La Unión Europea alcanzó durante 2025 un récord histórico al convertirse por primera vez en el mayor importador mundial de gas natural licuado superando a China y Japón en medio de la reconfiguración energética global provocada por la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
De acuerdo con el informe anual publicado por la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), el bloque europeo elevó sus compras de GNL hasta 146000 millones de metros cúbicos equivalentes a cerca de 1700 TWh consolidando el papel estratégico del gas licuado dentro del sistema energético europeo.
El organismo europeo explicó que el incremento de importaciones responde principalmente a la necesidad de reforzar reservas energéticas tras un invierno con bajos niveles de almacenamiento y al acelerado abandono del suministro procedente de Rusia después de la invasión a Ucrania.
Actualmente el GNL representa aproximadamente 47% de todo el suministro gasífero consumido en Europa mientras la dependencia energética exterior del bloque supera 90%.
Estados Unidos se consolidó como el principal proveedor energético para Europa durante 2025 después de exportar 84000 millones de metros cúbicos equivalentes a 58% de todas las importaciones europeas de GNL y cerca de una cuarta parte del consumo total de gas comunitario.
ACER advirtió que esta dependencia energética hacia Estados Unidos podría seguir aumentando conforme entren en operación nuevas plantas exportadoras norteamericanas y la Unión Europea avance hacia la eliminación total del gas ruso antes de finalizar 2026.
La agencia energética también alertó sobre los riesgos asociados a la concentración de suministro en un solo proveedor debido a que cualquier interrupción operativa o conflicto geopolítico podría provocar fuertes aumentos en los precios internacionales del gas.
El informe destacó además que 2025 marcó un año récord para el crecimiento mundial del mercado de GNL. La producción global aumentó 6% respecto al año anterior mientras se aprobaron inversiones para añadir cerca de 90000 millones de metros cúbicos de nueva capacidad exportadora.
Gran parte de esas nuevas inversiones fueron concentradas nuevamente en Estados Unidos fortaleciendo aún más el posicionamiento norteamericano dentro del mercado energético global.
Otro de los elementos relevantes del informe es el crecimiento de operaciones spot dentro del comercio internacional de GNL. ACER señaló que buena parte del suministro adicional europeo proviene actualmente de operaciones inmediatas fuera de contratos a largo plazo aumentando la exposición europea a volatilidad y fluctuaciones de precios.
El índice holandés TTF continuó siendo la principal referencia de precios para el mercado europeo participando en aproximadamente 74% de todas las operaciones spot registradas durante 2025.
La agencia también analizó el impacto potencial de la crisis en Oriente Medio sobre el mercado energético internacional. Según ACER un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría eliminar hasta 112000 millones de metros cúbicos de capacidad exportadora global debido a que Qatar y Emiratos Árabes Unidos concentran alrededor de 20% de las exportaciones mundiales de GNL.
Especialistas consideran que un escenario de interrupción total elevaría considerablemente la competencia internacional por cargamentos de gas licuado generando nuevas presiones inflacionarias y encarecimiento energético global.
Ante este contexto algunos países asiáticos ya comenzaron a incrementar nuevamente el uso de carbón para generación eléctrica mientras naciones europeas como Alemania, Italia y Países Bajos también recurrieron temporalmente a combustibles fósiles tradicionales para reforzar estabilidad energética.
ACER concluyó que el futuro energético europeo dependerá en gran medida de la velocidad con la que avance la electrificación, las energías renovables y las tecnologías bajas en carbono dentro del bloque comunitario.






