domingo, agosto 23, 2026
15 C
Mexico City
Inicio Blog Página 15

Matador Resources acuerda la compra de Paloma Permian por 1,280 millones de dólares en la cuenca Delaware

0

La compañía de exploración y producción Matador Resources anunció un acuerdo para adquirir a la firma privada Paloma Permian, perteneciente al fondo EnCap Investments, por un monto aproximado de 1,280 millones de dólares.

La transacción contempla la adición de 16,235 acres netos no desarrollados en los condados de Eddy y Lea, en el estado de Nuevo México, así como activos con una producción promedio de 11,100 barriles equivalentes de petróleo (BOE) diarios, compuesta en un 57% por petróleo crudo.

La operación sumará 55 millones de BOE en reservas probadas y más de 156 localizaciones netas de perforación, orientadas principalmente a las formaciones Bone Spring y Wolfcamp, estimando su cierre para el cuarto trimestre de 2026.

De forma complementaria, Matador cerró un acuerdo para adquirir superficie no desarrollada en la formación emergente Woodford a la firma Ridge Runner Resources II, también respaldada por EnCap, sin revelar el monto de la operación.

Esta transacción, sumada a compras de terreno previas, ampliará la posición de la empresa en la zona de Woodford a cerca de 50,000 acres netos contiguos, elevando su tenencia total de activos en la cuenca Delaware a aproximadamente 240,000 acres netos. A la par, la corporación informó resultados en su pozo exploratorio Rae’s Creek en Woodford, registrando una tasa de prueba de 24 horas superior a los 2,200 BOE diarios con una proporción del 72% de petróleo.

Expansión internacional: Bonatti asume el control total de Carlo Gavazzi Arabia

0

El grupo internacional de ingeniería y construcción Bonatti cerró la adquisición del paquete accionarial restante en Carlo Gavazzi Arabia Co Ltd (CGA), pasando a poseer la totalidad del 100% de la compañía.

Operando de forma ininterrumpida en el Reino de Arabia Saudita desde 1982 y con oficinas centrales en la ciudad de Yeda, CGA es una firma especializada en sistemas de control, electricidad e instrumentación, con experiencia técnica en los sectores de petróleo y gas, generación eléctrica, tratamiento y desalinización de agua, e infraestructura industrial.

La transacción consolidará la integración de las operaciones locales y el conocimiento operativo de Carlo Gavazzi Arabia dentro de los recursos globales del Grupo Bonatti. Con más de cuatro décadas de presencia en la región, la filial dará continuidad a sus servicios de gestión de proyectos, ingeniería, procura, construcción, puesta en marcha y mantenimiento, orientando sus capacidades a la captación de nuevos contratos en el mercado de energía e infraestructura de la península arábiga.

Electrificación avanzada obliga a integrar protección y gestión energética

0

La expansión de los centros de datos, la manufactura avanzada y los edificios inteligentes está elevando las exigencias de seguridad, continuidad y eficiencia de las instalaciones. En ese contexto, durante la presentación en México de su nuevo interruptor Emax3, ABB planteó que la respuesta pasa por adoptar protocolos abiertos o soluciones integrales propias de punta a punta, capaces de potenciar funciones como la detección anticipada de fallas mediante datos en tiempo real y la modernización de la infraestructura existente sin necesidad de sustituirla por completo.

Por Rocío Novoa Valdebenito

El actual consumo eléctrico elevado de las empresas y la compleja arquitectura que sostiene sus operaciones marca el contexto de las instalaciones críticas hoy. Reuniendo tableros, interruptores, sensores, plataformas de automatización, sistemas de climatización y dispositivos de seguridad en distintos momentos y suministrados por diferentes compañías, la infraestructura no puede evaluarse únicamente por sus prestaciones individuales. 

La capacidad para intercambiar información con el resto de los componentes, adaptarse a instalaciones existentes y ofrecer una visión completa del comportamiento del sistema comienza a ser tan importante como la protección que se brinda frente a una sobrecarga o un cortocircuito.

Esta última visión inspiró la presentación en México de SACE Emax3, la nueva generación de interruptores de baja tensión de ABB, donde se planteó que la respuesta a las exigencias de centros de datos, plantas industriales y edificios inteligentes debe abarcar el recorrido completo de la electricidad, partiendo desde la fuente hasta el último punto de uso.

Una arquitectura abierta para instalaciones construidas por capas

“En ABB México tenemos más de 70 años como empresa y, a nivel global, más de 130. Estamos conectando al cliente desde la parte de generación hasta la última milla, hasta donde se está haciendo uso de la energía”, explicó Miguel González, Líder Comercial de Electrificación y gerente de Marketing y Ventas para Smart Buildings y Smart Power en ABB México.

El directivo señaló que la empresa cuenta con soluciones que abarcan generación, distribución y consumo. Sin embargo, reconoció que las instalaciones industriales y comerciales no necesariamente están compuestas por dispositivos de un solo proveedor.

