Los precios internacionales del petróleo registraron fuertes incrementos este martes después de que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán mostraran nuevos bloqueos diplomáticos que mantienen elevada la incertidumbre sobre el suministro energético mundial.
El crudo Brent avanzó 3.56 dólares equivalente a un incremento de 3.42% para cerrar en 107.77 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense subió 4.11 dólares o 4.19% hasta ubicarse en 102.18 dólares por barril.
La subida ocurre apenas un día después de que ambos indicadores ya habían registrado incrementos cercanos a 3%, reflejando la creciente preocupación de inversionistas y operadores energéticos sobre la evolución del conflicto en Medio Oriente y las afectaciones sobre las exportaciones petroleras internacionales.
El presidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó que el alto al fuego permanece en una situación crítica debido a desacuerdos entre Washington y Teherán relacionados con el levantamiento de bloqueos marítimos, exportaciones petroleras iraníes, cese de hostilidades y compensaciones derivadas de la guerra.
Las tensiones continúan concentrándose sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta por donde antes del conflicto transitaba cerca de 20% del petróleo y gas natural licuado consumido globalmente.
La Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) actualizó además sus proyecciones y advirtió que el estrecho podría permanecer parcialmente cerrado hasta finales de mayo, ampliando significativamente sus previsiones anteriores que apuntaban a una normalización hacia finales de abril.
El organismo energético estadounidense considera que incluso después de la reapertura marítima, la producción petrolera mundial y los flujos comerciales internacionales podrían tardar hasta finales de 2026 o principios de 2027 en recuperar los niveles previos al conflicto.
Las interrupciones logísticas ya comienzan a reflejarse directamente sobre la oferta global de crudo. Una encuesta publicada por Reuters mostró que la producción de petróleo de la OPEP durante abril cayó a su nivel más bajo en más de dos décadas debido a las restricciones de exportación y saturación de almacenamiento.
Según cálculos de la EIA, durante abril dejaron de producirse aproximadamente 10.5 millones de barriles diarios en Medio Oriente como consecuencia de las limitaciones operativas derivadas del cierre parcial de Ormuz.
Además, el organismo prevé que las afectaciones podrían alcanzar un pico cercano a 10.8 millones de barriles diarios durante mayo, debido a la presión sobre los sistemas de almacenamiento que obliga a productores regionales a disminuir aún más la extracción petrolera.
Analistas energéticos consideran que el conflicto en Medio Oriente continúa demostrando la enorme sensibilidad del mercado petrolero frente a cualquier interrupción logística en zonas estratégicas y advierten que la volatilidad podría mantenerse elevada durante los próximos meses.






