La Comisión Federal de Electricidad ha vuelto a anunciar en su más reciente comunicado la incorporación de una cartera de más de 7 gigawatts de energía renovable al sistema eléctrico nacional, integrada por aproximadamente 2.400 MW de generación eólica y más de 4.600 MW de energía solar fotovoltaica, dentro de su estrategia de expansión energética.
Sin embargo, estas cifras no representan un nuevo anuncio de capacidad, ya que corresponden exactamente a las metas previamente establecidas en febrero de 2025 dentro del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030, lo que indica que se trata de una reiteración de objetivos ya conocidos en la política energética mexicana.
En su comunicación más reciente, la empresa estatal señala que continúa en fase de estudios y análisis para la integración de esta capacidad renovable, con el objetivo de avanzar hacia una matriz energética más limpia, confiable y sustentable, aunque sin aportar detalles concretos sobre avances en contratación, desarrollo de proyectos o ejecución de obras.
El documento no identifica proyectos específicos dentro de los más de 7 GW anunciados ni detalla mecanismos de implementación, lo que incluye la ausencia de información sobre licitaciones, participación de inversionistas privados, esquemas de financiamiento o cronogramas de construcción y operación comercial.
Esta falta de precisión contrasta con la información presentada originalmente por el Gobierno de México, que en el plan energético 2025-2030 estableció una expansión total de 22.674 MW adicionales en generación eléctrica con una inversión estimada superior a 22.000 millones de dólares.
Dentro de dicho plan se incluyen 7 proyectos eólicos con una capacidad conjunta de 2.470 MW y 9 proyectos fotovoltaicos con 4.673 MW, cifras prácticamente idénticas a las mencionadas nuevamente por la CFE en su reciente actualización, lo que refuerza la percepción de continuidad más que de avance operativo.
El nuevo comunicado tampoco ofrece evidencia de progresos intermedios como cierre financiero de proyectos, adjudicación de contratos, inicio de construcción o hitos técnicos alcanzados, manteniendo un nivel de información limitado respecto al estado real de la cartera renovable.
En contraste, el segmento hidroeléctrico sí presenta datos más concretos, ya que la CFE reporta una aportación adicional de 121 MW gracias a la modernización de unidades generadoras en distintas centrales del país, distribuidas en estados como Michoacán, Guerrero, Hidalgo, Puebla, Chiapas y Veracruz.
Asimismo, se incluye el Proyecto Hidroeléctrico Chicoasén II en Chiapas, el cual se encuentra en desarrollo con una capacidad proyectada de 240 MW y entrada en operación estimada hacia finales de 2028, formando parte de un paquete más amplio de modernización hidroeléctrica que sumaría 535,6 MW de energía limpia adicional.
Especialistas del sector energético señalan que, mientras los proyectos hidroeléctricos presentan avances más definidos, la cartera eólica y solar de la CFE aún carece de información verificable sobre su ejecución real, lo que deja abiertas preguntas clave sobre el ritmo de implementación del plan energético nacional.






