La compañía energética Iberdrola, operando a través de su filial estadounidense Avangrid, formalizó el inicio de la instalación de los paneles solares en el proyecto Oregon Trail Solar. Se trata de una central fotovoltaica con una capacidad de diseño de 57 MW que se construye en el condado de Gilliam, en el estado de Oregón.
La infraestructura tecnológica estará integrada por más de 100,000 módulos fotovoltaicos y tendrá la capacidad de suministrar electricidad de fuentes renovables a cerca de 10,000 hogares de la región. El arranque en la colocación de los módulos marca un hito constructivo para el proyecto, cuya interconexión y entrada en operaciones comerciales se encuentra programada para el próximo año.
Durante su fase de obra civil, el desarrollo de Oregon Trail Solar sostiene una plantilla laboral de aproximadamente 200 empleos directos. Una vez que la central comience su etapa operativa, la filial de Iberdrola contribuirá a la dinámica económica del condado a través de las aportaciones y el pago de impuestos sobre la propiedad, recursos que serán etiquetados localmente para el financiamiento de servicios públicos e infraestructura urbana.
Asimismo, la planta abonará a la estrategia corporativa de Avangrid en Oregón, una entidad federativa prioritaria donde la firma gestiona actualmente más de 2,500 MW de capacidad instalada, además de albergar su Centro Nacional de Formación en el condado de Sherman y sus oficinas corporativas en la ciudad de Portland.
La ubicación del parque fotovoltaico responde a criterios de optimización y conectividad de red, al levantarse junto a Pachwáywit Fields, una central solar de 205 MW que ya se encuentra en operación comercial, y al sistema Shutler Energy Storage, un complejo de almacenamiento equipado con baterías que aportan 41 MW de potencia y 82 MWh de capacidad.
La proximidad geográfica de estas tres instalaciones permitirá a la compañía consolidar un nodo energético que refuerza la integración de generación renovable y almacenamiento de energía en el sistema eléctrico regional. Este despliegue de capital forma parte del plan inversor global de Iberdrola en la Unión Americana, mercado donde la aceleración en la electrificación de la economía y el repunte de la demanda eléctrica industrial impulsan el desarrollo de activos de generación con cero emisiones.






