Corea del Sur continúa consolidando su liderazgo dentro de la industria energética y naval internacional después de obtener un contrato multimillonario para desarrollar infraestructura estratégica de gas natural licuado en Estados Unidos.
El Gobierno surcoreano confirmó que Samsung Heavy Industries será responsable de construir una instalación flotante de gas natural licuado (FLNG) destinada a operar frente a las costas del estado de Luisiana, en uno de los proyectos energéticos offshore más relevantes actualmente en desarrollo en Norteamérica.
El contrato alcanza un valor aproximado de 2.800 millones de dólares, mientras que la inversión total asociada al proyecto energético asciende hasta los 4.800 millones de dólares.
La instalación será fabricada completamente en Corea del Sur y posteriormente trasladada hacia aguas estadounidenses, donde tendrá una operación estimada de 25 años dedicada a la producción y procesamiento de gas natural licuado.
De acuerdo con el Ministerio de Infraestructura de Corea del Sur, el proyecto representa un paso estratégico para ampliar la presencia de empresas coreanas dentro del mercado energético estadounidense y fortalecer la cooperación industrial entre ambos países.
Las autoridades destacaron que el acuerdo fue posible gracias a la coordinación entre corporaciones privadas, organismos públicos y ministerios gubernamentales, consolidando una estrategia nacional orientada a posicionar a Corea del Sur como actor clave dentro de la infraestructura energética global.
Samsung Heavy Industries tendrá un papel central en el desarrollo técnico y operativo del proyecto, aprovechando su experiencia acumulada dentro del segmento FLNG, considerado uno de los mercados más especializados y complejos de la industria energética offshore.
Actualmente, la compañía coreana ha participado en 6 de las 10 plantas FLNG encargadas a nivel mundial, incluyendo tres instalaciones ya operativas y otras tres en proceso de construcción, fortaleciendo su posición como uno de los principales fabricantes internacionales en este segmento.
El proyecto en Luisiana contempla una capacidad de producción cercana a 4,4 millones de toneladas anuales de gas natural licuado, volumen que contribuirá significativamente a la expansión de exportaciones energéticas estadounidenses hacia mercados internacionales.
Además, el respaldo financiero al proyecto incluyó inversiones por aproximadamente 150 millones de dólares realizadas por organismos públicos surcoreanos a través de un fondo administrado por BlackRock, uno de los mayores gestores de activos del mundo.
Especialistas energéticos consideran que el crecimiento global del mercado de gas natural licuado continuará acelerándose durante los próximos años debido al aumento de la demanda energética, la transición hacia combustibles de menor emisión y la necesidad de diversificar cadenas internacionales de suministro.
Estados Unidos se mantiene actualmente como uno de los mayores productores y exportadores de GNL del mundo, mientras que Corea del Sur continúa fortaleciendo su liderazgo tecnológico y de construcción naval especializada para proyectos energéticos de gran escala.
Analistas del sector consideran que este tipo de alianzas internacionales podrían redefinir parte importante del mercado energético offshore durante la próxima década, especialmente en regiones estratégicas como Norteamérica y Asia.






