La Comisión Federal de Electricidad continúa fortaleciendo su estrategia de expansión energética en México bajo la dirección general de Emilia Calleja Alor, quien analiza nuevas emisiones del vehículo financiero Fibra E para impulsar inversiones destinadas a modernizar y ampliar la infraestructura eléctrica nacional.
La empresa estatal desarrolla actualmente uno de los programas de transmisión eléctrica más ambiciosos de los últimos años mediante un portafolio integrado por 58 proyectos estratégicos para el periodo 2026-2027, enfocados en reforzar la Red Nacional de Transmisión y responder al crecimiento acelerado de la demanda energética en distintas regiones del país.
El plan contempla un total de 138 líneas de transmisión y 249 subestaciones eléctricas agrupadas en 49 paquetes de concurso, representando cientos de obras que buscan incrementar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional y garantizar mayor estabilidad operativa para sectores industriales, comerciales y residenciales.
De acuerdo con la información presentada por la CFE, una parte importante de estos proyectos será financiada mediante el esquema Fibra E, mecanismo diseñado para movilizar capital privado hacia infraestructura energética estratégica. Bajo este modelo se desarrollarán 44 proyectos agrupados en 35 paquetes de inversión, mientras el resto se ejecutará mediante esquemas de obra pública financiada.
La administración encabezada por Emilia Calleja considera que la expansión de las redes eléctricas será determinante para acompañar el crecimiento económico y productivo de México durante los próximos años, especialmente ante el aumento de inversiones industriales y nuevas zonas de desarrollo manufacturero.
Actualmente la CFE ya mantiene en proceso cinco proyectos con inversiones superiores a 1,048 millones de pesos, mientras que en los próximos meses prevé lanzar 14 proyectos adicionales que requerirán recursos superiores a 6,700 millones de pesos.
Además del fortalecimiento inmediato de las redes, la empresa eléctrica también contempla una estrategia de expansión de largo plazo dentro del Plan 2025-2030, el cual busca consolidar un sistema eléctrico más robusto, eficiente y preparado para responder a las necesidades energéticas futuras del país.
Especialistas del sector consideran que el fortalecimiento de la transmisión eléctrica se ha convertido en una prioridad estratégica para México debido al incremento sostenido de la demanda energética asociado al crecimiento industrial, la relocalización de empresas y la expansión de nuevos polos de inversión.
La utilización de Fibra E representa también un cambio relevante dentro del modelo de financiamiento energético nacional, ya que permite incorporar capital privado en proyectos estratégicos de infraestructura sin perder el control estatal de la red eléctrica.
De acuerdo con información financiera relacionada con CFE Fibra E, este instrumento ya ha movilizado importantes recursos para ampliar y fortalecer las redes de transmisión en México, consolidándose como uno de los principales vehículos de inversión energética del país.
Analistas consideran que la modernización de la infraestructura eléctrica será uno de los factores clave para garantizar competitividad industrial, estabilidad operativa y crecimiento económico en México durante la próxima década.
El programa encabezado por Emilia Calleja forma parte de la estrategia energética nacional impulsada para fortalecer el Sistema Eléctrico Nacional y ampliar la capacidad de transmisión ante el incremento de consumo energético proyectado hacia los próximos años.
Los mercados internacionales del petróleo registraron nuevos episodios de volatilidad luego de los recientes ataques militares realizados por Estados Unidos en territorio iraní, situación que incrementó las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de preocupación de inversionistas, gobiernos y compañías energéticas de todo el mundo.
Tras los movimientos militares estadounidenses, el precio del crudo Brent aumentó 2.5% hasta alcanzar los 98.57 dólares por barril, reflejando la creciente incertidumbre sobre la estabilidad del suministro energético internacional y el futuro de las negociaciones entre Washington y Teherán.
Al mismo tiempo, el West Texas Intermediate registró movimientos de alta volatilidad con una caída superior a 4 dólares respecto a referencias anteriores del mercado estadounidense, mientras operadores financieros analizaban el posible impacto de una escalada prolongada del conflicto sobre la producción y transporte global de hidrocarburos.
Las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, contribuyeron a elevar la incertidumbre luego de advertir que un eventual acuerdo diplomático con Irán todavía podría requerir varios días adicionales de negociaciones. Las palabras del funcionario enfriaron las expectativas de una resolución inmediata del conflicto y provocaron nuevas reacciones dentro de los mercados energéticos internacionales.
El conflicto mantiene bajo presión al estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial. Aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado que se consume globalmente transita por esta ruta marítima ubicada entre Irán y Omán, convirtiendo cualquier alteración operativa en un riesgo directo para el equilibrio energético internacional.
De acuerdo con especialistas financieros y energéticos, las restricciones marítimas registradas en la zona han comenzado a impactar los costos logísticos, seguros de transporte y proyecciones de suministro para distintos mercados internacionales.
Analistas de UBS señalaron que la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones continúa siendo el principal factor detrás de la volatilidad actual del petróleo. Por su parte, expertos de Saxo Bank consideran que incluso si se concreta un acuerdo político en las próximas semanas, la recuperación completa del tráfico marítimo y del suministro energético podría tardar meses debido a las afectaciones acumuladas durante el conflicto.
