El sector energético mexicano podría sumar uno de sus proyectos fotovoltaicos más ambiciosos de los últimos años. La empresa DRG Solar III ingresó al proceso de evaluación ambiental el proyecto San José de Arriba, una central solar que contempla una capacidad nominal de 680.45 megawatts, una inversión cercana a 412.9 millones de dólares y una infraestructura diseñada para fortalecer la generación renovable en el estado de Durango.
La iniciativa se desarrollará en el municipio de Cuencamé y aprovechará una superficie superior a 1,500 hectáreas, donde se instalarán aproximadamente 1.2 millones de módulos fotovoltaicos bifaciales de alta eficiencia. Estos equipos estarán apoyados por 13,834 seguidores solares, tecnología que permite orientar automáticamente los paneles para maximizar la captación de radiación solar durante el día y aumentar la productividad energética de la planta.
De acuerdo con la documentación presentada, la central alcanzará una capacidad de 804.078 MWp en corriente continua, respaldada por 155 inversores y 78 centros de transformación, elementos clave para convertir y gestionar la energía generada antes de su incorporación al sistema eléctrico nacional.
Uno de los componentes estratégicos del proyecto será la construcción de una línea de transmisión de 400 kilovoltios, diseñada para enlazar la planta con infraestructura existente de la Comisión Federal de Electricidad. Esta conexión permitirá transportar la energía producida hacia los centros de consumo y fortalecer la confiabilidad del suministro eléctrico en la región.
La propuesta también contempla el desarrollo de infraestructura complementaria, incluyendo subestaciones eléctricas, centros de control, caminos internos, estaciones meteorológicas, obras hidráulicas y una zona específica destinada a sistemas de almacenamiento energético mediante baterías. Aunque no se ha detallado la capacidad de almacenamiento prevista, este componente podría contribuir a mejorar la estabilidad operativa y la integración de energía renovable a la red.
En materia económica, el proyecto representa una de las inversiones más relevantes actualmente en evaluación dentro del sector solar mexicano. Además de la infraestructura principal, los recursos contemplan medidas de mitigación ambiental, restauración y manejo responsable del territorio para cumplir con los requisitos regulatorios establecidos por las autoridades.
Durante la etapa de construcción, que se extendería por aproximadamente tres años, se estima la participación de hasta 1,200 trabajadores, generando una importante derrama económica regional y oportunidades para proveedores, contratistas y servicios especializados. Posteriormente, la instalación tendría una vida operativa de 30 años, completando un horizonte total de 33 años para el desarrollo.
El avance de San José de Arriba refleja el creciente interés de los inversionistas por expandir la capacidad de generación renovable en México, particularmente en regiones con alto potencial solar como Durango. Si obtiene las autorizaciones correspondientes, el proyecto podría convertirse en una de las mayores centrales fotovoltaicas del país y en un referente para futuras inversiones en infraestructura energética sustentable.
Datos destacados del proyecto
- Inversión estimada: US$412.9 millones
- Capacidad nominal: 680.45 MW
- Potencia instalada: 804.078 MWp
- Paneles solares: cerca de 1.2 millones
- Seguidores solares: 13,834
- Inversores: 155
- Centros de transformación: 78
- Línea de transmisión: 400 kV
- Superficie disponible: 1,506 hectáreas
- Empleos estimados en construcción: 1,200
- Vida útil proyectada: 33 años