Esta realidad es especialmente visible en plantas y edificios que han crecido durante décadas. Cada ampliación puede incorporar una generación distinta de equipos, estándares o plataformas, lo que genera ecosistemas fragmentados y dificulta que los operadores concentren información sobre consumo, temperatura, calidad del suministro o condiciones de mantenimiento.

“Desde la fuente, desde la acometida, hasta el último contacto y apagador, toda la solución está dentro de nuestra marca. Pero entendemos que hay otras marcas”, puntualizó González.

Frente a esa diversidad, la compañía apuesta por protocolos abiertos que permitan conectar componentes de distintas disciplinas. González mencionó el estándar KNX, utilizado para integrar soluciones de automatización, iluminación, aire acondicionado, seguridad, protección contra incendios y gestión de edificios.

“Hay muchos dispositivos que están bajo ese estándar y los integramos para poder hablar con todos ellos. Cuando presentamos una solución holística al administrador de un hospital, de un edificio o de una fábrica, puede tener centralizada la información de sus componentes”, agregó.

El propósito no es únicamente reunir datos en una plataforma. La integración permite identificar cómo una anomalía en un punto puede modificar las condiciones del resto de la instalación y facilita que los responsables actúen antes de que se produzca una interrupción.

Ricardo Ocadiz Yañez, Product Marketing Manager de ABB Electrificación, explicó que la selección de componentes debe responder a la ingeniería de cada proyecto y no a la obligación de instalar una sola marca.

“Puedes tener otras marcas. Lo que estamos haciendo es mejorar las funciones que pudieras tener para proteger a los edificios, las instalaciones eléctricas y las personas”, indicó.

El planteamiento resulta relevante porque el interruptor presentado por la compañía concentra funciones que anteriormente podían requerir varios dispositivos. Además de interrumpir el flujo ante una falla, permite observar corrientes, voltajes, potencia activa, reactiva y aparente, frecuencia, niveles de armónicos y otras variables relacionadas con la calidad del suministro.

Estas capacidades permiten establecer alarmas o programar una desconexión cuando los parámetros salen de los rangos definidos por el operador. También proporcionan información para anticipar mantenimiento y evitar que una intervención se realice después de que el equipo haya fallado.

“Dependiendo del número de operaciones, fallas o alarmas, podemos saber cuándo le toca mantenimiento al interruptor. Esto permite programarlo de tal manera que no tengas paros innecesarios”, detalló Ocadiz Yañez.

La modernización tampoco exige necesariamente sustituir toda la instalación. Emax3 conserva dimensiones compatibles con su antecesor, Emax2, por lo que puede colocarse en espacios existentes sin efectuar cambios mayores en barras, tableros o estructuras.

“En caso de que un cliente tenga la necesidad de cambiar interruptores, físicamente va a poder colocarlos en el mismo espacio, sin modificaciones de barras o tamaños y evitando costos adicionales”, aseguró el especialista.

El equipo también admite actualizaciones mediante módulos digitales. Una instalación puede comenzar con funciones básicas y agregar posteriormente protección por pérdida de fase, desbalance, secuencia de fases o nuevas capacidades de análisis sin reemplazar toda la electrónica.

Esta posibilidad responde a un problema frecuente en la industria: la infraestructura suele permanecer en operación durante más años que los programas informáticos o sistemas de comunicación que la acompañan. Por ello, la capacidad de incorporar nuevas funciones puede extender la vida útil de los activos y reducir el riesgo de obsolescencia temprana.

Para ABB, esa adaptabilidad también debe complementarse con protección frente a accesos no autorizados. La conexión de dispositivos eléctricos a redes digitales mejora la visibilidad y el control, pero amplía los puntos desde los cuales un atacante podría intentar modificar parámetros o ejecutar maniobras.

“Uno de los temas que hemos estado observando es la posibilidad de hackeos en la industria. Este interruptor presenta tecnología que busca evitar que los sistemas puedan ser operados remotamente de manera no autorizada”, comentó Ocadiz Yañez.

Oscar Alvarado, Product Marketing Director de ABB, advirtió, no obstante, que la ciberseguridad incorporada en un interruptor no equivale a blindar por completo un centro de datos, una fábrica o un edificio.

“Esta solución de ciberseguridad no quiere decir que va a proteger todo el sistema contra posibles ataques. Es para proteger el equipo eléctrico y la distribución eléctrica, de modo que no puedan ingresar para hacer maniobras que no sean adecuadas”, aclaró.

El dispositivo debe considerarse, por tanto, como una capa dentro de una estrategia más amplia. Cada operador necesita establecer controles sobre redes, usuarios, plataformas, accesos remotos y otros activos conectados.

“Sería parte de una solución completa de ciberseguridad que cada uno de los usuarios finales debe implementar”, añadió Alvarado.