En paralelo, medios internacionales reportaron que Irán y Estados Unidos habrían logrado avances preliminares en un posible memorando de entendimiento que abriría una ventana de 60 días para negociar un acuerdo definitivo orientado a disminuir las tensiones militares y reactivar plenamente el tránsito comercial en el Golfo Pérsico.
Según versiones diplomáticas difundidas en Asia y Medio Oriente, una de las condiciones analizadas incluiría el retiro progresivo de minas marítimas en el estrecho de Ormuz dentro de un periodo aproximado de 30 días, permitiendo nuevamente el paso libre y seguro de embarcaciones internacionales.
Sin embargo, el presidente Donald Trump volvió a endurecer su postura frente a Teherán al exigir nuevamente la entrega del uranio enriquecido iraní como parte de cualquier negociación futura, elevando las dudas sobre la rapidez con la que ambas partes podrían alcanzar un acuerdo definitivo.
Especialistas consideran que el conflicto entre Estados Unidos e Irán se ha convertido nuevamente en uno de los factores más importantes para el comportamiento de los mercados energéticos globales, especialmente en un contexto donde la demanda internacional de combustibles continúa creciendo y cualquier interrupción en el suministro podría generar nuevas presiones inflacionarias a nivel mundial.
El impacto de los movimientos en los precios del petróleo también comienza a ser observado por sectores industriales, aerolíneas, navieras y mercados financieros debido al posible incremento en costos operativos y energéticos durante los próximos meses si las tensiones en Oriente Medio persisten.
Analistas internacionales advierten que el comportamiento del estrecho de Ormuz seguirá siendo uno de los principales indicadores para medir la estabilidad energética mundial y la evolución futura de los precios internacionales del petróleo.
En los Pre-Criterios 2027, presentados por la Secretaría de Hacienda al Congreso de la Unión a principios del pasado mes de abril, se estimó un precio promedio de la mezcla mexicana de exportación en 77.3 dólares por barril. Si bien esta cifra es superior a los 22.4 dólares proyectados en el Paquete Económico 2026, el cálculo se ha quedado muy corto respecto a los 102.45 dólares en los que se cotiza en la actualidad.
De acuerdo con las autoridades hacendarias, estas estimaciones se basaron en un supuesto conservador: “considerar que la duración del conflicto no exceda dos meses”. Sin embargo, en contraste con las proyecciones moderadas de Hacienda, la realidad en Medio Oriente es muy distinta. El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado el estrangulamiento del mercado de crudo y, a decir verdad, la duración de este nuevo episodio en la histórica disputa de la región sigue siendo un misterio.
Este domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que no se precipitarán y se tomarán su tiempo para alcanzar un acuerdo con Irán, ratificando que el bloqueo estadounidense a los buques iraníes en el citado estrecho marítimo seguirá en pleno vigor.
Los mercados energéticos del planeta tienen la mirada puesta en un pronto consenso entre Washington y Teherán. Cada día que pasa sin lograrlo se traduce en el crecimiento de una espiral inflacionaria a nivel global.
De acuerdo con los expertos, incluso si en este momento se alcanzara un pacto para reabrir el estrecho de Ormuz, el restablecimiento del flujo de los 140 buques diarios que transitaban antes de las hostilidades no se lograría sino hasta el primer o segundo semestre de 2027.
Mientras tanto, la crisis energética mundial continúa afectando no solo el costo de los combustibles, sino también el de los fertilizantes y los alimentos. En México, se ha tenido que hacer frente a estos encarecimientos manteniendo el precio de la gasolina Magna en un promedio de 24 pesos por litro, y el del diésel en 27 pesos.
Para proteger el bolsillo de los mexicanos ante esta coyuntura global, la Secretaría de Hacienda informó recientemente que, del 23 al 29 de mayo, incrementará el porcentaje y los montos del estímulo fiscal a los combustibles: un 49.46% para la gasolina Magna, un 41.07% para la Premium y un 62.92% para el diésel.
De esta manera, el Estado mexicano tendrá que continuar subsidiando el consumo interno y asumiendo el encarecimiento de las importaciones de carburantes; sobre todo porque en el horizonte no se vislumbra cercano un acuerdo que ponga fin al desabasto petrolero más grande de la historia moderna.
La resolución de esta crisis se ha convertido en una prioridad absoluta para las naciones involucradas, empezando por el propio presidente estadounidense, Donald Trump, quien declaró que no asistiría este fin de semana a la boda de su hijo por permanecer concentrado en las negociaciones.
China continúa consolidando su posición como la principal potencia mundial dentro del mercado del litio y nuevas proyecciones de Wood Mackenzie revelan que empresas chinas podrían controlar cerca del 39% de toda la extracción global de este mineral estratégico hacia 2030, fortaleciendo su influencia sobre las cadenas de suministro para baterías, almacenamiento energético y vehículos eléctricos.
