La Agencia Internacional de Energía (IEA) informó que el mercado global de almacenamiento energético mediante baterías alcanzó un nuevo récord histórico durante 2025 tras registrar incorporaciones de 108 GW de capacidad BESS, consolidando al sector como uno de los principales motores de crecimiento dentro de la transición energética global.
El informe señala que el despliegue de sistemas de almacenamiento energético en baterías superó incluso los máximos históricos registrados anteriormente por nuevas centrales eléctricas de gas natural, reflejando la creciente relevancia del almacenamiento dentro de las matrices energéticas modernas.
El crecimiento global estuvo impulsado principalmente por el segmento de almacenamiento a escala de servicios públicos, el cual concentró 87 GW de los 108 GW instalados durante 2025, representando el mayor volumen anual registrado hasta ahora por la industria.
La IEA atribuye este avance principalmente a la caída sostenida de costos tecnológicos, así como al incremento de la demanda de flexibilidad energética derivada del crecimiento acelerado de la generación renovable en mercados de todo el mundo.
De acuerdo con el organismo internacional, el costo del almacenamiento energético mediante baterías se ha reducido más de 90% entre 2010 y 2025, permitiendo que los proyectos BESS sean cada vez más competitivos frente a otras tecnologías convencionales de respaldo energético.
China volvió a posicionarse como líder absoluto del mercado global con más de 63 GW de nueva capacidad instalada durante 2025, equivalentes a más de la mitad de todas las incorporaciones mundiales del año.
Dentro del mercado chino, aproximadamente 55 GW correspondieron a proyectos de almacenamiento a escala de servicios públicos, mientras que otros 8 GW provinieron de instalaciones detrás del medidor, fortaleciendo la capacidad de respaldo y flexibilidad de la red eléctrica del país.
Estados Unidos también mantuvo una fuerte expansión con 19 GW de nuevas instalaciones de almacenamiento energético, incluyendo más de 16 GW de proyectos utility scale y cerca de 3 GW en soluciones detrás del medidor para usuarios comerciales y residenciales.
Uno de los mercados que más llamó la atención de la IEA fue Australia, donde las incorporaciones de baterías crecieron hasta casi 8 GW durante 2025, multiplicando por nueve el volumen registrado apenas un año antes.
En Australia, las instalaciones utility scale aumentaron de menos de 1 GW en 2024 hasta aproximadamente 4,2 GW en 2025, mientras que las soluciones detrás del medidor crecieron desde 0,2 GW hasta cerca de 3,4 GW impulsadas por programas de incentivos estatales y federales.
Gracias a este crecimiento, el almacenamiento energético ya representa alrededor de 18% de toda la capacidad despachable instalada en Australia, superando ampliamente a China con 7%, Estados Unidos con 5% y Europa con 4%.
La IEA también destacó un cambio importante en los modelos de negocio del almacenamiento energético. Mientras que los primeros proyectos se enfocaban en servicios auxiliares de red, actualmente el arbitraje energético se ha convertido en la principal aplicación del sector.
Este modelo consiste en almacenar electricidad cuando los precios son bajos y liberarla cuando las tarifas aumentan, una práctica que actualmente representa más del 90% de los proyectos BESS desarrollados a nivel mundial, frente a apenas 40% registrado en 2015.
Otro cambio importante identificado por la agencia internacional es el aumento en la duración promedio de almacenamiento, que pasó de aproximadamente dos horas en 2023 hasta tres horas en los proyectos puestos en operación durante 2025.
Especialistas consideran que el crecimiento acelerado del almacenamiento energético será uno de los pilares fundamentales para garantizar estabilidad, flexibilidad y respaldo operativo en sistemas eléctricos cada vez más dependientes de energías renovables intermitentes como la solar y la eólica.






