El gobierno federal propuso un recorte del 30% al presupuesto de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) para el año 2025, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025. Esto implica una reducción de 159.9 millones de pesos respecto al presupuesto aprobado para 2024.
En total, ambos organismos recibirán un presupuesto conjunto de 373 millones de pesos. La CRE sufrirá una disminución de 85.6 millones de pesos, quedando con 199.8 millones, mientras que la CNH verá una reducción de 74 millones de pesos, quedando con 173.2 millones.
Este recorte se produce en el contexto de una reforma legislativa que está siendo discutida en el Congreso de la Unión, la cual plantea la posible extinción de ambos organismos y su absorción por la Secretaría de Energía (SENER). Aunque la votación para esta reforma estaba prevista para la semana pasada en la Cámara de Diputados, el debate fue aplazado debido a que los legisladores están analizando los cambios propuestos para otras entidades autónomas como la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Si la reforma es aprobada, los recursos presupuestarios de la CRE y la CNH podrían ser redistribuidos hacia la SENER, que se encargaría de asignarlos a las áreas que asumirán sus funciones regulatorias.
Marcial Díaz IbarraAbogado Consultor del Sector Energía, con 15 años de experiencia. Colaboró en la Dirección Jurídica de Pemex por más de 10 años, y como consultor ha colaborado en proyectos de seguridad en ductos, desarrollo del marco jurídico para nuevos esquemas de negocios y acompañamiento a empresas en la implementación de la reforma energética.
México se encuentra en una etapa intermedia en su transición hacia el vehículo eléctrico (VE), y su posición en una perspectiva internacional refleja tanto avances como desafíos significativos los cuales enumero:
1. Infraestructura de Carga
– México está rezagado en cuanto a infraestructura de carga en comparación con países líderes como Noruega, China, y varias naciones europeas. La cobertura de estaciones es aún limitada y se concentra en áreas urbanas principalmente. Para alcanzar una adopción masiva, se necesita una expansión considerable de puntos de recarga en zonas estratégicas.
2. Regulaciones y Estímulos Gubernamentales
– En 2024, México emitió el Acuerdo A/108/2024, el cual representa, un esfuerzo para estandarizar y planificar la expansión de la movilidad eléctrica, abarcando aspectos clave como infraestructura de carga, conectores compatibles y sostenibilidad energética. Sin embargo, es necesario generar incentivos fiscales y subsidios directos, para lograr acortar ese rezago en comparación con otros países, donde hay créditos fiscales significativos para compradores y fabricantes de vehículos eléctricos.
3. Producción Nacional y Cadena de Suministro
– México es un actor importante en la fabricación de autos y autopartes, y varias empresas han comenzado a adaptar líneas de producción para VE. Sin embargo, la cadena de suministro aún depende en gran medida de importaciones de componentes esenciales como baterías. La iniciativa para crear fábricas de baterías locales es un reto que en este momento se ve complicado, toda vez que requieren inversiones y políticas específicas.
4. Conciencia Ambiental y Adopción del Consumidor
– México muestra un creciente interés en opciones de transporte sostenible, aunque los VE representan una proporción aún baja de ventas de autos nuevos. En contraste, en países como Noruega y Países Bajos, la conciencia ambiental y los incentivos han acelerado la adopción.
En resumen, México tiene una base sólida y potencial, pero necesita una mayor inversión en infraestructura, políticas de incentivos y una expansión en la cadena de suministro nacional para acelerar su transición al vehículo eléctrico y competir a nivel internacional; la visión del Gobierno de México es positiva, pues ha mostrado un interés creciente en la electromovilidad, alineándose con el impulso global hacia una transición energética más limpia y una economía sostenible.
Los desafíos requieren sentar las bases de infraestructura, regulaciones y atraer inversión para sostener la transición a largo plazo; logrando bajar la dependencia de los combustibles fósiles.
En la medida que la conciencia sobre el cambio climático y la sostenibilidad aumente, veremos como se adopta el uso del vehículo híbrido en una primera etapa, para llegar al eléctrico en las próximas décadas, ya que será interesante ver los costos de recargar los vehículos eléctricos, el cual variará según las fuentes de energía y los impuestos.
Numeralia
Ventas de (VE) en México durante los últimos 5 años.