El nuevo análisis elaborado con información de la plataforma Lens Metals & Mining muestra que el mapa mundial del litio está cambiando rápidamente. Aunque la producción comienza a diversificarse hacia nuevas regiones, especialmente África, la propiedad de los activos continúa concentrándose en corporativos chinos que han expandido agresivamente sus inversiones internacionales durante los últimos años.
Actualmente Australia continúa siendo uno de los principales productores de litio del planeta, sin embargo, su participación dentro de la extracción mundial podría caer del 43% registrado en 2020 hasta cerca del 25% para 2030 debido al crecimiento acelerado de nuevos proyectos en otras regiones del mundo.
África se perfila como uno de los protagonistas más importantes de esta transformación minera global. Wood Mackenzie estima que el continente podría pasar de una participación prácticamente nula en 2020 a representar el 13% de toda la producción mundial de litio hacia 2030, convirtiéndose en uno de los cambios regionales más importantes dentro de la industria de minerales críticos.
A pesar del crecimiento productivo africano, el informe advierte que la propiedad de estos proyectos permanece mayoritariamente bajo control extranjero y particularmente chino. Empresas como Huayou Cobalt, Tianqi Lithium y Hainan Mining han fortalecido su presencia mediante adquisiciones estratégicas y financiamiento de proyectos en Ghana, Mali y otros países africanos.
Uno de los movimientos más relevantes fue la participación de Tianqi Lithium en la mina Greenbushes en Australia Occidental, considerada una de las minas de litio más importantes del mundo. A esto se suman inversiones recientes de Huayou Cobalt en proyectos como Ewoyaa en Ghana, además del impulso financiero de Hainan Mining sobre el proyecto Bougouni en Mali.
El analista Allan Pedersen señaló que actualmente existe una creciente desconexión entre los países donde se produce el litio y los países o corporativos que realmente controlan los activos estratégicos, situación que podría modificar profundamente la seguridad energética y las cadenas de suministro internacionales durante los próximos años.
Wood Mackenzie advierte que gran parte del crecimiento del litio africano ha sido financiado con capital chino debido a la menor participación de inversionistas occidentales en proyectos considerados de mayor riesgo. Esta situación ha permitido a corporativos chinos consolidar posiciones estratégicas dentro de regiones clave para el futuro energético global.
Mientras tanto, Sudamérica enfrenta nuevos desafíos competitivos dentro de la industria. Aunque países como Argentina, Chile y Bolivia continúan desarrollando proyectos de litio, el crecimiento de producción basado en salmueras presenta mayores tiempos y costos de expansión frente a proyectos de roca dura impulsados en otras regiones.
El informe también destaca cambios importantes en Europa y Norteamérica. Empresas europeas han incrementado participación en el mercado tras operaciones lideradas por Rio Tinto y Equinor, mientras Norteamérica ha reducido presencia relativa debido a movimientos corporativos y venta de activos estratégicos.
Especialistas consideran que el creciente dominio chino sobre la industria global del litio se convertirá en uno de los temas geopolíticos y económicos más relevantes de la próxima década debido a la importancia estratégica del mineral para la transición energética mundial.
La demanda global de litio continúa creciendo impulsada por la expansión de los vehículos eléctricos, el almacenamiento energético y la transformación industrial hacia tecnologías limpias, factores que están intensificando la competencia internacional por asegurar reservas y cadenas de suministro de minerales críticos.
Analistas internacionales consideran que el control de activos mineros y la concentración de la propiedad podrían convertirse en un factor determinante para el equilibrio energético global, especialmente conforme gobiernos y empresas buscan garantizar acceso estable a materias primas estratégicas para el futuro tecnológico y energético.
España se ha colocado en una posición estratégica dentro del nuevo escenario energético internacional mientras la tensión en Oriente Medio mantiene bajo presión a los mercados del petróleo y del gas debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio energético mundial. Especialistas del sector consideran que la combinación de refinerías modernas, infraestructura de gas natural licuado y un crecimiento acelerado de energías renovables ha permitido que el país ibérico enfrente este nuevo episodio de incertidumbre con mayor fortaleza que otros socios europeos.
Gonzalo Escribano, director del programa de Energía y Clima del Real Instituto Elcano, explicó que España cuenta con una estructura de importaciones mucho más diversificada, tanto para petróleo como para gas natural, lo que reduce significativamente la dependencia del Golfo Pérsico. Actualmente, apenas alrededor del 10% del petróleo importado por España proviene de países como Arabia Saudí e Irak, mientras que en gas natural la dependencia es inferior al 2%, teniendo como principal origen a Qatar, una situación muy distinta a la que enfrentan varias economías europeas, mucho más expuestas a las interrupciones internacionales.
