Vestas presentó el análisis “No toda la intermitencia es igual: El valor sistémico de la energía eólica en la planeación y la operación del Sistema Eléctrico Mexicano”, en el que examina el papel de la energía eólica ante el crecimiento de la demanda eléctrica impulsado por la industrialización, el nearshoring y los centros de datos.
El estudio señala que la generación eólica puede complementar a otras fuentes renovables debido a sus distintos patrones de generación. En México, la producción eólica aumenta alrededor de 17% entre las 15:00 y las 19:00 horas, periodo que coincide con las horas de mayor demanda eléctrica.
Vestas también destaca que la energía eólica puede compensar la menor generación hidroeléctrica durante la temporada seca y ayudar a reducir los efectos de la llamada “curva del pato”, asociada a una elevada concentración de generación solar durante el día.
Finalmente, el análisis plantea que, pese al avance de los sistemas de almacenamiento de energía, la eólica terrestre mantiene ventajas de costo frente al almacenamiento en baterías de cuatro horas, por lo que podría desempeñar un papel relevante en la expansión de capacidad eléctrica de corto plazo en México.