El costo de una falla rebasa el precio del equipo

La digitalización no elimina los riesgos físicos que históricamente han acompañado a una instalación. Una mala conexión, el deterioro de los materiales o la ausencia de mantenimiento pueden elevar la temperatura de barras y tableros, aumentar las pérdidas y, en casos extremos, provocar incendios o explosiones.

Ocadiz Yañez explicó que uno de los puntos críticos son los calentamientos generados por conexiones deficientes. El nuevo interruptor puede recibir información sobre la temperatura de barras y del interior del tablero para emitir alertas o desconectar el circuito antes de que la condición escale.

“Una mala conexión o un tablero que no ha tenido mantenimiento durante muchos años puede presentar calentamientos. Eso es energía desperdiciada, pero también puede generar un problema que termine en un incendio o una explosión”, afirmó.

Otro riesgo es el arco eléctrico, una descarga capaz de liberar una gran cantidad de calor y presión en periodos muy breves. La solución incorpora detección temprana mediante sensores que reconocen la luz producida al inicio del evento.

“Detectamos el inicio del arco en dos milisegundos, mandamos la señal al interruptor y entre 30 y 40 milisegundos podemos abrir totalmente, minimizando el riesgo de explosión, daño a las personas y paros prolongados del edificio o de la planta”, explicó el especialista.

En operaciones críticas, la rapidez no representa solamente una especificación técnica. Una falla puede detener líneas de producción, desconectar servidores, dañar equipos, comprometer información y exponer a trabajadores encargados de inspeccionar o intervenir los tableros.

Esta dimensión obliga a observar el costo total de una solución y no únicamente su precio de compra. González indicó que la adquisición puede representar alrededor de una cuarta parte del gasto acumulado durante la vida útil de un equipo.

“El costo de capitalización o adquisición es solamente 25% del total. En lo que nos queremos enfocar es en el 75% restante: cómo hacemos para que, a lo largo de la vida útil, se optimice la operación y se extienda el aprovechamiento de la inversión”, explicó.

La reducción de componentes, el menor espacio ocupado dentro de los tableros, la posibilidad de actualizar funciones y la programación de mantenimiento forman parte de ese cálculo. También debe considerarse el impacto financiero de una desconexión inesperada, cuyo valor puede ser considerablemente mayor que el del dispositivo encargado de prevenirla.

“Al integrar distintos componentes en un solo dispositivo podemos ahorrar costos, tamaños y hacer más eficientes los tableros. Al final son menos metros cuadrados utilizados, y sabemos que el espacio en la industria y los edificios inteligentes es muy costoso”, indicó Ocadiz Yañez.

La necesidad de incorporar soluciones capaces de anticipar fallas aumentará conforme crezca la demanda de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial. Estas instalaciones concentran equipos de cómputo de alta densidad que requieren un suministro constante, sistemas de enfriamiento y múltiples capas de respaldo.

Luis Torreblanca, Building Segment Manager de ABB México, señaló que la capacidad de generación instalada en el país ofrece una base relevante para atender el crecimiento, aunque consideró necesario reforzar las redes de transmisión y distribución.

“Uno de los temas donde necesitamos trabajar es la parte de transmisión y distribución de energía eléctrica. Ahí es donde se tiene que reforzar y modernizar la infraestructura”, afirmó.

El representante añadió que el desafío no corresponde exclusivamente al gobierno. Los operadores privados están incorporando generación, almacenamiento y respaldo dentro de sus proyectos para reducir su exposición a interrupciones y sostener cargas que no admiten variaciones.

Los grandes operadores de centros de datos que se están instalando en México están colocando sus propias plantas de generación, generadores combinados y almacenamiento. Eso también contribuye al desarrollo de capacidad”, apuntó Torreblanca.

Para la compañía, el panorama hacia 2030 dependerá de la ejecución de los proyectos públicos, la inversión privada y la incorporación de tecnologías capaces de ofrecer mayor información sobre el estado de los activos.

Tenemos que modernizar la red y llevar a cabo la transición energética. Eso va a ocurrir mediante tecnología, con el trabajo del gobierno, de la Comisión Federal de Electricidad y de la iniciativa privada”, agregó.

En ese contexto, el valor del nuevo interruptor no reside únicamente en abrir un circuito cuando detecta una anomalía. Su prueba será integrarse a instalaciones heterogéneas y convertir los datos de protección, consumo y mantenimiento en decisiones útiles para toda la operación.

La nueva generación de infraestructura crítica se construirá con equipos de distintas edades, fabricantes y funciones. La diferencia entre una colección de dispositivos y un sistema verdaderamente inteligente estará en su capacidad para compartir información, anticipar riesgos y responder de manera coordinada antes de que una pequeña anomalía se transforme en un paro completo.

La industria ya no usa datos sólo para operar mejor, sino para decidir mejor

0

Por Kathya Santoyo

Históricamente, la industria ha utilizado datos para responder preguntas operativas como por qué se detuvo una línea de producción, cuándo debía reemplazarse un equipo o cómo reducir el consumo energético. En la actualidad, algunas empresas empiezan a utilizarlos para responder preguntas como qué productos les conviene fabricar.

