La compañía energética española Naturgy, a través de su filial internacional de generación Global Power Generation, formalizó una inversión superior a los 300 millones de euros para el desarrollo de un megaproyecto renovable en la región de Fraser Coast, en el estado de Queensland, Australia. El complejo integrará 330 megavatios de capacidad solar fotovoltaica y un sistema de almacenamiento en baterías con una capacidad de 180 megavatios, erigiéndose como la mayor iniciativa de infraestructura verde de la corporación en el territorio australiano y su segundo desarrollo con tecnología híbrida en el país.
La nueva central, que tiene programado el inicio de sus obras de construcción de manera inmediata para comenzar operaciones comerciales hacia el año 2028, aportará una mayor flexibilidad operativa al sistema eléctrico regional.
De este modo, permitirá optimizar el despacho de la electricidad renovable generada y mitigar las fluctuaciones en la red nacional mediante el uso de sus baterías. Este diseño tecnológico avanzado, además, estará respaldado por un contrato de compraventa de energía a largo plazo, con una vigencia de diez años, garantizando la comercialización de la electricidad producida y asegurando un flujo de ingresos altamente predecible para la corporación.
La multinacional, presidida por Francisco Reynés, opera en la nación de Oceanía a través de GPG, donde mantiene una participación mayoritaria del 75 % en asociación con Kuwait Investment Authority, que ostenta el 25 % restante.
Con este nuevo activo, consolida una cartera operativa que ya alcanza los 1.3 gigavatios de capacidad instalada, distribuidos en seis parques eólicos, dos plantas solares, una instalación de almacenamiento independiente y su proyecto pionero híbrido de generación y baterías de Cunderdin, ratificando el papel de Australia como uno de los mercados más atractivos para su estrategia de expansión internacional.






