Los mercados internacionales de crudo reportaron un retroceso marginal en sus cotizaciones este pasado viernes tras la última ronda de hostilidades entre las fuerzas armadas de Estados Unidos e Irán.
El comportamiento bajista de la sesión respondió a la expectativa de los operadores financieros sobre una pronta reanudación del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, un canal estratégico por el que circulaba cerca del 20% del suministro global diario de petróleo y gas antes del inicio de las acciones bélicas el pasado 28 de febrero. A pesar de los ajustes del día, los indicadores principales consiguieron cerrar el balance acumulado de la semana con ganancias significativas.
En la sesión de cierre, los futuros del crudo Brent (referencia en Europa) retrocedieron 29 centavos de dólar, equivalente a una baja del 0.38%, cotizando en los 76.01 dólares por barril. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, cayó 67 centavos de dólar, lo que representó una contracción del 0.93% para fijar su precio en 71.41 dólares. Con estos resultados, el balance semanal arrojó una expansión cercana al 5% para el indicador Brent y un incremento de aproximadamente el 4% en el caso del WTI.
La contención de las ganancias petroleras se aceleró tras reportes internacionales que señalaron la presencia de mediadores de Qatar en territorio iraní con la finalidad de distender la crisis y establecer las bases operativas para reactivar las negociaciones diplomáticas la próxima semana. Los esfuerzos de paz coincidieron con informes de la prensa iraní sobre múltiples explosiones en el sur de su geografía, incluyendo la localidad de Bushehr, sede de una de sus centrales nucleares.
Paralelamente, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) informó que el recrudecimiento del conflicto podría modificar sus estimaciones de un excedente global de crudo para el próximo año, al tiempo que revisó a la baja sus pronósticos sobre la producción petrolera de Rusia debido al impacto de los ataques ucranianos contra su infraestructura de refinación.