El cambio no consiste únicamente en disponer de más información, sino en conectar datos operativos con decisiones que históricamente se tomaban lejos del piso de producción, desde la planeación comercial hasta la asignación de recursos y la rentabilidad.

“La industria ya entiende cómo utilizar datos para operar mejor, la pregunta ahora es cómo utilizar esos mismos datos para tomar mejores decisiones de negocio”, explica Chirayu Shah, Chief Product Officer de Cognite. En exclusiva para Global Energy en el marco del Impact World Tour de la compañía, explicó que durante décadas, operaciones, abastecimiento, planeación y áreas comerciales trabajaron sobre sistemas independientes con indicadores y procesos propios, lo que dificultó entender el impacto que una decisión podía generar en otra.

“Las empresas pasaron de digitalizar procesos aislados a buscar una visión integrada que les permita resolver problemas de negocio”, agrega Slimane Allab, Senior Vice President de Manufactura de Cognite. El directivo identifica como parte de ese nuevo alcance la determinación de qué combinación de productos ofrece mejores márgenes, dónde asignar capacidad productiva y cómo responder a cambios en la demanda sin afectar rentabilidad, decisiones que las plataformas de inteligencia operativa comienzan a incorporar.

La evolución de numerosos proyectos digitales muestra esa transición. Iniciativas que comenzaron enfocadas en mantenimiento, monitoreo de activos o eficiencia operativa han ampliado gradualmente su alcance hacia procesos de planeación y toma de decisiones, “las organizaciones quieren entender cómo una decisión impacta al conjunto del negocio y no únicamente a una parte del proceso”, afirman los ejecutivos.

Datos industriales como desafío detrás de la inteligencia artificial

La llegada de la inteligencia artificial ha acelerado esta evolución, pero también ha expuesto una limitación importante. Los modelos de lenguaje disponibles en el mercado fueron entrenados principalmente con información pública y datos de consumo, de manera que la mayor parte del conocimiento industrial permanece dentro de las organizaciones.

“Lo que compramos en el supermercado es muy diferente a lo que se revisa en el piso de producción”, explica Shah. De esa diferencia nace la clave, y es que la capacidad de una herramienta de inteligencia artificial para generar valor depende, cada vez más, de la calidad y profundidad de la información que puede interpretar. Esa información no está en datos genéricos, sino en el contexto real de la operación: manuales técnicos, historiales operativos, documentación de equipos y registros de mantenimiento.

De acuerdo con Cognite, los modelos enriquecidos con datos industriales autorizados por los clientes pueden mejorar su precisión entre 20% y 30% frente a modelos de propósito general en determinados casos de uso. Sin embargo, para Allab esa ventaja solo se materializa si antes se resuelve el núcleo del problema, que es integrar información fragmentada y darle un significado accionable, por encima de cualquier avance puramente matemático.

El impacto se nota en procesos como los análisis de causa raíz, donde lo que antes exigía semanas de trabajo y la intervención de varios especialistas, ahora se reduce drásticamente si la información relevante está integrada y disponible desde el principio. Esa reducción no proviene de un modelo más avanzado, sino de contar con los datos contextualizados antes de que comience el análisis.

La rápida evolución de la inteligencia artificial también ha impulsado una carrera por utilizar los modelos más avanzados disponibles. Sin embargo, no todas las tareas requieren el mismo nivel de complejidad. Shah compara esa práctica con utilizar un Ferrari para realizar entregas a domicilio. “En entornos industriales, algunas actividades requieren capacidades avanzadas de razonamiento, mientras que otras pueden resolverse mediante automatizaciones o modelos especializados de menor escala. La clave consiste en utilizar la herramienta adecuada para cada necesidad”.

Esa decisión también tiene implicaciones económicas, ya que conforme las organizaciones llevan proyectos de inteligencia artificial a producción, el consumo de recursos computacionales y los costos asociados comienzan a formar parte de la ecuación de negocio.

“No es algo que se entrega como una caja negra, sino una conversación continua sobre lo que se está utilizando y lo que se necesita. El reto ya no es generar más información. El reto es convertirla en decisiones de negocio”, concluyen.

Para muchas organizaciones industriales, ese cambio implica ampliar el alcance de la digitalización más allá de la operación. Si durante años el objetivo fue entender qué ocurría dentro de los activos, la siguiente etapa consiste en utilizar ese conocimiento para responder preguntas relacionadas con crecimiento, rentabilidad y competitividad. La diferencia puede definir qué proyectos de inteligencia artificial generan valor a escala y cuáles permanecen como iniciativas aisladas.

Precios del petróleo repuntan por temores de desabasto ante la escalada militar en el estrecho de Ormuz

0

Los precios internacionales del crudo registraron una nueva jornada al alza, impulsados por la creciente incertidumbre sobre el suministro global derivada de la intensificación del conflicto entre Washington y Teherán.