2019: 1,200 vehículos eléctricos vendidos
2020: 1,600 vehículos eléctricos vendidos
2021: 2,300 vehículos eléctricos vendidos
2022: 3,000 vehículos eléctricos vendidos
2023: 4,200 vehículos eléctricos vendidos
Ventas de autos en México en los últimos cinco años, considerando vehículos de combustión interna y eléctricos:
2019: 1,317,000 vehículos
2020: 950,000 vehículos (reducción debido a la pandemia de COVID-19)
El depósito de Metrobus en Crawley, Reino Unido, ahora cuenta con una estación de recarga de hidrógeno líquido, marcando un avance en el transporte sostenible. Este sitio, operativo desde el 15 de noviembre de 2024, abasteció a nueve autobuses el primer día, consolidándose como una de las mayores flotas y estaciones de este tipo en el país.
El hidrógeno líquido, almacenado en el depósito, se convierte en gas para llenar los tanques ubicados en los techos de los vehículos, permitiendo que un autobús de la ruta 100 se recargue en solo ocho minutos. Este desarrollo supera las limitaciones previas, donde el depósito dependía únicamente de hidrógeno gaseoso transportado en tanques especiales.
Ed Wills, director general de Metrobus y Brighton & Hove Buses, destacó que la meta inicial es abastecer 25 autobuses diariamente y, a largo plazo, alcanzar una flota de hasta 54 unidades. Además, subrayó los beneficios ambientales de reducir emisiones vehiculares y su impacto positivo en las comunidades locales.
Aunque la nueva estación representa un paso hacia la descarbonización del transporte público, aún enfrenta desafíos regulatorios que limitan su capacidad total. Metrobus espera que las normativas evolucionen para apoyar el uso de hidrógeno en la transición energética del sector.
Con una autonomía de hasta 600 millas por carga, los autobuses alimentados con hidrógeno líquido son ideales para cubrir rutas exigentes y continuas como el servicio Fastway, diseñado para operar 24/7/365 con altas cargas de pasajeros y terrenos complicados.
La Corporación Estatal de la Red Eléctrica de China anunció la finalización del gasoducto de la Ruta Este, un proyecto de 5,111 kilómetros que conecta a Rusia con China, desde Heihe, en la provincia de Heilongjiang, hasta Shanghái. Este gasoducto está diseñado para suministrar hasta 38,000 millones de metros cúbicos de gas natural al año, suficiente para cubrir la demanda de regiones clave como las provincias del noreste, Beijing-Tianjin-Hebei y el Delta del Río Yangtsé.
La obra, que se encuentra en su fase final de preparación, tiene como objetivo satisfacer las necesidades de gas de aproximadamente 13 millones de hogares urbanos, según informó la Corporación Estatal.
Contexto de cooperación energética
El proyecto refuerza la relación entre China y Rusia, en un momento en que Moscú ha incrementado sus exportaciones hacia Asia tras las sanciones occidentales y los daños a su infraestructura de suministro en Europa.
En octubre, Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) firmaron acuerdos para aumentar el suministro de gas a través del gasoducto Fuerza de Siberia, que comenzó a operar en 2019. Este año, se sumarán 1,000 millones de metros cúbicos adicionales al suministro, según Vitali Markélov, vicepresidente de Gazprom.
Impacto geopolítico
La diversificación de las exportaciones de energía rusa hacia Asia se ha intensificado tras la guerra en Ucrania, el sabotaje a los gasoductos Nord Stream y las restricciones económicas impuestas por Occidente.
Este gasoducto no solo amplía la cooperación energética entre ambos países, sino que también fortalece sus posiciones en un mercado energético global en constante transformación.
Iberdrola México celebró su segunda Semana de la Innovación, con un enfoque en la creación de ecosistemas innovadores y el uso de tecnologías disruptivas. El evento incluyó conferencias, exhibiciones de herramientas tecnológicas y un concurso de creatividad, con la participación activa de más de 800 empleados.
Katya Somohano, directora general de Iberdrola México, destacó la importancia de la innovación como parte del éxito global de la empresa, invitando a los colaboradores a adoptar pensamientos disruptivos y llevar sus ideas a la práctica. Antonio Caruana, responsable de Servicios Técnicos e Innovación, subrayó que la innovación es un compromiso con la sostenibilidad y las futuras generaciones.
Entre las actividades destacaron ponencias abiertas al público impartidas por expertos, como Beatriz Crisóstomo, responsable Global de Innovación y Medio Ambiente de Iberdrola, y Víctor Melgarejo, director del HUB de Emprendimiento e Innovación de la UDEM. También se presentaron herramientas tecnológicas como visores de realidad aumentada y gafas de asistencia remota.