Uno de los elementos que más ha fortalecido la posición española es el avance de las energías renovables durante los últimos años. Datos recientes de Red Eléctrica muestran que durante abril las renovables representaron 59.8% de toda la energía generada en España con la energía solar fotovoltaica liderando el crecimiento. Este avance ha permitido reducir la presión sobre el sistema eléctrico, incluso en momentos donde el precio internacional del petróleo y del gas continúa disparándose por los conflictos geopolíticos.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, aseguró que la energía renovable se ha convertido en uno de los principales escudos estratégicos del país al señalar que ni el sol ni el viento pueden ser bloqueados en el Estrecho de Ormuz. Sus declaraciones llegaron en medio de la creciente preocupación internacional por posibles interrupciones en el suministro energético global y por el aumento de la inflación derivada del encarecimiento de combustibles.
Otra de las grandes fortalezas españolas se encuentra en su capacidad de refino. Expertos del sector energético explican que España dispone de uno de los sistemas de refinerías más avanzados de Europa, permitiendo procesar petróleo proveniente de múltiples regiones y garantizar el suministro de gasolina, diésel y queroseno, mientras otros países europeos dependen hasta en un 90% de combustibles refinados importados desde el Golfo Pérsico.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, destacó recientemente que la península ibérica mantiene una sólida capacidad de abastecimiento gracias al trabajo conjunto de compañías como Repsol, BP, Moeve y Galp. Además, recordó que Repsol ha destinado más de 15000 millones de euros en inversiones industriales desde 2008 para modernizar sus instalaciones energéticas y fortalecer la seguridad de suministro en España. Durante las últimas semanas, la compañía también anunció una inversión adicional de 1400 millones de euros enfocada en garantizar el abastecimiento de queroseno para la temporada turística.
En paralelo, la infraestructura gasista española también juega un papel fundamental. Sedigas confirmó que España posee la mayor capacidad de almacenamiento y regasificación de gas natural licuado en toda Europa gracias a sus 27 tanques especializados, nueve puntos de atraque y capacidad para recibir buques metaneros de hasta 270000 metros cúbicos. Esta red permite transformar gas licuado importado en gas utilizable para toda la red energética nacional y europea, incrementando la seguridad energética en momentos críticos.
Joan Batalla, presidente de Sedigas, afirmó que las infraestructuras energéticas españolas han demostrado gran capacidad operativa incluso durante escenarios de máxima presión internacional, subrayando que la seguridad de suministro volvió a colocarse en el centro de las prioridades estratégicas de Europa debido a las tensiones geopolíticas actuales.
A pesar de estas fortalezas, autoridades españolas reconocen que el país no es completamente inmune al impacto de una crisis energética prolongada, Joan Groizard, secretario de Estado de Energía, advirtió que tener ventaja no significa estar totalmente protegido, especialmente cuando aún no existe claridad sobre cuánto tiempo podría durar el conflicto internacional ni cuál será el comportamiento futuro de los precios del petróleo, el gas y los combustibles refinados.
La Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Nacional de Energía (CNE) dieron a conocer el documento «Integración de Centros de Datos al Sistema Eléctrico Nacional», donde establecen la perspectiva regulatoria para incorporar este tipo de cargas al SEN bajo el nuevo marco del sector eléctrico.
De acuerdo con el documento, México deberá atender 1,500 MW de nueva demanda asociada a centros de datos hacia 2030, una cifra equivalente a 2.86% de la demanda máxima actual del SEN, que se ubica en 52,302 MW. La inversión asociada se estima en 18,000 millones de dólares en un horizonte de cinco años, monto que representa 5% del PIB nacional, según la referencia del MEXDC citada por las autoridades.
Los centros de datos representaron 1.5% del consumo eléctrico mundial en 2024, equivalente a 415 TWh, y alcanzarán 945 TWh hacia 2030, cifra ligeramente superior al consumo total de electricidad de Japón y equivalente a tres veces el consumo eléctrico de México, que se sitúa en 304 TWh. La mitad del crecimiento global de la demanda de estos centros se cubrirá con energías renovables respaldadas por almacenamiento, sin desestimar la participación de la generación nuclear.
El regulador caracteriza a los centros de datos como un nuevo gran consumidor eléctrico intensivo, continuo, crítico, sensible y geográficamente concentrado, con factor de carga elevado, altos requerimientos de calidad, necesidad de redundancia y respaldo, y exigencias de confiabilidad n-1, n-1-1 y n-2.
A diciembre de 2025, la capacidad de carga contratada en fase de estudio asciende a 7,000 MW, donde 75% corresponde a solicitudes nuevas y 25% a centros de carga existentes que solicitan ampliación. Por sector, los parques industriales concentran 49.5% de las solicitudes, siderúrgica y minería 16.8%, manufactura 11.1%, mientras que las tecnologías de la información representan 4.1% del total en estudio.
El documento identifica como retos centrales la congestión y saturación de la red, particularmente en zonas como Querétaro, donde el tiempo de desarrollo de centros de datos contrasta con la velocidad de expansión de la infraestructura. La puesta en operación de nuevas líneas de transmisión puede tomar entre 4 y 8 años, con tiempos de entrega de transformadores que se han duplicado en los últimos años.
