La iniciativa siderúrgica Hydnum Steel recibió la adjudicación de 60 millones de euros correspondientes a la segunda convocatoria de la Línea 4 del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de Descarbonización Industrial.
Este financiamiento, otorgado por el Gobierno de España a través del Ministerio de Industria y Turismo y Sepides con fondos de la Unión Europea-Next Generation EU, revalida las asignaciones previas y define el cronograma definitivo para iniciar las obras de construcción a finales del año actual. El respaldo institucional impulsa una inversión global proyectada de 1,650 millones de euros destinados a la edificación de la primera planta de acero libre de emisiones en la Península Ibérica, ubicada estratégicamente en el municipio de Puertollano.
El despliegue operativo del complejo industrial generará un impacto de 5,000 puestos de trabajo, divididos técnicamente entre 1,000 empleos directos y 4,000 empleos indirectos en la comunidad de Castilla-La Mancha. En el ámbito operativo y comercial, el consorcio ya garantizó 500 megavatios de capacidad de acceso a la red eléctrica nacional en el nudo de Brazatortas y concretó contratos de compraventa que cubren el 100% de su capacidad productiva durante los primeros cinco años de actividad.
El esquema de manufactura de la planta contempla la sustitución casi total de insumos tradicionales por hornos de arco eléctrico alimentados mediante hidrógeno verde y fuentes renovables locales, lo que reducirá las emisiones de dióxido de carbono en un 98% en comparación con los altos hornos convencionales.
El consorcio corporativo encargado de la ejecución tecnológica está integrado por la firma gallega Russula como promotora principal, en alianza con la multinacional Siemens para el desarrollo de automatización y gemelos digitales, la compañía ABEI Energy en el segmento de generación renovable y la corporación británica Primetals Technologies como proveedora metalúrgica.
La dirección ejecutiva de la empresa detalló que esta asignación presupuestal representa la validación institucional de un modelo de negocio orientado a la soberanía energética y la autonomía manufacturera europea, posicionando la infraestructura como el proyecto de mayor envergadura económica apoyado bajo esta línea de incentivos industriales.