Durante la sesión, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en septiembre avanzó un 3.36%, para cotizarse en 94.07 dólares, superando momentáneamente los 95 dólares por primera vez en seis semanas. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) subió un 2.95%, hasta alcanzar los 86.83 dólares por barril.

La volatilidad en los mercados energéticos se intensificó tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió sobre posibles represalias e impactos a infraestructuras en respuesta a los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.

Esta tensión se suma a la amenaza de los rebeldes hutíes de bloquear puertos estratégicos en Arabia Saudita, elevando el riesgo de interrupciones severas en el flujo de exportaciones y aumentando la preocupación de los mercados por el equilibrio entre la oferta y la demanda de hidrocarburos.

CAF presenta el Fondo Vela para movilizar hasta 150 millones de dólares en inversión de impacto en América Latina y el Caribe

0

CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe— anunció, en la Ciudad de México, el lanzamiento del Fondo Vela, el primer vehículo regional de inversión de impacto estructurado por una banca multilateral de desarrollo.

Con CAF como inversionista ancla y la gestión conjunta de la firma estadounidense Sonen Capital y el Fondo de Fondos de México, el proyecto busca movilizar entre 100 y 150 millones de dólares hacia empresas y proyectos con alto potencial de crecimiento que generen rendimientos financieros competitivos, combinados con beneficios sociales y ambientales medibles.

El Fondo Vela integra un esquema innovador que incluye incentivos financieros vinculados al cumplimiento de objetivos de impacto, métricas estandarizadas de medición y mecanismos de verificación independiente para brindar mayor transparencia a los inversionistas institucionales.

Presentado en el marco de la sesión del Directorio de CAF, con la asistencia de María del Carmen Bonilla, subsecretaria de Hacienda y Crédito Público de México, el fondo canalizará capital privado hacia sectores estratégicos como la biodiversidad, la economía azul, la agricultura regenerativa, la inclusión financiera y el acceso a servicios esenciales de salud, educación y conectividad.

El presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, destacó que la iniciativa demuestra la viabilidad de equilibrar la rentabilidad financiera con la preservación del patrimonio natural y el bienestar social.

A través de este portafolio, el Fondo Vela busca fortalecer el tejido productivo regional, impulsar la resiliencia climática y ampliar las oportunidades de desarrollo para poblaciones en situación de vulnerabilidad, como mujeres, niñas, niños, comunidades agrícolas y pueblos indígenas en toda América Latina y el Caribe.

Bluecore Energy recauda 10 millones de dólares para desarrollar reactores nucleares portátiles sobre barcazas

0

La empresa emergente de energía nuclear marítima Bluecore Energy anunció la recaudación de 10 millones de dólares en una ronda de financiamiento Pre-Semilla, liderada por la firma Slauson & Co.

La compañía, fundada hace apenas siete meses por el exejecutivo de Uber Freight, Kofi Asante, utilizará este capital inicial para desarrollar reactores modulares pequeños (SMR) integrados sobre barcazas flotantes, con el objetivo de suministrar electricidad limpia a zonas portuarias, nodos logísticos e infraestructura comunitaria adyacente.

El diseño tecnológico de Bluecore aprovecha sistemas de reactores enfriados por agua de circuito cerrado —una tecnología con más de 70 años de operación comprobada— para calentar agua, generar vapor y accionar turbinas de generación eléctrica que pueden conectarse a la red mediante cables submarinos. Cada unidad flotante está proyectada para abastecer el consumo equivalente de aproximadamente 15,000 hogares o cubrir las necesidades energéticas de un gran puerto comercial.

Además, ofrece la ventaja de una plataforma móvil con bajas emisiones asociadas al transporte y ciclos de recarga de combustible espaciados por varios años.

La inyección de capital permitirá acelerar la fase de pruebas físicas y de software mediante el uso de un recipiente de presión de prueba, una barcaza y una terminal portuaria ya aseguradas.

Asimismo, ante la creciente demanda de electricidad impulsada por la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos, Bluecore busca posicionarse como una fuente energética autónoma en el mar que reduzca la presión sobre las redes eléctricas y los recursos hídricos de las comunidades costeras. El proyecto cuenta con el respaldo financiero de fondos como Harlem Capital, Precursor Ventures, HartBeat Ventures y del cofundador de Ripple, Chris Larsen.

El verdadero reto energético de México no es generar más electricidad. Es garantizar el crecimiento

0

Por Alejandro Escandón, Director General de A3T

Mientras gran parte de la conversación energética sigue concentrándose en cómo fortalecer el sistema eléctrico, el mundo ya está compitiendo por algo igual de importante: ¿quién será capaz de garantizar la energía necesaria para sostener la siguiente etapa de crecimiento económico?

Ese será uno de los grandes diferenciadores entre las economías que lideren el desarrollo industrial y aquellas que simplemente observen cómo las oportunidades llegan a otros lugares.