El Plan de Expansión 2025-2030 contempla 22,129 MW de nueva capacidad, con 6,145 MW de almacenamiento e inversiones por 622,400 millones de pesos. La participación se divide en 9,804 MW de energía firme a cargo de CFE con 116,011 millones de pesos, 11,275 MW de energía renovable de CFE con 319,200 millones de pesos, y 10,584 MW de privados con 303,200 millones de pesos.
El calendario de proyectos de la Red Nacional de Transmisión prevé 32 entradas en operación en 2026, 57 en 2027, 40 en 2028, 52 en 2029 y 47 en 2030.
La estrategia regulatoria se apoya en la figura de Autoconsumo establecida en los artículos 17 y 30 de la Ley del Sector Eléctrico, que permite a usuarios con capacidad mayor a 0.7 MW generar energía para sus necesidades en sitio, con esquemas aislado o interconectado a la Red Nacional de Transmisión o a las Redes Generales de Distribución.
Actualmente existen 24 permisos vigentes bajo esta figura, con capacidad total de 233.737 MW, distribuidos en partes iguales entre autoconsumo aislado y autoconsumo interconectado, con presencia en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas, Guanajuato, Jalisco, Puebla y Veracruz.
La Ventanilla Energía, coordinada por la Unidad de Estrategia, Vinculación Interinstitucional y Seguimiento de Proyectos e Inversiones de la Sener, opera como punto único de enlace entre instituciones públicas y empresas privadas para concentrar trámites del sector. El proceso se estructura en tres etapas con plazos definidos, que van desde 20 días hábiles para el MISSE hasta 60 días hábiles para pruebas finales, además del permiso de la CNE que toma 30 días hábiles para autoconsumo interconectado y 20 para aislado.
El documento plantea que los centros de datos no serán únicamente cargas eléctricas, sino que pueden convertirse en recursos operativos del SEN mediante baterías, equipo de generación, software avanzado, inteligencia artificial y capacidad modular, lo que se traduce en demanda controlable y mayor flexibilidad para el sistema.
Los mercados internacionales de energía registraron una fuerte caída este lunes luego de que creciera el optimismo sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que permitiría reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el suministro global de petróleo y gas. La expectativa de una reducción en las tensiones geopolíticas provocó que el precio del crudo Brent descendiera más de 7 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate también sufrió una baja cercana al 6.5 por ciento.
Durante la jornada, el barril de Brent cayó aproximadamente un 7 por ciento hasta ubicarse alrededor de los 96.3 dólares, mientras que el WTI estadounidense retrocedió cerca de 6.3 dólares para colocarse en torno a los 90.88 dólares por barril. Analistas consideran que el movimiento representa una de las caídas más relevantes de las últimas semanas, especialmente después de meses marcados por la incertidumbre energética derivada del conflicto en Medio Oriente.
Las negociaciones entre Washington y Teherán han comenzado a generar expectativas positivas en los mercados internacionales. Funcionarios vinculados al proceso señalaron que representantes iraníes se reunieron en Doha con autoridades de Qatar para avanzar en un posible memorándum de entendimiento que podría poner fin al conflicto y abrir un periodo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en Truth Social que las conversaciones “avanzan bien”, aunque también dejó claro que Washington no acelerará un acuerdo sin garantías sólidas. Trump advirtió además que podrían presentarse nuevos ataques si las negociaciones fracasan, lo que mantiene cierta cautela entre inversionistas y operadores financieros.
Uno de los puntos más relevantes para los mercados es el futuro del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde antes del conflicto transitaba aproximadamente una cuarta parte del petróleo y gas mundial. El cierre parcial de este corredor energético ha sido uno de los factores que impulsó el aumento de precios internacionales durante los últimos meses y elevó el temor sobre un posible desabasto energético global.
Phil Flynn, analista senior de Price Futures Group, señaló que existe esperanza de que el petróleo vuelva a circular de manera más estable por Ormuz, aunque especialistas del sector consideran que todavía existen riesgos importantes. Rory Johnston, fundador del boletín Commodity Context, recordó que anteriormente las negociaciones también parecían avanzar, pero terminaron estancándose debido a diferencias políticas y estratégicas.
Desde Irán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, confirmó que las conversaciones continúan enfocadas en poner fin al conflicto, aunque aclaró que por el momento no se están abordando temas relacionados con el programa nuclear iraní.
A pesar del optimismo actual, expertos energéticos advierten que incluso si se alcanza un acuerdo de paz en las próximas semanas, el restablecimiento completo del flujo petrolero podría tardar varios meses debido a los daños registrados en infraestructura energética, terminales marítimas y sistemas de transporte afectados durante el conflicto.
La reacción de los mercados también se reflejó en bolsas internacionales y activos vinculados al sector energético, donde inversionistas comenzaron a descontar un posible escenario de menor presión sobre la oferta global de crudo. Sin embargo, la volatilidad sigue presente debido a que cualquier ruptura en las negociaciones podría provocar nuevamente fuertes incrementos en los precios internacionales.
Mientras tanto, los operadores continúan monitoreando cada declaración oficial proveniente de Washington, Teherán y Doha, conscientes de que el futuro inmediato del mercado petrolero global depende en gran medida del resultado de estas negociaciones diplomáticas.
