China se prepara para enfrentar uno de los veranos más exigentes de su historia reciente en materia energética luego de que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma proyectara que la demanda máxima de electricidad podría alcanzar los 1,600 millones de kilovatios durante los próximos meses una cifra que representa un incremento de 90 millones de kilovatios frente al mismo periodo del año anterior y que refleja la creciente presión sobre el sistema eléctrico del gigante asiático
Las autoridades chinas atribuyen este incremento a las previsiones de temperaturas superiores a lo habitual en distintas regiones del país así como al posible fortalecimiento del fenómeno climático El Niño que históricamente ha provocado olas de calor más intensas y alteraciones en los patrones energéticos de Asia
Li Chao portavoz de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma explicó que el aumento previsto equivale prácticamente a incorporar al sistema eléctrico el consumo completo de una provincia como Henan una región que concentra cerca de 100 millones de habitantes lo que demuestra la magnitud del desafío energético que enfrentará China en el verano de 2026
Ante este escenario el gobierno chino anunció medidas para reforzar el abastecimiento energético nacional mediante una coordinación integral entre las áreas de electricidad carbón petróleo gas natural y transporte buscando evitar interrupciones en sectores industriales estratégicos y en las zonas urbanas con mayor concentración poblacional
Actualmente China cuenta con reservas superiores a 200 millones de toneladas de carbón almacenadas suficientes para cubrir más de 30 días de operación mientras que las reservas hidroeléctricas acumuladas superan los 80,000 millones de kilovatios hora consideradas por las autoridades como un nivel favorable para enfrentar los picos de demanda
El país asiático ya ha vivido situaciones críticas derivadas del calor extremo y la sequía en años recientes en 2022 provincias como Sichuan restringieron temporalmente el suministro eléctrico a diversas industrias debido a la caída en la generación hidroeléctrica mientras que en 2023 la provincia de Yunnan emitió alertas por sequías que amenazaron el funcionamiento de sectores industriales intensivos en consumo energético como el aluminio
La creciente demanda eléctrica de China también refleja la acelerada expansión industrial tecnológica y manufacturera del país además del aumento en el consumo residencial provocado por las altas temperaturas y el uso masivo de sistemas de refrigeración durante el verano
Especialistas consideran que el comportamiento energético de China será seguido de cerca por los mercados internacionales debido a su impacto sobre los precios globales del carbón gas natural petróleo y materias primas energéticas en un momento donde las cadenas de suministro y la seguridad energética continúan siendo temas prioritarios para las principales economías del mundo