Durante décadas, la energía fue entendida como un insumo para producir bienes productivos y de desarrollo. Hoy esa definición resulta insuficiente. La energía se ha convertido en infraestructura para la competitividad.

Cada decisión de inversión depende de múltiples factores: talento, estabilidad, logística, acceso a mercados, infraestructura y certidumbre jurídica. A esa lista se suma, con un peso cada vez mayor, la capacidad de garantizar un suministro energético confiable, a precios competitivos y con visión de largo plazo.

No es una realidad exclusiva de México, es una transformación que ya está ocurriendo en todo el mundo.

La expansión de los centros de datos, la inteligencia artificial, la electrificación industrial, la movilidad eléctrica y la relocalización de cadenas productivas están incrementando la demanda de electricidad a un ritmo que hace apenas unos años parecía difícil de imaginar.

La pregunta ya no es si esa demanda llegará. La pregunta es si tendremos la capacidad para acompañarla. Porque existe una diferencia que pocas veces forma parte del debate público. Una inversión industrial puede decidirse en cuestión de meses. Desarrollar la infraestructura energética que esa inversión necesita puede tomar varios años, entre 3 y 5 años.

Cerrar esa brecha será uno de los mayores retos para las economías durante la próxima década. Por eso considero que la conversación energética está evolucionando.

Durante mucho tiempo discutimos quién debía generar la electricidad.

Hoy la pregunta debe a ser otra. ¿Cómo aseguramos que la energía nunca sea el factor que limite el crecimiento de México? Responder esa pregunta exige mirar más allá de un solo componente del sistema. Las reglas claras son indispensables. También lo son la planeación de largo plazo, la inversión, la innovación, el desarrollo tecnológico, la expansión de la infraestructura y la ejecución oportuna de los proyectos estratégicos.

En ese contexto, la Comisión Federal de Electricidad continuará desempeñando un papel central para la seguridad energética nacional. Al mismo tiempo, el tamaño del desafío hace indispensable aprovechar todas las capacidades técnicas, financieras y de innovación que, dentro del marco regulatorio vigente, puedan contribuir al fortalecimiento del sistema eléctrico mexicano.

Más que hablar de modelos contrapuestos, conviene hablar de un objetivo compartido. Construir un sistema eléctrico suficientemente sólido para acompañar el crecimiento del país. Ese objetivo requiere sumar capacidades, mas no dividirlas.

La conversación también está cambiando dentro de las empresas. Hace algunos años bastaba con analizar cuánto costaría la electricidad. Hoy los consejos de administración empiezan a formular preguntas distintas: ¿Existirá capacidad suficiente para una futura expansión?, ¿la infraestructura crecerá al mismo ritmo que el negocio?, ¿cómo reducir riesgos operativos asociados al suministro energético?, ¿cómo asegurar competitividad durante los próximos veinte años?

La energía dejó de ser solamente un costo operativo, ahora mas que nunca se convirtió en una decisión estratégica.

En ese contexto, esquemas como el autoconsumo y otras soluciones energéticas pueden seguir aportando valor cuando fortalecen la continuidad operativa, responden a necesidades reales y se desarrollan plenamente dentro del marco legal aplicable.

Estos esquemas representan herramientas que pueden complementar una estrategia energética moderna.

Estoy convencido de que, durante la próxima década, la competitividad de los países dependerá cada vez más de su capacidad para transformar crecimiento económico en infraestructura disponible. La energía será una parte esencial de esa ecuación.

El gran reto consistirá en asegurar que el desarrollo de la infraestructura energética avance con la misma visión, coordinación y velocidad que el crecimiento económico que todos queremos impulsar. Porque el futuro energético de México no se definirá únicamente por las leyes que apruebe. Se definirá por su capacidad para garantizar que ninguna inversión deje de llegar por falta de energía.

Que ninguna empresa detenga su crecimiento por falta de infraestructura. Y que la energía deje de verse únicamente como un tema del sector eléctrico para asumirse como una decisión sobre el futuro económico del país.

El primer proyecto de hidrógeno firme en México está listo para iniciar construcción

0

HDF, empresa francesa especializada en plantas de hidrógeno y electricidad, desarrolla dos proyectos en Baja California Sur en conjunto con la Comisión Federal de Electricidad: Energía Los Cabos, y Oasis. Cristina Martín, Managing Director de HDF Latam y Energía Los Cabos, detalló en entrevista la operación de esta tecnología, el posible modelo financiero con la empresa estatal y los planes para trasladar la fabricación de pilas de combustible a México y convertir al país en el centro de suministro para las Américas.

Por Kathya Santoyo

Baja California Sur se prepara para recibir el primer proyecto de generación eléctrica con hidrógeno de gran escala en México. Energía Los Cabos, desarrollado por la firma francesa HDF Energy, combinará generación fotovoltaica, baterías de litio y una cadena de hidrógeno para suministrar electricidad firme en la península.

