Boca del Río, Veracruz. Alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) aseguraron que existe desinformación en torno al ‘fracking’, proceso por el cual se extrae gas del subsuelo. Mencionaron que este recurso industrial podría beneficiar la soberanía energética del país y abonaría a que México deje de depender del hidrocarburo estadounidense.
Cabe destacar que los alumnos entrevistados no generalizaron su opinión; es decir: no creen que todo el alumnado opine lo mismo; pero coincidieron en que el ‘fracking’ es positivo para la nación y que existen alternativas para que contamine menos que hace unos años.
“Sería doble moral decir que no al fracking, mientras lo compramos a nuestros vecinos (Estados Unidos) ¿no? Ellos nos los venden siendo igual proveniente de fracturamiento hidráulico”, dijo Sergio León Flores, estudiante en ingeniería petrolera en el IPN durante el vigésimo Congreso Mexicano del Petróleo.
Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum propuso este método para la extracción de gas en México. Convocó y creó un consejo de científicos y académicos para analizar la viabilidad de dicha práctica. El Politécnico es parte del grupo.
“El ‘fracking’ es un tema muy delicado, ya que afecta al ambiente y mucha gente tiene ese miedo, pero es por la desinformación. Yo digo que hay que informar a toda la población, hay que meter nuevas tecnologías para afectar lo menos posible; yo estoy a favor del fracking”, dijo Fernando Díaz, alumno del Instituto Politécnico Nacional de la carrera de Ingeniería Geofísica.
El alumno explicó además que Canadá es de los países que más utilizan esa técnica, junto con Estados Unidos. Añadió que ese país practica el fracking en la cuenca que posee México y que el gas que extraen luego lo venden al gobierno.
“Pasando la frontera están haciendo el fracking. Están extrayendo el gas que prácticamente es el mismo yacimiento del que nosotros extraeríamos el gas si hiciéramos el fracking”, añadió.
Para Andy, alumna de Geología del IPN, la mencionada práctica terminaría por beneficiar a México, a su economía y a la población en general.
Señaló que en lo que respecta a la cuestión ambiental, no “hay tantos problemas”, con la excepción del uso del agua, la cual dijo que es muy escasa, en especial en el norte del país.
“Se puede solucionar con una desalinizadora, ya que puede usarse el agua oceánica, ya que la sal corroe las tuberías. Lo ideal sería construir eso, pero para ello se requiere una buena inversión”, destacó la entrevistada.
“Y también informar bien a la población, ya que muchas veces en redes sociales se menciona la contaminación, cuando en realidad no es así”, añadió.
En tanto, Juan Uriel García Martínez, alumno de ingeniería petrolera, aseguró que el IPN ayudará con todo su conocimiento a la correcta explotación del gas en el país. Comentó que la universidad cuenta con excelentes académicos y profesionales que contribuirán a la soberanía energética nacional.
“México es muy capaz para explotar esos yacimientos, para dejar esa dependencia de nuestro vecino de Estados Unidos a esa dependencia de gas, y ser un país independientemente y soberano”, mencionó.
Apoyan la política de Sheinbaum
La política energética de la administración actual, a cargo de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca que Pemex y CFE sean las principales compañías de su respectivo sector. Al respecto, Andy comentó que la comisión de energía debería mantener el control energético del país, principalmente en beneficio de la economía mexicana.
“Al mantenerse como empresa principal y siendo administrada por el gobierno, termina por ayudar a la economía y al crecimiento del país”, aseguró.
Sobre el continuo apoyo financiero que recibe Pemex, la alumna comentó que existen varios pozos que no se han terminado de explotar, pero que si en la actualidad se invierte y reactiva a la empresa, terminará por impulsar la economía nacional.
“Entonces eso requiere un apoyo de parte del gobierno para que Pemex pueda ahora sí que sacar ese petróleo”, dijo.
Fernando Díaz mencionó que mientras el gobierno apoye a una empresa que beneficia al sector energético de México, no existe ningún problema para él.
Mientras tanto, Pemex aún enfrenta una deuda que supera los 70,000 millones de dólares, aunque cabe resaltar que esta disminuyó de más de 100,000 mdd al cierre de 2025.
Aun así, para calificadoras como Moody’s Ratings, S&P Global Ratings y Fitch Ratings, el apoyo gubernamental a la empresa es un peso adicional que termina por afectar las finanzas públicas del país.
Por ese motivo, Moody’s y S&P degradaron la nota crediticia y su perspectiva del soberano, respectivamente, en su última evaluación sobre México.