La empresa india SolarSquare se encuentra en negociaciones avanzadas para concretar una nueva ronda de inversión que podría captar entre 55 y 60 millones de dólares, una operación que elevaría la valuación de la compañía hasta un rango de entre 450 y 500 millones de dólares. La operación estaría liderada por B Capital y Lightspeed Venture Partners, dos firmas de inversión que vuelven a apostar por el crecimiento acelerado del mercado de energía solar residencial en India.
El movimiento financiero representa uno de los desarrollos más relevantes dentro del sector renovable asiático, especialmente porque SolarSquare ya había conseguido en diciembre de 2024 la mayor inversión de venture capital registrada en el sector solar residencial de India. En aquel momento, Lightspeed encabezó una ronda Serie B de 40 millones de dólares con una valuación cercana a los 200 millones de dólares, lo que significa que la compañía podría más que duplicar su valor en apenas 18 meses.
Fundada en 2015 y con sede en Mumbai, SolarSquare se ha consolidado como una plataforma integral enfocada en energía solar para hogares, conjuntos residenciales y empresas. La firma diseña, instala y opera sistemas fotovoltaicos en techos residenciales y complejos habitacionales, un segmento que está creciendo rápidamente gracias al impulso gubernamental y a la necesidad de reducir costos energéticos en India.
Actualmente, la empresa tiene presencia en 29 ciudades distribuidas en nueve estados del país y ya ha instalado más de 150 megawatts de capacidad solar. Además, fuentes cercanas a la operación aseguran que SolarSquare ya abastece a cerca de 50 mil hogares y aproximadamente 400 complejos habitacionales, cifras que reflejan el enorme crecimiento del negocio en uno de los mercados energéticos más dinámicos del mundo.
El crecimiento de SolarSquare coincide con el ambicioso objetivo energético del gobierno indio, que busca alcanzar 500 gigawatts de capacidad renovable para 2030, donde la energía solar tendrá un papel dominante representando más del 50% de esa meta. India ya se posiciona como el tercer productor de energía solar más importante del planeta, solo detrás de China y Estados Unidos, luego de incrementar su capacidad instalada desde apenas 3 GW en 2014 hasta superar los 150 GW en 2026.
La compañía también ha logrado diversificar su cartera de clientes al participar en proyectos para empresas reconocidas como Swiggy, Zepto e iD Fresh Food, aunque en los últimos años ha enfocado gran parte de su estrategia en el segmento residencial debido a sus mejores márgenes y estabilidad financiera.
Otro dato que ha captado la atención de los mercados es que SolarSquare ya supera una tasa anualizada de ingresos de aproximadamente 10 mil millones de rupias, equivalentes a más de 104 millones de dólares, una cifra que fortalece su atractivo para inversionistas globales interesados en el futuro energético de Asia.
El interés de firmas como B Capital, Lightspeed Venture Partners y Elevation Capital demuestra cómo el mercado solar residencial de India se está convirtiendo en uno de los focos más atractivos para el capital privado internacional. Analistas consideran que la combinación entre subsidios gubernamentales, crecimiento urbano y necesidad energética está creando un entorno favorable para compañías especializadas en soluciones solares de rápida implementación.
La expectativa es que la nueva ronda de financiamiento se cierre durante el próximo mes, permitiendo a SolarSquare acelerar su objetivo de alcanzar 200 megawatts en su portafolio residencial durante este año y consolidar su presencia como uno de los jugadores más relevantes de la transición energética india.
La firma internacional COX confirmó un ambicioso plan de inversión que podría alcanzar entre 4 mil y 5 mil millones de dólares en México durante los próximos años, consolidando al país como uno de los mercados estratégicos más importantes para la compañía especializada en infraestructura de energía y agua.
El anuncio fue realizado por Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de COX, quien destacó el enorme potencial de crecimiento energético e industrial que actualmente vive México impulsado por el nearshoring, la expansión manufacturera y el aumento de la demanda eléctrica en diversas regiones del país.
Una parte importante de esta inversión estará enfocada en Nuevo León, estado que se ha convertido en uno de los principales polos industriales y tecnológicos de América Latina gracias a la llegada de nuevas empresas globales y centros de manufactura avanzada.
La empresa también confirmó que continuará fortaleciendo proyectos relacionados con infraestructura energética, agua, generación eléctrica y soluciones industriales de largo plazo. Además, COX aseguró que mantiene una estrategia enfocada en crecimiento internacional con disciplina financiera y expansión selectiva de activos estratégicos.
La compañía vive uno de los momentos más importantes de su historia tras concretar recientemente la adquisición de Iberdrola México, operación que fortaleció su presencia en el mercado energético nacional y elevó significativamente su capacidad financiera y operativa a nivel global.
Enrique Riquelme aseguró que este crecimiento no solamente representa un incremento de escala para la empresa, sino también la construcción de una compañía mucho más internacional, sólida y competitiva dentro del sector energético global.