Este proyecto está a la espera de un solo requisito para iniciar su construcción: la firma del contrato de compraventa de energía (PPA). Una vez concretado ese acuerdo, HDF estima que requerirá entre cuatro y seis meses para cerrar el financiamiento y arrancar las obras.

En exclusiva para Global Energy, Cristina Martín González, Managing Director de HDF LATAM y Energía Los Cabos, explicó que la elección de Baja California Sur respondió a una condición estructural, ya que la entidad constituye una isla eléctrica, al estar separada del Sistema Eléctrico Nacional por los alrededor de 1,000 kilómetros del Desierto del Vizcaíno.

Como consecuencia, la región depende de combustibles fósiles que llegan por barco al puerto de La Paz, con costos de generación elevados y pérdidas técnicas por transportar la energía hacia Los Cabos, donde se concentra la demanda. Además del impacto económico, este esquema tiene consecuencias directas sobre la salud pública debido a las emisiones generadas por las plantas de combustóleo y diésel.

Para atender esa problemática, HDF, empresa fundada en Burdeos, Francia, desarrolla infraestructura de hidrógeno y fabrica las pilas de combustible que convierten esa molécula en energía eléctrica continua.

«Nuestra tecnología está pensada especialmente para redes aisladas y cobra todo su valor en zonas que aún dependen de combustibles fósiles«, afirmó Martín.

Explicó que en regiones con buena interconexión eléctrica no tiene sentido instalar almacenamiento de gran capacidad porque existen otras fuentes que pueden cubrir la demanda. «Pero donde el transporte de combustible es complejo, caro y además contamina, la tecnología resuelve el problema, ya que genera electricidad limpia a partir de fuentes exclusivamente renovables y locales«, señaló.

Contenido del artículo

Energía Los Cabos, a un contrato de la construcción

Esa lectura del mercado dio origen al primer proyecto de la compañía en el país. Energía Los Cabos, ubicado en el ejido de Santiago, combinará generación fotovoltaica, baterías de litio y una cadena de hidrógeno con 3 MW en pilas de combustible para suministrar electricidad firme.

Su inclusión en el Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional por parte de la Secretaría de Energía le otorgó el carácter de proyecto vinculante y estratégico, lo que impulsó su desarrollo y permitió avanzar en la obtención de permisos como la Manifestación de Impacto Ambiental, el estudio de riesgo y la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Con esos permisos avanzando, la firma del PPA quedó como el único paso pendienteantes del arranque de obras.

El financiamiento se estructurará bajo un esquema de project finance, con deuda de banca privada y multilateral, además de capital aportado por socios especializados. Aunque HDF ya mantiene conversaciones con distintas instituciones financieras, los recursos solo podrán liberarse una vez que exista el contrato de compraventa de electricidad.

El proyecto incorpora además un componente hídrico para producir el hidrógeno. El agua provendrá de una planta de tratamiento ubicada a dos kilómetros del sitio, cuyas aguas tratadas actualmente no tienen un uso asignado. El suministro se formalizará mediante un contrato de compraventa con el organismo operador local. El consumo estimado será de aproximadamente 50 metros cúbicos diarios, una cifra que, según Martín, se encuentra por debajo de la demanda hídrica de una central de diésel o combustóleo.

Oasis, el segundo proyecto

Los trabajos preliminares de Energía Los Cabos derivaron en un segundo desarrollo: replicar el modelo en Mulegé, un subsistema aislado dentro de la península. Así nació Oasis, un proyecto que combinará una cadena de hidrógeno con 6 MW en pilas de combustible y que podría desarrollarse bajo un esquema mixto de participación entre la CFE y HDF.

Actualmente, Cristina Martín explicó que ambas instancias trabajan en conjunto para definir las responsabilidades de cada participante y el calendario de ejecución, en lo que representa la primera articulación de este tipo entre Sener, CFE y un desarrollador privado para un proyecto de hidrógeno en el país.

Tanto Energía Los Cabos como Oasis podrían estructurarse bajo un esquema mixto en el que la CFE participe con 54% y el desarrollador privado con 46% del proyecto. Este modelo representa una nueva forma de desarrollar infraestructura energética, en la que la empresa estatal participa como propietaria del activo al término del contrato, mientras el inversionista privado recupera su inversión durante la etapa de operación.

«Cuando el sponsor recibe la totalidad de su inversión de vuelta más ese porcentaje de ganancia, ya sea en el año 15, en el 18 o el que corresponda, ese mismo año se transfiere el activo a CFE; así es como ellos recuperan su participación», explicó.

La lógica financiera del esquema establece que la empresa estatal realiza su aportación en especie y no participa con capital inicial en efectivo, por lo que tampoco recibe dividendosdurante la operación del proyecto. Su recuperación ocurre una vez que el desarrollador privado amortiza la inversión y alcanza el porcentaje de rentabilidad previamente acordado, que para la CFE está limitado a 14%.

