Corea del Sur anunció uno de los planes energéticos más ambiciosos de Asia al confirmar la construcción de 10 nuevos megaparques solares antes de 2030, como parte de una estrategia nacional para alcanzar los 100 gigavatios (GW) de capacidad renovable instalada y reducir su dependencia energética del extranjero.
La decisión llega en medio de la creciente tensión geopolítica provocada por el conflicto en Oriente Medio y las interrupciones en el suministro derivadas del bloqueo del estrecho de Ormuz, ruta estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas consumido a nivel mundial.
El Ministerio de Medioambiente surcoreano reconoció que el país mantiene actualmente la tasa más baja de generación renovable entre las economías de la OCDE, además de ocupar el lugar número 20 a nivel global en capacidad instalada. Ante este panorama, el gobierno busca escalar hasta el Top 10 mundial en energías limpias antes de finalizar la década.
Entre las nuevas medidas anunciadas destaca la instalación obligatoria de paneles solares en techos de fábricas de nueva construcción, así como incentivos para reducir el costo de la energía renovable y volverla más barata que el gas natural hacia 2035.
Actualmente, las energías renovables representan apenas el 11.4% de la generación eléctrica total del país, según datos de Yonhap. Sin embargo, la administración surcoreana estableció como meta elevar esa participación hasta el 30% en 2035, acelerando inversiones en infraestructura solar, almacenamiento energético y modernización de redes eléctricas.
El gobierno también advirtió que la dependencia del petróleo y gas provenientes de Oriente Medio representa uno de los mayores riesgos estratégicos para la estabilidad energética nacional, especialmente tras el aumento de tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel desde febrero de 2026.
Expertos consideran que este cambio podría convertir a Corea del Sur en uno de los mercados más relevantes para la industria solar global durante los próximos años, impulsando inversiones multimillonarias y una transformación profunda en el modelo energético asiático.