El evento cerró con la premiación del Iberdrola Energy Challenge, donde los finalistas presentaron proyectos relacionados con ecomovilidad, automatización de módulos fotovoltaicos y manuales interactivos de productos de la compañía.
A nivel global, Iberdrola invirtió 384 millones de euros en 2023 en Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), posicionándose como líder en el sector energético privado según la Comisión Europea. En México, la empresa colabora con universidades como el Tecnológico de Monterrey y apoya proyectos como Síkuli, enfocados en innovación social y medioambiental.
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2025 contempla una asignación de 12.9 millones de pesos para Litio de México (LitioMx), lo que representa un aumento del 31.6% en comparación con los 9.8 millones de pesos aprobados para este año.
LitioMx, creado en 2022 como organismo público descentralizado de la Administración Pública Federal, tiene como objetivo llevar a cabo la planeación, normalización e implementación de programas y proyectos relacionados con la exploración, explotación y aprovechamiento del litio en el territorio nacional. Además, se encargará de formalizar estrategias de colaboración con organizaciones tanto del sector público como privado, y de administrar las cadenas de valor económico asociadas a este mineral.
Según el informe de labores de la Secretaría de Energía (Sener), entre septiembre de 2023 y junio de 2024 LitioMx consolidó su operación administrativa y jurídica para optimizar recursos humanos, financieros y materiales. Además, durante este periodo se establecieron canales de colaboración con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL) para prospectar zonas geotérmicas con potencial de producción de litio en salmuera.
México es considerado uno de los países con mayores reservas de litio, con un total de 1.7 millones de toneladas, según UBS. Sin embargo, actualmente no se lleva a cabo ninguna explotación comercial del mineral, ya que los proyectos se encuentran en fase de exploración. El único yacimiento de litio con reservas probadas se localiza en Sonora, y expertos del sector consideran que la participación del sector privado será fundamental para su explotación.
México tiene el potencial de lograr la meta de emisiones netas cero para 2060, siempre y cuando implemente políticas públicas adecuadas y realice las inversiones necesarias, según un informe de la Iniciativa Climática de México (ICM) presentado en la COP29 en Bakú, Azerbaiyán.
Adrián Fernández, director ejecutivo de la ICM, destacó que, para alcanzar este objetivo, el país debe incrementar significativamente su generación de electricidad a partir de fuentes no fósiles, pasando de 30 a 240 gigavatios. Esto incluye alcanzar 82 gigavatios de energía eólica y 63 gigavatios de energía solar acumulada antes de 2060. Además, la energía solar distribuida debe llegar a 43 gigavatios, y se deberá dejar de instalar nuevas plantas energéticas a gas natural a partir de 2027.
Para el sector eléctrico, también será necesario incorporar 28 gigavatios de almacenamiento de energía con baterías de litio y acelerar la sustitución de plantas de gas por otras que operen con hidrógeno después de 2040, alcanzando 17 gigavatios de capacidad.
El informe resalta que muchas de estas medidas están incluidas en los planes del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que representa un avance positivo. El ICM evaluará la rapidez y escala de la implementación de estas políticas para determinar si México puede cumplir con su meta de emisiones netas cero para 2060.
Este esfuerzo está alineado con los compromisos de países como Estados Unidos y los miembros de la Unión Europea, que también buscan alcanzar emisiones cero antes de mediados de siglo.
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado que Chris Wright, empresario y cofundador de Liberty Energy, será el próximo secretario de Energía. Wright, conocido por su trabajo en la industria del fracking, desempeñará un papel clave en la administración de Trump para reducir la burocracia e impulsar las inversiones en combustibles fósiles.
Liberty Energy, la empresa fundada por Wright, ha sido una de las principales en el sector de la extracción de petróleo y gas mediante fracking, un proceso que ha aumentado significativamente la producción de combustibles fósiles en Estados Unidos. Trump destacó a Wright como uno de los pioneros que contribuyó al desarrollo de la Revolución del esquisto, un factor fundamental en el impulso de la independencia energética de Estados Unidos.
En un comunicado, Trump subrayó que bajo su liderazgo, el Departamento de Energía buscará innovar, reducir la burocracia y generar una nueva era de prosperidad en el país.