COX también anunció el cambio oficial de nombre corporativo a Cox Infrastructure Group y confirmó el traslado de su futura sede global al puerto de Sevilla en España, proyecto donde invertirá alrededor de 30 millones de euros y que busca convertir a la ciudad en el centro estratégico desde donde se tomarán decisiones para las operaciones internacionales de la empresa.
Las nuevas oficinas estarán listas hacia 2028 y podrían elevar la plantilla laboral de la compañía en Sevilla de más de 1,200 trabajadores actuales hasta cerca de 2,000 empleados especializados.
Por su parte, Nacho Moreno, consejero delegado de la empresa, detalló que COX actualmente analiza nuevas oportunidades relacionadas con centros de datos energéticos y soluciones independientes de la red eléctrica, sectores que continúan creciendo rápidamente impulsados por inteligencia artificial, digitalización y demanda tecnológica global.
Sobre el hidrógeno verde, la empresa señaló que por ahora no contempla inversiones importantes debido a que considera que esta tecnología aún enfrenta desafíos relacionados con costos, madurez industrial y apoyos regulatorios suficientes para ser competitiva en el mercado internacional.
En la junta de accionistas, donde participó el 84.4% del capital social, también se aprobaron nuevos esquemas de incentivos para consejeros ejecutivos por hasta 4 millones de euros pagaderos en acciones, así como programas adicionales de compensación para el equipo directivo de la compañía.
COX también informó que cuenta actualmente con más de 12 mil profesionales a nivel mundial y reafirmó que su estrategia de expansión continuará enfocada en infraestructura crítica relacionada con energía, agua y sostenibilidad industrial.
El anuncio de nuevas inversiones multimillonarias fortalece el posicionamiento de México como uno de los principales destinos de capital energético en América Latina, particularmente en estados industriales como Nuevo León, donde la demanda energética continúa creciendo a gran velocidad por la llegada de nuevas inversiones manufactureras y tecnológicas.
El sexto Foro Técnico Nacional de Biogás se inauguró esta mañana en el auditorio Bruno Mascanzoni del Instituto Mexicano del Petróleo, con la participación de la Secretaría de Energía, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y el gobierno de Tamaulipas. Las autoridades destacaron el marco que abren la nueva Ley de Biocombustibles aprobada en 2025 y la Ley General de Economía Circular publicada en enero de 2026, así como el potencial nacional para aprovechar más de 56,000 toneladas diarias de residuos orgánicos urbanos que hoy llegan a rellenos sanitarios.
Por Global Energy
El Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) inauguró el sexto Foro Técnico Nacional de Biogás, que se desarrollará hasta el 27 de mayo de 2026. El encuentro reúne a representantes del sector público, la academia, la industria y organismos internacionales para discutir política pública, regulación, tecnología, financiamiento y experiencias internacionales en torno al biogás y al biometano.
La ceremonia inaugural estuvo encabezada por Juan José Vidal Amaro, subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía; Elizabeth Mar Juárez, directora general del IMP; Germán Ruiz Méndez, director general de Fomento y Desempeño Urbano de la SEMARNAT, en representación del subsecretario José Luis Samaniego; y Walter Julian Angel Jimenez, secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas.
En su intervención, Elizabeth Mar Juárez ubicó al IMP como un centro de investigación orientado a aplicar la ciencia a problemas reales de la industria energética. Refirió como ejemplo una propuesta reciente del instituto basada en polioxometalatos, un tipo de catalizador que permite romper el polietileno tereftalato (PET) en condiciones menos severas y con menor consumo energético, cuyo resultado esperado es una batería química capaz de aprovechar electrones para producir hidrógeno limpio.
La directora general del IMP planteó que la transición energética requiere diálogo, operación y ciencia aplicada, y describió al foro como un espacio para conocer el estado del arte de la industria del biogás, conectar a sus actores y traducir la innovación en bienestar, competitividad y sustentabilidad.
Tamaulipas y la dimensión estatal
Walter Julián Ángel Jiménez, secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas, abrió su intervención recordando que hace poco más de 10 años el IMP estaba «tratando de sobrevivir, autogenerando recursos, dando clases de inglés y computación», porque la política energética del periodo previo no consideraba necesario un centro nacional de investigación. Vinculó esa etapa con lo que llamó la destrucción de capacidades nacionales y el desarrollo de un proceso de dependencia que mantuvo al país como economía tributaria.
Planteó que los gobiernos de la Cuarta Transformación se propusieron revertir esa condición mediante el desarrollo de capacidades científicas, tecnológicas y de ingeniería. En ese contexto ubicó la importancia del foro: la discusión del biogás se empareja con el fortalecimiento y diversificación del sistema energético, la soberanía y la seguridad energética, y el proceso de transición.
Señaló que la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos de 2007 estuvo 20 años en la mesa sin que se construyera prácticamente nada de capacidad asociada. Lo atribuyó a que el marco legal existía pero la política pública no la habilitó. Contrastó esa situación con la Ley de Transición Energética de 2016, su sustitución por la Ley de Planeación y Transición Energética del año pasado, y la nueva Ley de Biocombustibles, que en conjunto abren un horizonte para acciones puntuales en biocombustibles líquidos, sólidos, gaseosos y combustibles alternos.
