La reconfiguración de los corredores de transporte de energía a nivel internacional demanda el despliegue de tecnologías de transmisión avanzadas capaces de superar barreras geográficas complejas y de mitigar las ineficiencias técnicas propias del traslado de electricidad a gran escala. En un paso de trascendencia histórica para la infraestructura global, la corporación tecnológica Hitachi Energy ha formalizado la obtención de un contrato comercial valuado en aproximadamente 770 millones de euros para llevar a cabo el diseño, desarrollo y construcción de las estaciones convertidoras del proyecto Elmed, una iniciativa que constituirá la primera interconexión eléctrica en corriente continua de alta tensión entre los territorios de Europa y el norte de África.
Esta adjudicación, otorgada mediante un proceso de licitación conjunta liderado por el gestor de la red de transmisión eléctrica de Italia, Terna, y la Sociedad Tunecina de Electricidad y Gas, representa el cierre de la etapa de planeación de componentes críticos y el inicio de la fase ejecutiva para un enlace que transformará las dinámicas de seguridad en el suministro y cooperación regional en el área del Mediterráneo.
El desarrollo de la infraestructura del proyecto Elmed no responde de manera aislada a criterios de rentabilidad comercial, sino que se encuentra profundamente imbricado en la arquitectura geopolítica europea al formar parte sustancial del Plan Mattei para África, un programa estratégico de gran alcance promovido por el gobierno de la República Italiana con el firme propósito de consolidar alianzas económicas de largo plazo y estabilizar los mercados de insumos básicos mediante la inversión en obras de infraestructura compartida.
De acuerdo con las especificaciones técnicas validadas por los operadores del proyecto, las estaciones de conversión eléctrica se edificarán en emplazamientos estratégicos localizados en la comuna de Partanna, dentro de la provincia de Trapani en la región italiana de Sicilia, y en el asentamiento de Mlaabi, situado en la península tunecina de Cabo Bon, configurando dos nodos terminales que procesarán de forma bidireccional el cambio de la electricidad entre las modalidades de corriente alterna que utilizan las redes de distribución doméstica y corriente continua requerida para el tránsito marítimo de larga distancia.
La ingeniería del enlace submarino contempla la habilitación de una capacidad de transmisión nominal continua de 600 megavatios, estructurada a través de un recorrido lineal de aproximadamente 220 kilómetros de extensión, cuya sección más desafiante corresponderá al tendido de conductores aislados sobre el lecho marino del estrecho de Sicilia, alcanzando cotas de profundidad máxima estimadas en los 800 metros bajo la superficie del mar.
La adopción sistemática de sistemas de transmisión bajo la norma HVDC posibilitará el control preciso de los flujos de potencia y una drástica reducción en los factores de pérdida eléctrica por resistencia en comparación con los métodos tradicionales de corriente alterna, proporcionando a los ingenieros de ambos países una herramienta de alta flexibilidad para amortiguar los picos de demanda estacionales y estabilizar las frecuencias de operación de los sistemas nacionales interconectados.
Los beneficios agregados derivados de la puesta en marcha de este corredor transcontinental impactarán de forma directa en los balances de emisiones de carbono de los mercados integrados, facilitando la absorción eficiente de los excedentes de generación renovable procedentes de los parques solares y eólicos del entorno sahariano y su canalización hacia los centros de consumo industrial de la Unión Europea.
Las autoridades de Terna y de la compañía tunecina STEG han coincidido en señalar que el proyecto Elmed elevará los estándares de confiabilidad y resiliencia de la red euromediterránea frente a las contingencias climáticas extremas, diversificando de manera efectiva las fuentes primarias de energía y dotando al mercado de una mayor liquidez y competitividad de precios en un escenario global dominado por las exigencias regulatorias de la transición energética.






