El gobierno de El Salvador anunció un plan estratégico para modernizar su red eléctrica nacional mediante la implementación de sistemas inteligentes, con una inversión estimada de 1,000 millones de dólares, orientada a fortalecer la infraestructura energética del país y mejorar su desempeño en el mercado regional.
La estrategia contempla la integración de tecnologías avanzadas como inteligencia artificial y almacenamiento en baterías, con el objetivo de optimizar la eficiencia operativa, mejorar la sostenibilidad del sistema y garantizar un suministro eléctrico más confiable.
Este proyecto fue presentado en el marco del Encuentro Anual de Altos Ejecutivos (ENAE 2026), en un contexto de crecimiento del comercio eléctrico en Centroamérica, lo que ha impulsado la necesidad de modernizar las redes y fortalecer su capacidad operativa.
En paralelo, el país avanza en la creación de un mercado minorista de electricidad como parte de una reforma a su marco regulatorio, con el objetivo de transparentar precios y facilitar el acceso a energía renovable.
La iniciativa busca regular las transacciones en redes de distribución, establecer esquemas de medición comercial y corregir distorsiones en la fijación de tarifas, actualmente basadas en tecnologías más costosas.
Asimismo, el modelo permitirá integrar de forma más eficiente la generación distribuida, principalmente solar, incorporando monitoreo en tiempo real, almacenamiento energético y nuevas obligaciones de información para distribuidoras.
La ejecución del plan estará a cargo de la Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL), fortaleciendo la red de transmisión como parte de una estrategia orientada a mejorar la eficiencia, sostenibilidad y confiabilidad del sistema eléctrico nacional.
En conjunto, estas acciones posicionan al país en una ruta de modernización del mercado eléctrico, alineando regulación, transición energética y eficiencia tarifaria, al tiempo que se impulsa un sistema más resiliente y orientado a las nuevas demandas del sector.






