Green Park Energy obtuvo la aprobación ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para desarrollar dos nuevos proyectos fotovoltaicos en México que sumarán una capacidad conjunta de 190 MW, fortaleciendo el crecimiento de la generación renovable en los estados de Hidalgo y Guanajuato.
Las autorizaciones fueron emitidas por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) y corresponden a los proyectos FV Tecozautla, ubicado en el municipio de Tecozautla en Hidalgo con una capacidad de 100 MW, y FV El Toro, localizado en Manuel Doblado, Guanajuato, con una potencia de 90 MW.
El proyecto FV Tecozautla será el de mayor tamaño y contempla la instalación de 204.288 módulos solares de 680 watts junto con 32 inversores, además de infraestructura eléctrica de media y alta tensión de 34.5 kV y 115 kV, red subterránea y un sistema de almacenamiento energético mediante baterías BESS.
La central ocupará una superficie total de 588,51 hectáreas, de las cuales más de 70 hectáreas estarán destinadas directamente a los paneles solares, mientras que otras áreas se utilizarán para caminos internos, maniobras operativas, infraestructura eléctrica y almacenamiento energético.
La autorización ambiental establece una vigencia de hasta 30 años para el proyecto, incluyendo dos años de preparación del sitio, cinco años de construcción y tres décadas de operación y mantenimiento condicionadas al cumplimiento ambiental correspondiente.
Por otro lado, el proyecto FV El Toro en Guanajuato integrará 175.616 módulos fotovoltaicos bifaciales instalados sobre seguidores solares de un eje horizontal, además de 28 inversores, red subterránea, subestación elevadora y sistemas de almacenamiento energético.
La superficie total de FV El Toro será de 311,17 hectáreas, incluyendo más de 74 hectáreas destinadas a paneles solares y amplias zonas para maniobras, caminos y obras auxiliares, consolidando una de las nuevas inversiones solares más importantes para la región.
SEMARNAT indicó que este proyecto se desarrollará en terrenos de uso agrícola, por lo que no será necesario realizar cambios de uso de suelo forestal, reduciendo así parte del impacto ambiental asociado a la construcción.
Las autorizaciones de ambos proyectos incluyen condiciones específicas relacionadas con medidas de prevención ambiental, manejo de residuos, protección de flora y fauna, conservación de recursos hídricos y programas de monitoreo ambiental durante todas las etapas de desarrollo.
Asimismo, la DGIRA condicionó el avance de los proyectos a la presentación de documentación emitida por la Secretaría de Energía (SENER) para acreditar el cumplimiento de disposiciones sociales y regulatorias contempladas en la legislación eléctrica mexicana.
Especialistas del sector energético consideran que este tipo de desarrollos fortalecen el crecimiento del mercado solar en México, particularmente en estados con alto potencial de irradiación y disponibilidad territorial para proyectos fotovoltaicos de gran escala.
La incorporación de sistemas BESS dentro de ambos proyectos también refleja la tendencia creciente de integrar almacenamiento energético en nuevas centrales solares para mejorar estabilidad, respaldo operativo y eficiencia en la gestión de energía renovable.