«Con este límite en el porcentaje de rentabilidad no se pueden hacer optimizaciones financierascomo en otros casos, donde en el año 10 o 15 se vende el activo y todavía se obtiene un poco más de rendimiento. Aquí, desde el principio, se sabe que la ganancia va a ser un porcentaje fijo, pero a cambio queda garantizada«, sostuvo.

La certidumbre de ese esquema, sumada a la calificación crediticia de la propia CFE, es uno de los factores que ha permitido que la banca privada y multilateral respalde este tipo de contratos sin requerimientos adicionales.

Contenido del artículo

HDF abre la puerta a más proveedores para la construcción

Aunque HDF desarrolla los proyectos y fabrica las pilas de combustible, la construcción de las plantas estará a cargo de un EPCista que la compañía seleccionará mediante un proceso de licitación privada. HDF prevé iniciar ese proceso en paralelo a la negociación final del contrato con CFE, con el fin de no retrasar el calendario de construcción.

«No se va a hacer como tal una licitación pública, pero no estamos descartando a nadie ni tenemos ya decidido quién tiene que quedarse. Lo que buscamos es el mejor precio para el proyecto y las mejores competencias; entre más participación haya en el proceso, más calidad va a tener«, explicó Martín.

La directiva agregó que, al tratarse del primer proyecto de este tipo en México, el proceso de selección requiere particular rigor técnico y financiero, con CFE manteniendo visibilidad totalsobre las cifras.

Al igual que Energía Los Cabos, Oasis incorporará un componente hídrico para abastecer la producción de hidrógeno. Sin embargo, el punto de partida es distinto. Mientras en Los Cabos existe una planta de tratamiento cercana al proyecto, en Mulegé únicamente hay lagunas de oxidación próximas a la población que el municipio busca sustituir.

Por ello, el proyecto contempla construir una nueva planta de tratamiento dentro del propio predio. Oasis requerirá entre 70 y 100 metros cúbicos diarios de agua tratada, en proporción a una capacidad de generación aproximadamente dos veces mayor que la de Energía Los Cabos.

La infraestructura se dimensionará para que el consumo del proyecto represente únicamente alrededor del 10% de la capacidad total de la planta. El resto del agua tratada quedará disponible para el municipio, con aplicaciones en riego de caminos, agricultura y saneamiento. «Nosotros pretendemos crear la planta de tratamiento dentro del terreno y dejarle mucho provecho al municipio, para que ellos mismos puedan operarla», explicó Martín.

HDF busca convertir a México en su hub para las Américas

Detrás de Energía Los Cabos y Oasis opera una misma configuración tecnológica que combina dos sistemas de almacenamiento con funciones complementarias. Mientras las baterías de litio responden en fracciones de segundo para mantener la estabilidad de la red ante cualquier variación, el hidrógeno permite despachar electricidad durante horas o incluso días, de modo que el sistema percibe el suministro como el de una central térmica convencional.

Con esa arquitectura, las plantas alcanzan un factor de disponibilidad de 95%, frente al rango de entre 20 y 25% que ofrece una central solar sin almacenamiento, una diferencia que sitúa a HDF en competencia directa con tecnologías de generación firme. Cada pila de combustible tiene una capacidad de 1.5 MW y se integra en un contenedor de 40 pies que alberga tres módulos de 0.5 MW. Esta configuración permite que, en caso de una falla, solo se detenga medio megawatt de capacidad y no toda la unidad de generación.

Los equipos destinados a los dos proyectos mexicanos, que en conjunto suman 9 MW en pilas de combustible, se fabricarán inicialmente en Burdeos, Francia. Sin embargo, la empresa ya analiza trasladar esa capacidad industrial a México.

«No tiene sentido fabricar en Francia y traerlo a México si el mercado principal de América Latina está aquí; la idea es que el hub para las Américas esté en México«, planteó Martín. Esa fábrica en territorio mexicano abastecería, además del mercado nacional, a países como Estados Unidos, Colombia y Chile.

Contenido del artículo

Una referencia para América Latina

Martín consideró que México reúne condiciones para convertirse en el primer mercado de América Latina donde esta tecnología pase de la etapa de planeación a la construcción de proyectos comerciales.

Ese resultado se suma a la respuesta del sector ante la primera convocatoria de generación eléctrica lanzada por el gobierno, en la que la oferta de capacidad de los desarrolladores privados superó los megawatts solicitados originalmente. Para la directiva, ese avance refleja un esfuerzo institucional inédito.

«El esfuerzo que ha hecho este gobierno es notable, sobre todo por cómo han conseguido alinear a CFE, Semarnat y Cenace, con Sener como cabeza de sector, en tiempo récord y con condiciones bastante buenas para los privados. Tenemos todo para dar el siguiente paso: la situación geográfica, los recursos, el talento nacional y la voluntad política de apostar por energías renovables y abrir la puerta a la inversión privada«, concluyó.