La multinacional suiza Sika, especializada en productos químicos para la construcción, ejecuta una reconfiguración total de sus estrategias de negocio en México. Jacobo Pérez Polaino, director general de la compañía en el país, encabeza esta transición comercial con el objetivo de adaptar su capacidad técnica al nuevo panorama macroeconómico. Esta decisión responde a la contracción de 15.18% en el sector de la construcción durante el año 2025, de acuerdo con cifras oficiales del Inegi.
Los altos costos de financiamiento y una persistente inflación obligaron a la empresa a buscar vías alternativas para mantener sus niveles de rentabilidad. “México es un mercado manifiestamente grande, es un mercado robusto. Entonces, aunque se produzca una variación porcentual, siempre hay un mercado que ofrece muchas oportunidades», afirmó Pérez Polaino.
La empresa canaliza ahora sus recursos logísticos hacia la rehabilitación de vivienda y la venta a través del comercio minorista. Este movimiento táctico busca mitigar la paralización en el desarrollo de grandes complejos residenciales nuevos, un segmento que redujo su dinamismo ante las restrictivas condiciones crediticias actuales. El corporativo proyecta incrementar su nivel de penetración en el mercado hasta en 20% dentro del sector ferretero tradicional. El objetivo principal consiste en colocar sus materiales al alcance inmediato de contratistas independientes y pequeñas empresas constructoras en cada municipio de la geografía nacional.

Infraestructura industrial y energética
En el ámbito de la obra pública y privada de gran escala, la compañía concentra su atención técnica en el mantenimiento recurrente de los complejos industriales que ya operan. La vasta infraestructura administrada por Petróleos Mexicanos (Pemex) representa un objetivo de máxima prioridad para la venta de recubrimientos especializados y materiales preventivos.
Simultáneamente, el área de finanzas evalúa las oportunidades de facturación que se derivan del reciente plan federal de infraestructura, el cual estima inyecciones de capital por 5.6 billones de pesos. La provisión de sistemas químicos para la modernización de la red ferroviaria y la edificación de centros de datos constituyen sus apuestas a mediano plazo. «Nos sentimos especialmente atraídos al plan de ferrocarril y al plan energético. Son iniciativas de largo plazo, en las que a nosotros nos gusta invertir para aportar un valor añadido en el mercado de la infraestructura», aseveró el responsable de la compañía en las operaciones nacionales.
La viabilidad financiera de las grandes obras públicas depende enteramente de la calidad de los componentes utilizados desde el inicio de los trabajos. El uso de compuestos químicos de alto rendimiento logra extender la vida útil de los activos y disminuye drásticamente los gastos de reparación en hospitales y autopistas. Para soportar estos niveles de demanda, la compañía fortalece su red de producción local mediante desembolsos de capital. Estos fondos aseguran la automatización y mejora técnica de quince plantas de manufactura distribuidas en puntos logísticos clave del territorio mexicano. «Sika es una marca tan reconocida que es difícil que un profesional de la construcción se sienta extraño usando Sika. Sabe que es un producto de calidad», destacó Pérez Polaino.

El crecimiento sostenido de la capacidad productiva nacional es el resultado de un agresivo programa de adquisiciones concretado con éxito entre los años 2018 y 2023. La integración financiera de marcas como Alcoat y Bexel amplió significativamente la oferta de productos y consolidó una plantilla laboral que hoy supera los 1,500 empleados.
Los equipos de investigación y desarrollo asimilan constantemente las tecnologías desarrolladas en tanto Europa como en México, para implementarlas de acuerdo con las necesidades específicas de las obras locales. El diseño de soluciones especializadas responde a la urgencia de optimizar los costos de construcción de los contratistas sin violar las normativas de seguridad estructural. «Como líderes de mercado en reflectividad, tenemos una labor más allá de vender o producir. Vamos a lanzarnos hacia adelante, vamos a innovar más, vamos a entregar más valor», enfatizó el ejecutivo.
Mitigación de costos y sostenibilidad ambiental
El aumento generalizado en los insumos eléctricos impulsa la venta de materiales que garanticen ahorros económicos inmediatos para el usuario final. Los sistemas de impermeabilización diseñados con alta reflectividad solar reducen la absorción de calor en las naves industriales y bajan el gasto en sistemas de aire acondicionado. En la construcción de grandes superficies comerciales, la aplicación de barreras aislantes bloquea de forma definitiva cualquier filtración de agua subterránea. Esta técnica elimina los elevados costos de energía que genera el uso ininterrumpido de bombas extractoras para evitar inundaciones en los niveles de estacionamiento profundo. «Ofrecemos una gran variedad de soluciones, entre ellas las impermeabilizaciones de cubierta con alta reflectividad, que permiten que el usuario puede ahorrar energía y con ello el costo asociado», explicó.
El departamento de investigación concentra gran parte de su presupuesto en la creación de aditivos de nueva generación para la elaboración del concreto. Estos compuestos reducen de manera drástica el volumen de agua requerida para realizar las mezclas de obra, asegurando al mismo tiempo la resistencia mecánica requerida.

La conservación de los recursos hídricos se fortalece con la integración de desechos limpios de otras industrias dentro de sus propios procesos de elaboración de materiales. Estas prácticas de economía circular reducen la extracción de materias primas vírgenes y acercan a la empresa a sus metas de reducción de emisiones para el año 2050. «Tenemos aditivos que reducen ese consumo de agua manteniendo o mejorando por completo la resistencia del concreto. Para nosotros la sostenibilidad es vital», puntualizó. El resurgimiento de los proyectos de energía eólica y solar en el país exige el uso de innovaciones para anclar maquinaria de proporciones monumentales.
Los aerogeneradores modernos de importación, capaces de producir hasta cinco megavatios, dependen estrictamente de compuestos químicos de extrema dureza para mantenerse estables frente a las corrientes de aire. La garantía de una operación sólida y segura en el sector eléctrico es el factor más importante para captar el capital extranjero destinado a México. La multinacional concentra todos sus esfuerzos de ingeniería corporativa para mantenerse como el proveedor predominante en la cimentación de esta nueva red de instalaciones críticas.
«Somos una empresa orgullosa de ser una pieza clave en la cadena de suministro en la energía eólica y, en general de las energías sostenibles. Pensamos que para México va a ser vital para atraer más inversión», concluyó Pérez Polaino.







