La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) realizó un nuevo ajuste en los estímulos fiscales aplicados a los combustibles en México para la semana del 13 al 19 de junio, en un contexto internacional marcado por la caída de los precios del petróleo y una creciente expectativa de estabilización geopolítica en Medio Oriente.
El cambio más relevante se observa en la gasolina Magna, que recibirá un estímulo fiscal de 1.02 pesos por litro, equivalente a un incremento de 12 centavos respecto a la semana previa. En contraste, el diésel experimentará una reducción en su apoyo fiscal, ubicándose en 2.88 pesos por litro, es decir, 10 centavos menos que el periodo anterior. Por su parte, la gasolina premium mantiene nuevamente un estímulo de 0 pesos, lo que implica que los consumidores deberán pagar la totalidad del IEPS correspondiente.
Este ajuste fiscal se produce tras una caída en los mercados internacionales del petróleo. El West Texas Intermediate (WTI) cerró la sesión del 12 de junio en 84.88 dólares por barril, registrando una disminución de 3.23% en un solo día. Esta baja responde principalmente a expectativas de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que ha generado presión a la baja sobre los precios energéticos globales.
En el mercado nacional, los precios de los combustibles se han mantenido relativamente estables en los últimos siete días. El diésel se ubica en 27.15 pesos por litro, mientras que la gasolina Magna se vende en 23.68 pesos y la premium en 28.47 pesos, sin cambios significativos respecto a la semana anterior.
En términos fiscales, los automovilistas en México enfrentarán la siguiente carga de IEPS durante el periodo vigente: 5.68 pesos por litro en gasolina Magna, equivalente al 85% de la cuota total; 5.66 pesos en gasolina premium, correspondiente al 100% de la cuota completa; y 4.48 pesos por litro en diésel, que representa el 61% del total del impuesto.
El objetivo de este esquema de estímulos es amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo sobre los consumidores mexicanos, especialmente en un entorno donde los precios globales continúan sujetos a tensiones geopolíticas y cambios en las expectativas de oferta y demanda.
El sistema de ajustes semanales del IEPS se ha convertido en una herramienta clave para gestionar la exposición del mercado interno a las fluctuaciones del crudo, permitiendo una mayor estabilidad relativa en los precios finales de los combustibles en México.






