La Organización de Países Exportadores de Petróleo ajustó a la baja, por tercer mes consecutivo, sus proyecciones sobre el crecimiento interanual de la demanda global de crudo para el año 2026. En su más reciente informe mensual editado en Viena, el cartel energético situó este incremento en 0.78 millones de barriles diarios (mbd), una cifra que representa una reducción del 19% respecto a las estimaciones publicadas en el mes de junio.
Con esta modificación técnica, el volumen de consumo mundial previsto para el presente año se promedia en 105.94 mbd, disminuyendo desde los 106.13 mbd que los analistas de la organización anticipaban hace apenas un mes, un comportamiento derivado de un entorno comercial adverso por el conflicto bélico en Irán, la parálisis operativa en el Estrecho de Ormuz y la volatilidad en las cotizaciones internacionales.
A pesar del recorte en el consumo de hidrocarburos, la OPEP mantuvo una postura optimista respecto al desempeño macroeconómico global, ratificando que el Producto Interno Bruto mundial registrará una expansión saludable del 3.1% este año y del 3.2% durante el próximo periodo anual. Para el año 2027, el documento prevé una normalización estructural de los mercados energéticos, proyectando una aceleración en la demanda de casi 2 mbd hasta alcanzar un promedio de 107.8 mbd.
Por el lado de la oferta, se estima que la producción fuera de la alianza OPEP+ se expandirá en 0.6 mbd en 2026 para situarse en 54.84 mbd, teniendo como principales motores de extracción de líquidos a Brasil, Estados Unidos, Canadá y Argentina, a los cuales se sumará la aportación de Qatar de cara al horizonte de suministro de 2027.
La persistencia de las hostilidades militares en Medio Oriente ha alterado los flujos comerciales de la cuenca del Pacífico y el Atlántico, encareciendo los costos de los fletes marítimos y afectando las balanzas comerciales. Un reflejo de esta distorsión operativa se observó en China, cuyas importaciones de crudo se contrajeron a 7.8 mbd en mayo, lo que equivale a una caída mensual del 17% y a un desplome interanual del 29% debido a las estrategias gubernamentales para contener el impacto logístico, consolidando a Rusia como su principal proveedor con el 25% del total importado.
Finalmente, los precios reportaron un alivio temporal en junio tras una reapertura parcial del Estrecho de Ormuz, promediando el Brent en 84.43 dólares y el WTI en 81.79 dólares, un respiro técnico que también permitió un repunte del 16.9% en la producción conjunta de la OPEP hasta los 22 mbd antes de que los recientes enfrentamientos armados reactivaran la tendencia alcista.






