Repsol confirmó la llegada a España del primer cargamento de crudo procedente de Venezuela como parte del nuevo mecanismo de pago acordado con Petróleos de Venezuela (PDVSA) por la producción de gas natural desarrollada en el proyecto energético Cardón IV.
El acuerdo marca un nuevo avance dentro de la estrategia de cooperación energética entre la petrolera española, la italiana Eni y el Gobierno venezolano en medio de un escenario internacional marcado por cambios regulatorios y flexibilización parcial de sanciones estadounidenses sobre el sector energético venezolano.
El proyecto Cardón IV es operado conjuntamente por Repsol y Eni bajo una participación de 50% para cada compañía y representa uno de los desarrollos gasíferos más importantes de Venezuela debido a su impacto sobre la generación eléctrica nacional y el suministro energético interno.
El convenio firmado con PDVSA y autoridades venezolanas busca garantizar la estabilidad operativa y financiera de la producción de gas durante todo 2026 además de establecer nuevos mecanismos de compensación mediante cargamentos progresivos de petróleo enviados directamente a Europa.
La operación fue posible gracias a la Licencia General 50A emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que autoriza determinadas transacciones energéticas relacionadas con operaciones petroleras y gasíferas en Venezuela. ()
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha señalado en distintas ocasiones que la compañía está preparada para expandir agresivamente su producción petrolera en territorio venezolano si se mantienen las actuales condiciones regulatorias y operativas.
Actualmente Repsol produce alrededor de 45000 barriles diarios en Venezuela principalmente en el proyecto Petroquiriquire donde recientemente firmó un nuevo acuerdo con PDVSA para recuperar control operativo y ampliar producción. La empresa proyecta elevar su producción bruta en 50% durante los próximos 12 meses y triplicarla en un plazo de tres años. ()
Además de petróleo, Repsol y Eni también buscan incrementar la producción de gas natural en Cardón IV. Datos recientes indican que las compañías pretenden elevar gradualmente el bombeo desde aproximadamente 580 millones hasta 645 millones de pies cúbicos diarios mediante mejoras operativas e infraestructura adicional.
Analistas consideran que el regreso de cargamentos petroleros venezolanos hacia Europa representa un cambio importante dentro del mercado energético internacional y refleja el interés de compañías globales por recuperar posiciones dentro de uno de los países con mayores reservas de hidrocarburos del planeta.
El fortalecimiento de las operaciones de Repsol en Venezuela también ocurre en un contexto de mayor competencia internacional por asegurar suministro energético estable ante la volatilidad global del petróleo y gas derivada de conflictos geopolíticos y restricciones logísticas internacionales.






