Para las empresas con operaciones intensivas en transporte, el costo de mover una flota dejó de concentrarse únicamente en el litro de gasolina o diésel. Hoy incluye mantenimiento, peajes, tiempos muertos, trazabilidad, seguridad en carretera, infraestructura de carga, emisiones y una capa creciente de información que puede definir la rentabilidad de la operación.
En ese contexto, Edenred Mobility prepara en México el lanzamiento de Edenred One Mobility, una plataforma que busca integrar estos componentes de la gestión de flotas en una sola capa de inteligencia operativa y financiera. La primera versión está prevista para el cuarto trimestre de este año y tendrá al país como primer mercado de implementación.
La decisión coloca al país como laboratorio de una transformación más amplia dentro de la compañía. De acuerdo con Pablo Chiappetta, Director General de Edenred Mobility México, “somos líderes en el mercado de combustible, pero teníamos que evolucionar. La pregunta fue cómo ayudar a nuestros clientes en algo más. Así empezamos a desarrollar soluciones de mantenimiento de flota, autoconsumo, peajes, electromovilidad y ahora una capa de data y analítica que integre toda esa información para darles más valor”, con el objetivo de moverse hacia un ecosistema más completo.
Edenred Mobility cuenta en el territorio con más de 12,000 clientes y más de medio millón de tarjetas de combustible. Además, la línea Mobility representa alrededor de 53% del negocio local de Edenred, mientras que México se ubica como la segunda operación más importante del mundo para la compañía en esta vertical, después de Brasil.
La velocidad del proceso local responde también a la estructura de la operación. A diferencia de otros mercados, donde las soluciones de mantenimiento, peaje o combustible funcionan como compañías separadas, en México Edenred opera bajo una misma organización, lo que le permite avanzar con mayor flexibilidad en la integración tecnológica.
Del litro al dato operativo
El punto de partida sigue siendo el combustible, pero ya no como centro único de la conversación. Chiappetta estimó que este rubro representa entre 30% y 35% del costo total de una flota. “Después tienes mantenimiento, peajes y otras variables. Si digitalizas todos esos gastos y generas ahorros a partir del control, el impacto para una empresa puede ser muy relevante”.
Uno de los cambios clave está en el tipo de información que puede obtenerse de cada transacción. Al contar con infraestructura propia en estaciones de servicio, Edenred puede registrar datos como litros cargados, precio por litro, horario, ubicación, vehículo autorizado y monto pagado. Esa granularidad permite construir indicadores para detectar desvíos, comparar estaciones, optimizar rutas o tomar decisiones preventivas.
“Hoy estamos desarrollando un producto de desvío de consumo. Como tenemos 7,500 estaciones en nuestra red con nuestro propio POS, contamos con el precio del combustible en tiempo real. Podemos decirle a un cliente que está cargando en una estación donde el litro cuesta más y que, a un kilómetro, tiene otra opción más barata. Ese tipo de insight impacta directamente en la utilidad del negocio”, puntualizó sobre una búsqueda que también incluye elevar los estándares de control mediante tecnologías como NFC, que permiten asociar el medio de pago directamente al vehículo y reducir el riesgo de uso indebido.
Según Chiappetta, experiencias previas de migración desde tarjetas tradicionales hacia medios con mayor trazabilidad permitieron generar ahorros relevantes en consumo.
Edenred One Mobility busca ordenar toda esta información en una capa superior, donde integrar datos con el objetivo de que las empresas no sólo revisen lo ocurrido en el pasado, sino que puedan anticipar patrones de consumo, riesgos operativos o necesidades de mantenimiento.
“Queremos usar inteligencia artificial para traer información predictiva. No sólo decirle al cliente qué pasó en el pasado, sino que, en función de su patrón de consumo, podamos anticipar qué podría pasar y ayudarlo a gestionar su flota de manera preventiva”.
La integración con terceros será parte central del modelo. Edenred Mobility busca construir una plataforma abierta que pueda conectarse con compañías especializadas en telemetría, leasing, mantenimiento u otros servicios vinculados a la operación de flotas.
“Creemos que las plataformas tienen que ser abiertas. Hay empresas muy buenas haciendo telemetría y nosotros podemos integrarnos con ellas. Hoy estamos conectados con más de 20 empresas de telemetría y con dos empresas de leasing, y nos vamos a integrar con los jugadores que haga falta”.
Esta arquitectura responde a una demanda cada vez más frecuente entre grandes empresas de no sumar más tableros y consolidar información dispersa. En operaciones nacionales, donde una flota puede cruzar rutas, estados, estaciones de servicio, talleres y casetas, la fragmentación de datos limita la capacidad de control.
