La empresa estima que la energía solar elevará su participación de 5.5% a 14.2% de la generación eléctrica nacional. El plan contempla nuevas inversiones, infraestructura de transmisión y almacenamiento para fortalecer el sistema eléctrico.
La transición energética en México avanza hacia una nueva etapa, en la que el crecimiento de las fuentes renovables estará acompañado por la modernización de la infraestructura eléctrica nacional. En este proceso, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) impulsa proyectos de generación, transmisión y almacenamiento para fortalecer la confiabilidad del suministro e incrementar la participación de la tecnología fotovoltaica en la matriz del país.
Como parte del Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE), la empresa estima que para 2035 la energía solar representará el 14.2% de la electricidad generada en México, frente al 5.5% registrado en 2025. En términos de energía entregada a la red, esto implica pasar de 19.3 a 65.6 terawatts-hora (TWh), prácticamente triplicando su participación dentro de la matriz eléctrica nacional.
Para la directora general de la CFE, Emilia Calleja Alor, la energía solar ocupa hoy un lugar estratégico dentro del proceso de expansión y modernización del Sistema Eléctrico Nacional, ya que contribuye a incrementar la participación de energías limpias, fortalecer la seguridad energética y diversificar la matriz de generación del país.
Este crecimiento está acompañado por una estrategia integral que contempla la construcción de nuevas centrales fotovoltaicas, así como también el fortalecimiento de la infraestructura eléctricanecesaria para incorporar una mayor cantidad de energía renovable con altos estándares de confiabilidad y estabilidad operativa.
A diferencia de las centrales convencionales, la generación fotovoltaica depende de la radiación solar y utiliza sistemas basados en electrónica de potencia. Por ello, la CFE trabaja en el fortalecimiento del sistema mediante soluciones que permitan integrar este tipo de generación de manera cada vez más eficiente.
Entre estas acciones se encuentran el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energía, el fortalecimiento de los mecanismos de control de voltaje y potencia reactiva, así como la incorporación de tecnologías que permitan mantener la estabilidad de la red conforme aumenta la participación de fuentes renovables.
“El almacenamiento energético permitirá conservar parte de la electricidad generada durante las horas de mayor irradiación para suministrarla cuando la demanda sea más alta, incluso cuando ya no exista radiación solar, fortaleciendo así la confiabilidad del sistema eléctrico”, explica Emilia Calleja.
Además, la evolución del marco regulatorio para los sistemas de almacenamiento permitirá brindar mayor certidumbre a la incorporación de baterías dentro del Sistema Eléctrico Nacional, facilitando la integración de una capacidad renovable cada vez mayor.
Modernización de la red de transmisión
La expansión de la energía solar también está acompañada por inversiones para fortalecer la Red Nacional de Transmisión. Las regiones del noroeste y norte del país -como Sonora, Baja California, Chihuahua y Coahuila- concentran algunos de los niveles más altos de irradiación solar de México, lo que las convierte en zonas estratégicas para el desarrollo de nuevos proyectos fotovoltaicos.
Para aprovechar ese potencial, la CFE ejecuta proyectos prioritarios de transmisión e infraestructura de compensación reactiva que permitirán conectar de manera más eficiente estas regiones con los principales centros de consumo eléctrico del país.
De acuerdo con Emilia Calleja, «estas obras buscan ampliar la capacidad de la Red Nacional de Transmisión y acercar eléctricamente las zonas con mayor irradiación solar a los polos de mayor demanda mediante nueva infraestructura, fortaleciendo así la capacidad operativa del Sistema Eléctrico Nacional«.
Dentro del programa de expansión, el proyecto más representativo continúa siendo la Central Fotovoltaica Puerto Peñasco, en Sonora. Con la conclusión de las secuencias III y IV, la planta alcanzará una capacidad instalada de 1,000 megawatts, consolidándose como uno de los complejos solares más importantes de América Latina.
Para la CFE, este proyecto representa uno de los pilares de la estrategia nacional para fortalecer la generación limpia, reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, reforzar la seguridad energética y contribuir al cumplimiento de los compromisos ambientales asumidos por México en el marco del Acuerdo de París.
Impulso solar para la industria
El crecimiento industrial asociado al nearshoring también incrementa la demanda eléctrica en diversas regiones del país. En este contexto, la energía solar se perfila como una de las tecnologías que acompañarán el desarrollo industrial, al fortalecer la diversificación de las fuentes de generación y ampliar la capacidad disponible para atender nuevas inversiones.
“Los proyectos fotovoltaicos tendrán un papel relevante para responder al crecimiento de la demanda eléctrica derivado del desarrollo industrial, al tiempo que fortalecen la diversificación de la matriz de generación por tipo de tecnología”, refiere la directora general de la CFE.
Como parte del PLADESE 2025 -2039, la CFE contempla incorporar 5,393 MW de capacidad solarentre 2026 y 2030.
La expansión de la infraestructura eléctrica también incorpora nuevos Esquemas de Desarrollo Mixto impulsados por la Secretaría de Energía. La primera convocatoria despertó un amplio interésentre los desarrolladores, al registrar 223 proyectos solares, eólicos e híbridos, que en conjunto representan una capacidad potencial de 37,859 MW.
Bajo este modelo, el Estado mantiene el control operativo del despacho eléctrico a través del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), mientras que la inversión privada contribuye a acelerar el desarrollo de infraestructura para responder al crecimiento de la demanda.
«Existen condiciones en el sector para el desarrollo de infraestructura con la participación del sector privado», afirma Emilia Calleja.
Con el fortalecimiento de la generación solar, la expansión de las redes de transmisión, el desarrollo de sistemas de almacenamiento y nuevos mecanismos de inversión, la CFE busca consolidar un Sistema Eléctrico Nacional con mayor capacidad para integrar energías limpias y acompañar el crecimiento económico del país.
La meta hacia 2035 contempla incrementar la generación fotovoltaica, pero también construir la infraestructura que permita aprovechar ese potencial de manera eficiente, fortaleciendo la seguridad energética y la confiabilidad del suministro para hogares, industrias y nuevos proyectos de inversión.






