Por Kathya Santoyo
La industria de alimentos y bebidas ha mantenido una inversión sostenida en automatización durante los últimos años; sin embargo, la incorporación de nuevas tecnologías también ha generado un volumen creciente de datos que las empresas del sector aún no aprovechan de manera integral.
Este fue uno de los temas centrales de la conversación con Ramiro Ortiz, Managing Director de Tetra Pak México, en el marco del Foro MX, evento anual de la compañía que reúne a distintos actores de la industria para analizar los principales retos y oportunidades del sector. Mientras que la edición anterior estuvo enfocada en economía circular y sustentabilidad, este año el encuentro puso el énfasis en la automatización inteligente.
En exclusiva para Global Energy, Ramiro Ortiz describe el estado actual del sector como una etapa temprana de aprovechamiento de información. “Los datos generados por los equipos automatizados existen y están disponibles, pero en la mayoría de los casos se utilizan para analizar lo que ya ocurrió, siendo que el valor real está en la toma de decisiones en el momento en que la información se genera”.
El directivo ubica ese cambio como una tendencia que aplica tanto al sector de alimentos y bebidas como a la industria en general. Frente a ese panorama, plantea la estrategia de Tetra Pak en tres frentes. El primero es la responsabilidad como proveedor de equipos y envases, donde considera prioritario mantener el desarrollo de tecnología de automatización de punta para que sus clientes no encuentren en ella un freno a su propia transformación.
El segundo frente es interno, con la aplicación de inteligencia artificial dentro de las operaciones de Tetra Pak en planificación, desarrollo de nuevos productos y trazabilidad, con el objetivo de mejorar sus propios procesos industriales, mientras que el tercero es la colaboración estratégica con los clientes, a quienes Ortiz describe también como socios en el desarrollo conjunto de soluciones.
Como ejemplo de ese modelo, el director de la empresa cita el desarrollo de una fábrica inteligente equipada y automatizada en su totalidad por Tetra Pak en conjunto con un cliente. El proyecto reportó una mejora superior a 30% en eficiencia y más de 90% en calidad, además de una mejor planificación y servicio al consumidor final.
Sin embargo, el principal obstáculo para que más empresas avancen en ese camino es la percepción del costo de invertir en inteligencia artificial frente al riesgo de no hacerlo. Para el directivo, postergar esa inversión representa un riesgo mayor que el desembolso inicial, en un plazo en el que las empresas que no la realicen podrían quedar fuera de mercado.
En materia de tecnología, Tetra Pak trabaja con socios globales para estandarizar sus equipos, mientras desarrolla internamente el software y las herramientas que integran sus soluciones de automatización. Ortiz señala que la experiencia especializada de la compañía en los procesos de manufactura de alimentos y bebidas, así como en los requerimientos de calidad de cada producto, constituye una ventaja frente a empresas enfocadas exclusivamente en automatización.
Ese conocimiento sobre las necesidades de cada producto también define la forma en que Tetra Pak aborda la sustentabilidad, «este tema es complejo porque incluye muchos factores, no solamente el material del envase. “Hay envases fáciles de reciclar que provienen de minerales o del petróleo y eso no es sustentable. También existen envases reciclables y de fuentes renovables que, si son muy pesados o se producen en otro país, pueden generar un impacto ambiental mayor debido a los costos de transporte«.
Frente a ese panorama, Tetra Pak posiciona su envase de cartón, con contenido de plástico de origen vegetal, como la alternativa con mayor proporción de fuentes renovables dentro de su portafolio. Ortiz señala a Europa como una tendencia consolidada de migración hacia el cartón por motivos ambientales, tendencia que en México avanza de forma más reciente: «en México estamos menos avanzados en este tema, pero con la nueva ley de economía circular creo que esto se va a desarrollar mucho”.
El directivo añade que el impacto ambiental también está determinado por el proceso de producción y distribución. En este sentido, señala que los envases que requieren cadena de frío implican un consumo adicional de energía para conservar el producto, mientras que los envases de larga vida prescinden de este proceso y, por tanto, reducen ese consumo.
Finalmente, plantea que la inversión de Tetra Pak en innovación seguirá orientada a ampliar la proporción de materiales renovables en sus empaques: «Estamos invirtiendo mucho en innovación y en la transformación tecnológica de nuestros envases. Nuestro objetivo no es solo tener un envase reciclable, sino que tenga la menor huella de carbono posible, con materiales 100% renovables«.
Esa misma lógica se traslada a los equipos de manufactura, donde la compañía busca reducir el consumo de agua y energía: «ya tenemos soluciones nuevas que ahorran 90% del agua que utilizábamos con la generación anterior”, concluye.






