El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a las principales compañías petroleras del país reducir de inmediato los precios de los combustibles al consumidor, en un contexto de elevada presión política por el costo de la energía. A través de sus redes sociales, el mandatario criticó especialmente al presidente ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, a quien reprochó no reconocer el respaldo de su administración a la industria, haciendo referencia al restablecimiento de operaciones de empresas estadounidenses en Venezuela.
La ofensiva de la Casa Blanca coincide con un periodo clave previo a las elecciones de mitad de legislatura, donde el precio de la gasolina y la inflación se mantienen entre las principales preocupaciones de los votantes y representan un factor relevante para el panorama político en Estados Unidos.
Las declaraciones de Trump se producen tras la publicación de los resultados financieros del segundo trimestre de grandes compañías como Chevron, ExxonMobil, Valero Energy y Marathon Petroleum, que reportaron beneficios impulsados por los altos precios del petróleo y los fuertes márgenes de refinación. En ese contexto, el presidente busca trasladar parte de esos resultados a un alivio en los precios que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.






