lunes, junio 1, 2026
20.5 C
Mexico City
InicioEspecialesArtículosMéxico puede convertirse en una potencia global de exportación de gas natural...

México puede convertirse en una potencia global de exportación de gas natural licuado.

Por Kathya Santoyo

Hacia el 2030, se prevé que la demanda de electricidad crezca a una tasa superior al 3% anual, impulsada en gran medida por la inteligencia artificial y los centros de datos, sectores altamente intensivos en consumo eléctrico. En el caso de los centros de datos, por ejemplo, más de la mitad de sus costos operativos corresponden a la energía, por lo que requieren un suministro confiable y competitivo.

En este contexto, el gas natural tiene un rol fundamental, ya que se trata del soporte operativo de esta nueva demanda, al ofrecer generación estable que acompaña la expansión de estas industrias. A diferencia de otras fuentes, el gas permite responder en tiempo real a variaciones en la demanda, garantizando continuidad operativa y estabilidad en la red.

Abraham Zamora, presidente de Sempra Infraestructura para México, señala en exclusiva para Global Energy que el gas natural es un pilar indispensable para que la transición energética sea viable, ordenada y responsable. “El mundo está viendo cada vez más la necesidad de contar con más energía de distintos tipos, sin olvidar que debemos avanzar en la transición energética. Por ello, la demanda por este energético se estará incrementando en todo el mundo cerca del 10% hacia el final de la década, de acuerdo con estimaciones de la International Energy Agency”, detalló.

Agregó que la conversación global suele centrarse en las energías renovables, pero omite una realidad crítica: se requiere confiabilidad, estabilidad y costos competitivos para que la transición energética funcione. Es ahí donde el gas natural juega un rol insustituible, ya que seguirá siendo la columna vertebral que sostiene el sistema energético en México, América del Norte y el mundo.

El respaldo a las renovables

Zamora reconoce que la expansión acelerada de la generación solar y eólica es necesaria e irreversible; sin embargo, su naturaleza intermitente requiere fuentes que complementen su operación y aseguren el balance del sistema eléctrico, “no basta con instalar capacidad renovable; hay que garantizar que la energía esté disponible cuando se necesita, y el almacenamiento eléctrico es esencial para disminuir la intermitencia de las energías renovables”.

El gas natural es una solución probada, escalable y disponible para responder en tiempo real, aportar firmeza al sistema y evitar interrupciones que impactan directamente a la economía y a la vida cotidiana. “No es posible hablar de transición energética sin hablar de seguridad energética. El gas natural es el puente que hace posible avanzar sin poner en riesgo la estabilidad del sistema ni encarecer la energía de manera desproporcionada. Es, en términos prácticos, un habilitador que facilita una mayor penetración de renovables”, asegura el directivo.

Esta misma lógica se extiende a sectores donde la electrificación total simplemente no es viable en el corto y mediano plazo. Industrias intensivas en calor como el acero, el vidrio o el cemento, así como el transporte marítimo y aéreo, requieren soluciones energéticas que hoy la electricidad no puede sustituir. En ese contexto, el gas natural es una opción única para reducir significativamente las emisiones frente a combustibles más intensivos en carbono.

Frentes de oportunidad para México

Ese papel del gas a escala global tiene una expresión directa en México. La creciente demanda nacional no es una tendencia coyuntural. El país lo requerirá por décadas, y para aprovechar ese recurso Abraham Zamora identifica oportunidades en tres frentes: el primero está en adoptar una visión de largo plazo de toda la cadena de valor que anticipe la demanda futura, impulsada por la manufactura avanzada, la relocalización productiva, los centros de datos y la expansión urbana.

El segundo está en la infraestructura, ya que contar con el recurso no basta sin capacidad para transportarlo de forma eficiente y competitiva, lo que exige expandir la red de gasoductos y desarrollar almacenamiento estratégico, clave para la resiliencia y la seguridad energética.

Finalmente, hace énfasis en la posibilidad de que México se convierta en potencia del mercado global, donde los proyectos de licuefacción funcionan como plataformas geopolíticas que posicionan al país como proveedor confiable de GNL gracias a su cercanía con Estados Unidos, sus recursos abundantes y su capacidad industrial.

Valor social como condición de viabilidad

Esa proyección como proveedor global solo se sostiene si los proyectos generan beneficios en el territorio. “La infraestructura energética debe generar valor social para ser viable en el largo plazo. Ya no basta con proyectos técnicamente sólidos o financieramente rentables; deben contribuir a la justicia energética y a la prosperidad compartida, en una visión donde el crecimiento económico, el bienestar de las comunidades y la estabilidad del sistema se refuerzan mutuamente”, agrega el presidente de la compañía.

Al respecto, aclaró que para concretar un proyecto es necesario entender a fondo a las comunidades, escucharlas y construir soluciones en conjunto, lo que permite obtener la licencia social, alinear el proyecto a las necesidades locales y generar valor tangible. “Bien ejecutada, la infraestructura energética genera empleo, impulsa cadenas productivas, mejora servicios públicos y eleva la calidad de vida”.

Abraham Zamora concluye que Sempra Infraestructura opera bajo esa convicción desde que inició operaciones en México hace 30 años, y entiende sus proyectos como palancas de desarrollo regional. Ejemplificó con el caso del Plan de Inversión Social de ECA LNG en Ensenada, que con una inversión cercana a 500 millones de pesos apoyó la transformación de infraestructura local en beneficio de la comunidad.

“El parque eólico Cimarrón genera valor compartido al integrar a las comunidades en los beneficios económicos del proyecto e impulsar inversión social en municipios como Tecate y Mexicali. Ambos casos muestran el doble propósito de desarrollar infraestructura rentable con beneficios para las comunidades, bajo la convicción de que el desarrollo energético debe traducirse en bienestar tangible para las personas”, finaliza.

Negocios Industriales

Relacionados

 Pemex y CFE aceleran transformación energética de México con 38% de generación renovable y nuevas plantas de ciclo combinado

El Gobierno de México anunció un nuevo avance en su estrategia de soberanía energética con el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal...

Investigadores de Columbia desarrollan una tecnología que podría cambiar para siempre la extracción mundial de litio y acelerar la transición energética

La carrera global por asegurar el suministro de litio acaba de entrar en una nueva etapa tras el descubrimiento realizado por científicos de la...

Bruselas da luz verde y Aelec exige acelerar el mecanismo eléctrico que movilizará 9000 millones en una década

El sector eléctrico español acaba de entrar en una nueva etapa estratégica tras la aprobación por parte de la Comisión Europea del esperado mecanismo...