México abrió oficialmente una nueva etapa en la regulación nuclear y radiológica del país. La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), organismo coordinado por la Secretaría de Energía (Sener), puso en consulta pública tres nuevos proyectos de Norma Oficial Mexicana que buscan reforzar el control sobre desechos radiactivos, materiales contaminados y liberaciones de sustancias nucleares al ambiente.
Las nuevas disposiciones llegan en un momento donde la seguridad radiológica adquiere mayor relevancia internacional debido al crecimiento de industrias médicas, energéticas e industriales que utilizan materiales radiactivos. Los proyectos regulatorios permanecerán abiertos a comentarios durante 60 días naturales y pretenden actualizar los estándares técnicos bajo criterios alineados con organismos internacionales como el Organismo Internacional de Energía Atómica y la Comisión Internacional de Protección Radiológica.
Uno de los proyectos más relevantes es el PROY-NOM-004-NUCL-2025, enfocado en la clasificación de desechos radiactivos. La propuesta establece cinco categorías distintas que van desde residuos de vida media muy corta hasta materiales de nivel alto, buscando reforzar la protección de trabajadores, instalaciones y medio ambiente. Según la CNSNS, el objetivo principal es garantizar condiciones más estrictas de seguridad física y sanitaria para las personas expuestas a este tipo de materiales.
El proyecto también contempla que la clasificación se base en características radiológicas específicas y en criterios técnicos homologados internacionalmente. Aunque el documento aclara que actualmente no existe una norma internacional idéntica, sí adopta lineamientos y recomendaciones globales utilizadas en países con industrias nucleares avanzadas.
Paralelamente, la CNSNS presentó el PROY-NOM-035-NUCL-2026, una regulación enfocada en materiales contaminados o que contengan material radiactivo derivado de operaciones nucleares, accidentes, incidentes o incluso materiales radiactivos de origen natural. La propuesta establece mecanismos de “dispensa” para permitir el manejo, reutilización o reciclaje de ciertos materiales bajo condiciones técnicas controladas.
La regulación contempla modalidades genéricas y específicas, además de escenarios especiales relacionados con aceites industriales, componentes metálicos reciclables y materiales reutilizables. El documento obliga a realizar caracterizaciones radiológicas completas y a implementar sistemas de gestión y trazabilidad para garantizar el cumplimiento regulatorio.
El tercer proyecto, identificado como PROY-NOM-041-NUCL-2025, busca fortalecer el control sobre liberaciones de material radiactivo al ambiente y proteger al personal ocupacionalmente expuesto dentro de instalaciones nucleares y radiactivas. Esta regulación establece límites anuales de incorporación de sustancias radiactivas, parámetros para vertimientos al drenaje y criterios técnicos para emisiones gaseosas y líquidas.
Además, la norma obliga a identificar grupos críticos de población potencialmente expuestos y demostrar que las dosis radiológicas permanecen dentro de límites considerados seguros por estándares internacionales. También incorpora sistemas obligatorios de verificación, monitoreo y evaluación de conformidad.
Especialistas consideran que este paquete regulatorio representa uno de los movimientos más relevantes en materia de seguridad nuclear y radiológica en México durante los últimos años, particularmente por el crecimiento de actividades vinculadas con energía, medicina nuclear, industria especializada y manejo de residuos tecnológicos.
La CNSNS, encabezada por Alejandro Núñez Carrera, reiteró que los proyectos buscan fortalecer la protección de trabajadores, población y medio ambiente mediante criterios más modernos y alineados con las mejores prácticas internacionales.






