capacidad de anticipar fallas. “Ya no nada más está pensando en solamente las baterías, sino en cómo se genera este ecosistema completo para poder asegurar que damos una solución que mantenga la confiabilidad de los vehículos”, señaló Vázquez.
Como parte de esa estrategia, Clarios comenzó este año en Monterrey la construcción de un centro de inteligencia de energía y sistemas, con la intención de aprovechar el conocimiento de ingenieros mexicanos en desarrollos con alcance global. “Nosotros no estamos trayendo el conocimiento de otro país a México, estamos creando el conocimiento también aquí en México”, afirmó Vázquez sobre una agenda tecnológica incluye baterías de litio, desarrollos en iones de sodio, supercapacitores, sistemas de conversión de voltaje y servicios de monitoreo inteligente.
El cambio también llega al servicio. Jorge Vázquez explicó que Clarios trabaja en sistemas de monitoreo que utilizan sensores, transmisión de datos a la nube e inteligencia artificial para anticipar fallas, especialmente en flotillas. La idea es que un camión, taxi o vehículo de reparto pueda recibir una alerta antes de que la batería falle, programar el reemplazo y evitar una detención no planeada.
Esa visión se conecta con el mercado del reemplazo. Francisco Ceceña, vicepresidente para el negocio de aftermarket en América Latina, explicó que LTH “viene siendo la personificación de todo lo que hacemos dentro de Clarios”. La marca, nacida en Monterrey, tiene 98 años de presencia en el mercado y se ha expandido por México, Centroamérica, el Caribe, Venezuela, Perú y otros mercados de Sudamérica.
Así, el reto ya no es solo colocar una batería en el anaquel, sino sostener la movilidad del usuario, construyendo ecosistemas de servicio, soluciones digitales, socios estratégicos y terceros que permiten atender emergencias. “Cada vez que yo te entrego una batería, me traigo una de regreso”, dijo al hablar del ecosistema de distribuidores, certificaciones legales, transporte, bodegas y manejo de residuos que permite cerrar el ciclo. Según explicó, cada año se cambian alrededor de 13 millones de baterías en México, en un parque vehicular cercano a 40 millones de unidades.
Esa complejidad se incrementa conforme los vehículos esconden las baterías bajo asientos, cajuelas o módulos internos, y requieren equipos, herramientas y técnicos certificados para evitar desprogramaciones o daños. Por ello, la compañía opera más de 700 centros de servicio LTH y trabaja con más de 100 distribuidores, en su mayoría empresas familiares y pymes, que llevan la marca y sus servicios al mercado.
La batería que vuelve a empezar
Lourdes Rubín, directora de Operaciones de Centros de Reciclaje en México, explicó que una recicladora de baterías no debe entenderse como un apéndice ambiental, sino como parte necesaria de la cadena industrial. “Las recicladoras no solo son importantes, son necesarias para este ciclo de vida y es lo que nos da el cierre en lo que es la economía circular”, señaló sobre una perspectiva donde una batería usada no es un residuo final.
“Para nosotros en Planta García la batería desechada es una materia prima”, indicó Rubín respecto a la instalación que recicla al año 19 millones de baterías automotrices y recupera 184,000 toneladas de plomo, 15,000 toneladas de plástico y 32,000 toneladas de sulfato de sodio. Además, permite recuperar hasta 99% de los materiales que integran una batería y reducir hasta 90% la energía necesaria frente a procesos basados en recursos nuevos.
El proceso comienza con la recepción de baterías usadas, provenientes principalmente de México y Estados Unidos. Miguel Treto, gerente de planta, explicó durante el recorrido que la instalación recibe, o “quiebra”, alrededor de 62,000 baterías por día, de cualquier marca, no solo LTH. Después, en el área CX, se realiza la pretrituración mecánica, trituración completa y separación hidromecánica de los principales componentes: plástico, materiales de plomo y electrolito.
El plomo sigue distintas rutas según su composición. La pasta y otros materiales relacionados pasan por tratamiento químico, preparación de carga y hornos rotatorios. Treto describió los hornos como “el corazón de la planta”, porque determinan la velocidad del proceso. La instalación cuenta con cuatro hornos que producen alrededor de 20 toneladas cada cuatro horas, con una producción aproximada de 480 toneladas diarias.
En refinación, el plomo se limpia, se ajusta y se convierte en distintas aleaciones según el uso final de la batería. El producto terminado puede salir en lingotes o bloques y posteriormente se envía a plantas de Clarios en México y Estados Unidos. El polipropileno que se usa en las cajas y tapas, en otro proceso, se lava, extruye y transforma en pellets.
El electrolito también se aprovecha. El proceso permite recuperar agua y generar sulfato de sodio, utilizado como insumo en la industria de detergentes. La planta cuenta además con tratamiento de aguas residuales y sistemas para reducir consumo de agua dentro de la operación.
La misma visión se extiende incluso a la formación técnica y la innovación local a través de proyectos como Bloom Drive Intelligence, un programa desarrollado junto al Tecnológico de Monterrey para impulsar talento especializado, investigación y plataformas de prueba vinculadas con movilidad autónoma. La iniciativa busca que parte del conocimiento asociado a la nueva movilidad se desarrolle en México, en línea con el centro de inteligencia energética que se construye en Monterrey.
En conjunto, la operación muestra una cadena que ya no puede explicarse solo desde la fabricación de baterías. La empresa articula recuperación de materiales, manufactura avanzada, automatización, servicio al mercado y desarrollo tecnológico en un momento en que la industria automotriz exige más energía, más seguridad y mayor estabilidad. En esa transición, la batería automotriz deja de ser una caja negra que el usuario recuerda cuando falla y se convierte en una pieza crítica para sostener la nueva movilidad.
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