El desarrollo de nuevos proyectos energéticos se articula con la expansión de infraestructura, el análisis conjunto de generación, transmisión y almacenamiento, y un esquema de coordinación entre autoridades estatales y federales
Por Rocio Novoa
El desarrollo de energías renovables en Tamaulipas aparece dentro de una estrategia estatal que busca fortalecer el sistema eléctrico mediante una integración entre generación, infraestructura de red y almacenamiento energético. “La estrategia de Tamaulipas se define bajo un principio alineado con la planeación energética nacional, particularmente atendiendo la política energética que emite la Secretaría de Energía”, explica Elizabeth Martínez Saldaña, Directora de Energías Renovables del estado.
A partir de esta base, la política energética estatal busca identificar zonas de alto potencial solar y eólico, promover certeza jurídica para los proyectos y coordinar el desarrollo de infraestructura complementaria que permita fortalecer la integración de energías limpias al sistema eléctrico.
En este escenario, el estado se encuentra dando seguimiento a tres proyectos renovables derivados de convocatorias recientes que buscan ampliar la capacidad de generación limpia. “Dos en Altamira y uno más en desarrollo; dos son solares y uno es eólico”, señala la funcionaria.
Los proyectos solares contemplan capacidades de 84.97 MW y 110 MW, sumando 194.97 MW de generación fotovoltaica, mientras que el proyecto eólico alcanzará 130 MW de capacidad instalada, lo que contribuirá a reforzar la producción de energía limpia en la región.
Planeación energética y desarrollo de infraestructura
La estrategia energética estatal se estructura a partir de principios de seguridad energética, confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional y desarrollo sostenible regional. De acuerdo con Martínez Saldaña, la política estatal contempla varios ejes de acción orientados al aprovechamiento de las ventajas competitivas del territorio, el desarrollo ordenado y sustentable de los proyectos y el fortalecimiento del sistema eléctrico mediante inversiones compatibles con la capacidad de transmisión y la estabilidad operativa de la red.
“Estamos promoviendo que la generación, transmisión y almacenamiento se analice como un solo ecosistema técnico, no como componentes aislados”, explica, destacando que la incorporación de sistemas de almacenamiento energético en los proyectos permite mejorar la gestionabilidad de la energía intermitente y reducir presiones sobre la infraestructura existente, facilitando la integración de energías renovables en el sistema eléctrico.
Certidumbre técnica y coordinación institucional
Más allá del desarrollo tecnológico, uno de los principales desafíos para la expansión de energías renovables se relaciona con la infraestructura eléctrica y los procesos regulatorios asociados a la interconexión de nuevos proyectos.
Muchos desarrollos dependen de los estudios de interconexión del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y de los proyectos de expansión de transmisión que ejecuta la federación. “Es muy importante la coordinación con los municipios y con las localidades que van a verse impactadas por estos proyectos”, señala la directora.
Por otro lado, Tamaulipas mantiene una posición relevante en el desarrollo de energías renovables dentro del país, particularmente en la generación eólica. “Somos el segundo lugar en generación de energía eólica y buscamos seguir impulsando esta tecnología para fortalecer el desarrollo energético del estado”, afirma Martínez Saldaña.
De cara al futuro, la funcionaria considera que el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica representa uno de los principales desafíos, pero también una oportunidad para acelerar la adopción de energías limpias en México. “Fortalecer la red es uno de los principales desafíos, pero también una gran oportunidad, especialmente a través de los sistemas de almacenamiento de energía que pueden abrir un horizonte muy amplio para las energías renovables”, puntualiza.
Pero además del potencial técnico del territorio, la funcionaria subraya que el crecimiento del sector energético también está vinculado con el desarrollo de talento especializado. “Tenemos el potencial, tenemos la tecnología y tenemos incluso a muchos jóvenes universitarios que se están preparando y que están ansiosos de entrar a este sector”, remata.






