El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que convocará en las próximas semanas una reunión del G7 dedicada a la energía, con el objetivo de evaluar un nuevo desbloqueo de reservas estratégicas de petróleo a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La medida busca contener la escalada en los precios de los combustibles provocada por el conflicto en Oriente Medio y las tensiones operativas en los mercados globales de refinación.
El anuncio sigue a la liberación de 400 millones de barriles acordada por los países miembros de la AIE el pasado marzo para estabilizar la oferta tras el estallido del conflicto entre EE. UU., Israel e Irán a finales de febrero.
Entre los ejes estratégicos de la iniciativa francesa destacan:
- Coordinación Europea de Gas: Gestiones directas ante la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para acelerar los mecanismos comunitarios de almacenamiento de gas e incrementar la flexibilidad de importación.
- Diplomacia Energética: Negociaciones con productores clave de la OPEP, incluyendo reuniones recientes con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman, y el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi.
- Plan Nacional de Seguridad: Encargo al primer ministro Sébastien Lecornu para coordinar la soberanía energética de Francia mediante la aceleración de la electrificación y la reducción de la dependencia de hidrocarburos.