Wright ha sido una figura polémica por sus opiniones sobre el cambio climático. En 2023, en una publicación de LinkedIn, afirmó que no existe una “crisis climática” y que el término “contaminación de carbono” era “escandaloso”. También señaló que todas las fuentes de energía, independientemente de su naturaleza, tienen impactos tanto positivos como negativos.
Esta nominación se produce en un contexto de mayor énfasis en la producción de energía interna de Estados Unidos, con el objetivo de fortalecer su posición en los mercados energéticos globales.
El sector energético de México, tradicionalmente ligado al dominio de los hidrocarburos, se encuentra en un punto de inflexión donde las demandas globales de transición energética y sostenibilidad, aunadas a las oportunidades de nearshoring en el territorio nacional, han puesto sobre la mesa la necesidad de incrementar la infraestructura y readaptar las políticas públicas.
En este contexto, JAVIER MUNDO A., socio líder de Energía y Recursos Naturales en KPMG México , destaca seis desafíos que deberán afrontarse de manera prioritaria para el correcto desarrollo de este sector. El primero, es asegurar un suministro energético suficiente, mediante la construcción de almacenamiento estratégico de hidrocarburos y petrolíferos, área en la que México carece de infraestructura robusta. El segundo reto está vinculado al déficit de energía eléctrica en varias regiones, lo que impacta en la instalación de parques industriales y proyectos productivos.
El tercero, la tendencia global del nearshoring, donde empresas internacionales buscan instalarse en México, pero exigen energía suficiente, renovable y a precios accesibles; por lo que, en opinión de Javier Mundo, para atraer esta inversión es crucial tener capacidad energética en los polos de desarrollo. El cuarto reto es el rezago en las redes de transmisión y distribución, una tarea pendiente y que corresponde principalmente la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cual requiere atención urgente.
En tanto, el quinto desafío se refiere al cumplimiento de los compromisos del T-MEC, que impone condiciones para el comercio y la inversión en el sector energético. Finalmente, el marco institucional y las reformas que afectan a los reguladores del sector, cuyo desenlace será clave para el futuro de la industria.
Asimismo, Javier mundo explica que existen seis áreas claves. La administración federal actual ha abierto nuevas puertas para la colaboración entre el sector público y la iniciativa privada (IP), una relación que puede ser determinante para el impulso de nuevos proyectos energéticos. Sumado a esto, la transición energética cobra cada vez más relevancia en la política pública, especialmente en energías renovables, donde México busca alcanzar una meta de hasta 45% de generación renovable.
En tercer lugar, el especialista resaltó que México cuenta con el potencial para desempeñar un papel importante en la electromovilidad, una tendencia en crecimiento que requiere tanto infraestructura, como políticas que promuevan el uso de vehículos eléctricos en el territorio nacional.
En cuanto a la producción de gas natural en México, añade que las reservas de este hidrocarburo también ofrecen una oportunidad, pese a que seguimos dependiendo de las importaciones de Estados Unidos para su eventual exportación como gas natural licuado (GNL).
“México tiene la posibilidad de convertirse en un exportador relevante de gas natural licuado, aprovechando las inversiones en infraestructura para exportar gas proveniente de Estados Unidos a través de los puertos mexicanos”.
Política energética y el cambio gubernamental
En cuanto a la evolución de la política energética en México durante los últimos años, el socio líder de Energía y Recursos Naturales refiere que ha sido significativa. Hace una década, se incentivaba la participación de actores privados en hidrocarburos y electricidad, a través de rondas de licitación y subastas que permitieron el desarrollo de proyectos de exploración y extracción, así como la incorporación de renovables a precios competitivos.
Al día de hoy, con la nueva administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, se espera un mayor protagonismo de las energías limpias y renovables, así como la reafirmación del papel de las empresas públicas, Petróleos Mexicanos (PEMEX) y CFE, como actores fundamentales en la producción y distribución de energía, esta última gestionando aproximadamente el 54% de la generación eléctrica del país.
“El nuevo gobierno ha manifestado un enfoque orientado a una mayor colaboración entre el sector público y privado. Estamos viviendo tiempos interesantes, a la expectativa de las reformas actuales”. Añade que, en este sentido, se vive una incertidumbre en cómo estas afectarán la estructura institucional de los reguladores del sector, y cómo se fomentará la inversión privada en los próximos años.