Al respecto, identificó tres elementos que se alinean en este momento: una presidenta convencida del desarrollo de los biocombustibles, funcionarios en el presidium que han trabajado toda su vida en el tema, y un centro como el IMP con capacidad para conducir la integración de los bioenergéticos al sistema energético. «La mesa está puesta, las condiciones de política están en la mesa», aseguró.
Insistió en que «basta con que un cambio mínimo se dé para que muchas de esas cosas no se generen», razón por la cual planteó la urgencia de sentar bases sólidas en el corto y mediano plazo. Citó el artículo 25 de la Constitución sobre el desarrollo nacional para subrayar la corresponsabilidad de todos los actores, y advirtió que «muchas veces lo urgente le ha ganado a lo importante».
Bajo esa lógica, expuso que el gobierno de Tamaulipas trabaja en el desarrollo de plantas de bioetanol a partir de sorgo en dos puntos estratégicos del estado y en la integración de procesos pirolíticos para reducir residuos sólidos que actualmente carecen de mercado y representan un problema ambiental para las familias del estado. Para esos procesos, dijo, han invitado al IMP a operar las plantas de pirólisis y coordinan con la Sener los aspectos regulatorios, con el propósito de aprovechar esos residuos en el desarrollo de combustibles alternos y, en paralelo, avanzar en el procesamiento ambiental del biogás.
Potencial de residuos orgánicos en México
Jorge Marcial Islas Samperio, subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Sener, ofreció datos sobre el potencial del recurso: A nivel mundial, la producción de biogás y biometano alcanzó 35 millones de toneladas equivalentes de petróleo en 2018, frente a un potencial sostenible estimado de más de 1,300 millones de toneladas equivalentes de petróleo.
El uso pleno de ese potencial podría cubrir alrededor del 20% de la demanda mundial de gas. En el caso de México, citó cifras de la Semarnat que ubican la generación diaria en alrededor de 103,000 toneladas de residuos sólidos urbanos, de las cuales más de 56,000 corresponden a residuos orgánicos que hoy terminan en rellenos sanitarios o tiraderos. El país recicla apenas el 9.6% de los residuos orgánicos que genera.
Germán Ruiz Méndez, de la Semarnat, actualizó esa cifra al referirse al diagnóstico básico nacional para la gestión integral de los residuos presentado la semana previa al foro, el cual estima la generación en 139,000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos. Añadió que los residuos orgánicos y las plantas de tratamiento de aguas residuales representan entre 8 y 9% del inventario nacional de emisiones de gases de efecto invernadero.
Vidal Amaro recordó que la anterior Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos data de 2008 y que durante casi dos décadas no logró traducirse en infraestructura. La nueva Ley de Biocombustibles, aprobada en 2025, junto con su reglamento, amplía el alcance de la legislación previa al considerar a los biocombustibles como una fuente capaz de sustituir aplicaciones térmicas, líquidas, sólidas y gaseosas, con énfasis en el aprovechamiento de residuos para evitar el debate entre biomasa para alimentos y biomasa para energía.
Asimismo, identificó cinco líneas de acción para consolidar el sector. La primera es fortalecer la planeación energética en biocombustibles, con mapas de ruta específicos y vinculación con los gobiernos estatales. La segunda es completar el marco regulatorio mediante normas e instrumentos administrativos para producción, distribución, comercialización y uso.
La tercera es impulsar la innovación tecnológica y la formación de capacidades, incluida una norma para inyectar biometano a los ductos de gas natural, que en México suman alrededor de 40,000 kilómetros de redes de última milla hacia el usuario final, así como normatividad para mezclar biocombustibles líquidos con derivados del petróleo. La cuarta línea es la coordinación interinstitucional con la Semarnat, los sectores productivos, la academia y los centros de investigación.
La quinta es transitar de la conversación técnica a la implementación mediante proyectos concretos, con el mapa de ruta del combustible sostenible para aviación (SAF, por sus siglas en inglés) como un ejemplo en desarrollo dentro de la Sener. El subsecretario citó cálculos académicos según los cuales los biocombustibles podrían cubrir hasta 40% de la energía primaria que se consume en el país si se aprovechan residuos agropecuarios, agrícolas, de ecosistemas y urbanos.
Agenda del foro
El programa de tres días está organizado en tres ejes. El primer día se concentra en visión país, política pública y regulación, con la conferencia magistral de Ana María Gómez Solares sobre perspectivas de mercado del biogás y el biometano, el panel de marco regulatorio y el panel de gobiernos estatales y economía circular.
El segundo día se enfocará en tecnología, innovación y proyectos estratégicos, con paneles sobre avances en producción, tratamiento y uso del biogás, casos de éxito y un conversatorio sobre inyección a ductos y ducto virtual. El tercer día abordará mercado, financiamiento y alianzas estratégicas, con un panel sobre biometano e infraestructura existente, experiencias internacionales transmitidas vía streaming y un panel de cierre sobre la agenda del metano en México.
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