Por ello, la primera etapa comercial de Edenred One Mobility estará enfocada en grandes cuentas. La empresa trabaja con alrededor de 250 grandes corporativos, que concentran cerca de 50% del volumen total de la operación. La lógica, explicó Chiappetta, “es empezar por los clientes más grandes porque son los que tienen el volumen necesario para sostener redes nacionales de mantenimiento, electromovilidad y otros servicios. Una vez que esa infraestructura existe, es mucho más fácil sumar a clientes más pequeños”.
En la fase actual, Edenred One Mobility se encuentra en etapa exploratoria con cinco clientes que participan en el diseño del MVP. Con ellos, la compañía revisa indicadores, tableros, necesidades de información y formas de uso para asegurar que la plataforma responda a problemas operativos reales.

Electromovilidad, infraestructura y nuevas formas de carga
La transformación de las flotas también está marcada por la transición energética. Aunque en México la mayor parte de las unidades corporativas todavía opera con gasolina o diésel, Edenred Mobility observa una tendencia gradual hacia esquemas híbridos, donde conviven vehículos de combustión, unidades eléctricas y soluciones de compensación o reducción de emisiones.
Para Chiappetta, el avance de la electromovilidad está vinculado con una diferencia estructural de costos. “La electrificación va a pasar sí o sí. México arrancó más tarde que otros mercados, pero está creciendo muy rápido en infraestructura. Nosotros no ponemos cargadores, pero hacemos alianzas con empresas que los instalan y trabajamos mucho con estaciones de servicio”, explicó respecto a cómo la recarga eléctrica puede ocurrir en centros comerciales, electrolineras, patios de carga, instalaciones privadas, domicilios de empleados o centros de trabajo, una dispersión que obliga a repensar cómo se habilitan pagos, cómo se reconocen consumos y cómo se administra el costo energético de cada unidad.
Pero la transición ocurre en un territorio donde persisten barreras culturales y operativas para la digitalización de pagos, especialmente con el efectivo, que mantiene un peso relevante en las estaciones de servicio. Chiappetta estimó que “cerca de 70% de las transacciones en una gasolinera todavía se hacen en efectivo. Hay una cuestión cultural, un miedo a si es seguro pagar con un medio digital o no. El gobierno también tendrá que ayudar a generar un marco que impulse la digitalización”.
En el segmento corporativo, la situación es distinta, pero no está exenta de retos. Muchas empresas tienen estructuras administrativas más formales, aunque no necesariamente cuentan con equipos tecnológicos especializados para gestionar plataformas avanzadas. Por ello, Edenred Mobility busca que One Mobility sea una herramienta intuitiva.
“El cliente no necesita tener infraestructura de almacenamiento. Nosotros tenemos la información y se la disponibilizamos en indicadores que le sirvan para tomar decisiones. Lo que sí necesita es un administrador de flota capacitado, y nosotros también nos encargamos de entrenarlo”, explicó el Director General de la compañía.
La sustentabilidad forma parte de esa misma conversación. A través de Move for Good, Edenred Mobility ofrece a las empresas herramientas para medir y compensar emisiones asociadas a sus flotas. De acuerdo con Isaac Franco, gerente de Marketing de Edenred México, “tenemos más de 4,000 clientes en la plataforma y pueden ver mensualmente cuánto CO2 están compensando por vehículo con todo el detalle. Además, entregamos un certificado anual que ayuda a las empresas en sus reportes de sustentabilidad”.
Chiappetta agregó que este tipo de herramientas responden a una presión creciente de inversionistas y accionistas, especialmente en empresas que cotizan en bolsa o que tienen compromisos ambientales de largo plazo. La compensación, precisó, debe verse como una parte del proceso y no como sustituto de la reducción de emisiones.
“Si a partir de una herramienta consumes 8% menos combustible, no sólo tienes un ahorro económico. También estás contaminando 8% menos de lo que contaminarías sin esa herramienta. Es el conjunto de soluciones lo que ayuda a las empresas a cumplir sus metas no financieras”.
El viraje también tendrá impacto en el propio modelo de negocio de Edenred Mobility. Hoy, el combustible representa cerca de 90% de los ingresos de la operación en México, pero la expectativa es que en tres años reduzca su peso a alrededor de 75%.
“Las soluciones beyond fuel crecerán más rápido. Si combustible crece 10%, mantenimiento, peajes u otras soluciones pueden crecer arriba de 50%”, declaró el representante de la compañía en un marco que apunta a una convivencia entre tecnologías, fuentes de energía y necesidades operativas.