Sobre la manera en que las empresas mexicanas abordan las rutas de descarbonización y la transición energética, Javier Mundo comparte sus observaciones, entre las que destaca como principal impulsor de este cambio al sector financiero.
“Los inversionistas exigen a las empresas no solo informes financieros, sino planes detallados sobre cómo contribuyen a la sustentabilidad; aquellas compañías que no cuentan con un plan sólido, enfrentan mayores costos de capital”. Además, agrega que este escenario ha acelerado la adopción de prácticas sostenibles y la incorporación de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la estrategia empresarial.
El especialista manifestó que, en este panorama, las compañías energéticas que históricamente han generado sus ingresos a partir de los hidrocarburos, ahora destinan sus recursos a financiar la transición hacia energías limpias. Por ello, aunque la transición es inevitable, los combustibles fósiles seguirán siendo una parte esencial del mix energético hasta al menos 2050, financiando gran parte de los proyectos de energías renovables hasta que estas alcancen niveles de rentabilidad por sí mismas.
Innovación de cara hacia el futuro
La innovación tecnológica, particularmente en áreas como la inteligencia artificial y la digitalización, también está transformando el sector energético en México. Para Javier Mundo, la diferencia en la adopción de estas tecnologías y prácticas innovadoras entre el sector privado y público, parten del apetito de la primera por el riesgo y una disposición más marcada hacia mejores resultados.
En contraste, las empresas públicas como Pemex cuando tienen que enfrentar grandes proyectos intensivos en capital tienden a absorber el riesgo de manera más directa, sin recurrir a la diversificación, alianzas estratégicas o la innovación tecnológica a la misma velocidad.
En cuanto a la inteligencia artificial, comparte que KPMG trabaja actualmente en el asesoramiento de las compañías del sector en México, para adoptar modelos de negocio más eficientes y sostenibles, con un enfoque en la reducción de costos y la optimización operativa.
“Esto es especialmente relevante, la digitalización y la automatización están desempeñando un papel cada vez más importante en la operación de las compañías energéticas, y su adopción es esencial para mantenerse competitivos en el mercado global”.
En este sentido, expresa que el futuro parece abrirse a una mejor colaboración con el sector privado, pues recientemente el mensaje del gobierno ha sido claro: ofrecer certeza jurídica a las inversiones privadas. Este ha generado optimismo en la industria, con la expectativa de que la IP retome el ritmo inversor que había disminuido en los últimos años, reconociendo la importancia de la participación privada en el crecimiento del sector.
“A medida que México avanza en su transición energética, la participación de los privados será clave para asegurar un crecimiento sostenido y equilibrado, con Pemex y la CFE jugando un papel central como pilares del ecosistema energético nacional”.
Este nuevo periodo representará, de acuerdo con el directivo, una oportunidad para reconstruir la confianza y establecer un marco de cooperación que impulse al sector hacia una nueva etapa de crecimiento y desarrollo hacia los años por venir.
Darren Woods, CEO de Exxon Mobil, señaló que la compañía invertirá 20 mil millones de dólares hasta 2027 en el desarrollo de tecnologías bajas en carbono, como la captura de carbono, el hidrógeno y el litio doméstico. Este compromiso forma parte de la estrategia de la empresa para contribuir a la lucha contra el cambio climático.
En una entrevista con The Wall Street Journal, Woods expresó su opinión sobre la importancia de que Estados Unidos permanezca en los Acuerdos de París, argumentando que una segunda salida de los mismos, como propone el presidente electo Donald Trump, sería “extremadamente ineficiente” y crearía incertidumbre en los esfuerzos globales para frenar el calentamiento global.
Exxon Mobil, que ha sido objeto de varias demandas por su presunta responsabilidad en el calentamiento global, ha apoyado la reincorporación de EU al acuerdo climático bajo la administración de Joe Biden en 2021.
Woods destacó que las empresas necesitan políticas estables para realizar inversiones a largo plazo, y subrayó que las interrupciones en la implementación de los acuerdos climáticos no son viables para las inversiones empresariales. Además, mencionó que Exxon mantendrá su plan de inversión, aunque podría ser necesario ajustar algunas decisiones si las políticas gubernamentales que respaldan estas tecnologías cambian significativamente.
La empresa también ha presionado a los asesores de Trump y al Partido Republicano para que conserven los créditos fiscales incluidos en la ley climática de Biden, que incentivan el desarrollo de tecnologías como la captura de carbono.
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