El capital canadiense puede participar en la transición energética de México, siempre que el inversionista conozca el plan de infraestructura, las condiciones del mercado y cuente con un socio financiero. Scotiabank México expone esa visión y la vincula con la relación bilateral y con su inversión social.
Por Kathya Santoyo
Las empresas canadienses figuran entre los inversionistas con mayor presencia en México. Scotiabank y TC Energía, dos de ellas, mantienen programas de inversión social en el país. En entrevista, Manuel Silva, director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad del banco, expuso cómo observa el sector energético mexicano y qué oportunidades identifica en la relación comercial con Canadá.
A pregunta expresa de Global Energy, Silva señaló que el banco observa oportunidades en todos los segmentos de la transición energética, desde renovables hasta almacenamiento y electrificación. Al abordar el mercado, el directivo situó a México y Canadá en el mismo escenario de cambio. “Canadá está avanzando de manera importante en energías renovables, y en México esa conversación también está cobrando fuerza”, señaló el directivo.

La demanda del mercado mexicano se observa en las licitaciones de inversión en energía que se han realizado en el país. Según el directivo, esos procesos reflejan el interés de los inversionistas por proyectos de esta naturaleza, aunque no detalló montos ni proyectos concretos.
Antes de comprometer recursos, el inversionista canadiense evalúa varias condiciones. Para él, la necesidad de energía del país es lo principal. Sin embargo, esa necesidad no reemplaza el análisis del marco en el que se ejecutan los proyectos. “El inversionista canadiense necesita conocer el plan de infraestructura y las condiciones del mercado, además de un socio financiero que le ayude a entender su dinámica”, señaló el directivo.
Para evaluar el entorno económico, citó el paquete económico que presentó Hacienda, al que atribuyó señales sobre la solidez de la economía mexicana. También sostuvo que los inversionistas necesitan reglas de juego definidas, y que México avanza en esa dirección. Según él, estos requisitos resultan necesarios para atraer capital a los proyectos energéticos en distintas regiones del país.
Para el directivo, las misiones comerciales entre México y Canadá contribuyen a generar confianza, junto con el trabajo de los equipos de economía de ambos gobiernos. Del lado canadiense, el primer ministro Mark Carney encabezó una cumbre de inversión con fondos de pensiones y fondos soberanos. En ese foro se expuso una cartera de proyectos en ferrocarriles, gas y energía, y el directivo la ubicó dentro del fortalecimiento interno de ambos países.

La colaboración bilateral se concentra en cuatro sectores principales: energía, manufactura avanzada, ciberseguridad e inteligencia artificial. Según Manuel Silva, en estos sectores se observa mayor intercambio de conocimiento y talento. En energía, Canadá tiene un desarrollo en temas energéticos que responde a una prioridad del plan de infraestructura del gobierno mexicano.
Sobre el T-MEC, el directivo expresó confianza en su futuro y en una integración mayor del corredor de Norteamérica. Reconoció que el plazo de la renovación no está definido, aunque señaló que ambos países fortalecen sus planes internos mientras se alcanza una decisión. Ese fortalecimiento, según él, coloca a México y Canadá en mejor posición para enfrentar distintos escenarios de la negociación.
Scotiabank presentó ScotiaRISE, un programa con el compromiso de invertir más de 500 millones de dólares canadienses en un periodo de 10 años. El directivo ubicó a México como el segundo país donde más invierte el banco, después de Canadá. El portafolio social asciende a entre 3 y 4 millones de dólares canadienses al año, y las alianzas abarcan más de 30 organizaciones sociales y presencia en los 32 estados del país.
Inversión social con alcance nacional

En la presentación, Pablo Elek, director general de Scotiabank México, destacó el valor de las alianzas. “Otro concepto que tenemos es el poder de las alianzas, porque juntos podemos hacer más y nos podemos multiplicar”, señaló.
Por su parte, TC Energía celebra 30 años de operación en México y ha invertido más de 11,000 millones de dólares en el país. La empresa destinó alrededor de 121 millones de dólares a inversión social en un periodo de 15 años.
TC Energía destacó su relación con las comunidades donde opera. “Las mejores alianzas se construyen en beneficio de las personas y comunidades”, afirmó Gregory Romero, presidente de Ductos de Gas Natural en México de TC Energía.
Scotiabank y TC Energía anunciaron junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) un programa de apoyo a empresas familiares dedicadas a la producción de ostión en las comunidades de Zanjita y Majahual, en Tamiahua, Veracruz. El PNUD explicó que la actividad enfrenta la disminución de los bancos naturales, ciclos productivos limitados, baja tecnificación y dificultades de comercialización. Frente a ese diagnóstico, el programa busca que las familias productoras recuperen capacidad productiva y mejoren sus ingresos.
El programa contempla una inversión de 3.5 millones de pesos y beneficiará a 35 familias. Sus componentes incluyen un diagnóstico participativo, capacitación técnica, un sistema de cultivo suspendido de ostión y un modelo cooperativo con perspectiva de género. El PNUD proyecta un incremento de entre 15% y 20% en la producción frente a la línea base, y estima 157 personas beneficiarias indirectas en la comunidad.






