Los precios internacionales del petróleo registraron una ligera baja este martes en medio de la incertidumbre generada por las nuevas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el conflicto con Irán y el futuro de las negociaciones diplomáticas en Medio Oriente.
El crudo Brent retrocedió 0.73% para ubicarse en 111.28 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó 0.82% hasta los 107.77 dólares. A pesar de la corrección, ambos indicadores continúan cerca de sus niveles más altos desde 2022 debido a la presión geopolítica que mantiene tensionado al mercado energético global.
Las declaraciones de Trump volvieron a generar volatilidad después de asegurar que espera no reiniciar las hostilidades contra Irán, aunque dejó abierta la posibilidad de “asestar otro gran golpe” si las negociaciones fracasan. El mandatario también confirmó que canceló a último minuto un nuevo ataque militar y describió como “positivas” las conversaciones con Teherán.
Sin embargo, analistas internacionales consideran que el mercado sigue reaccionando más a la incertidumbre que a señales concretas de paz. Especialistas del sector energético señalaron que el discurso de Trump suele moderarse cuando el Brent supera la barrera de los 110 dólares por barril, debido al impacto que un petróleo caro puede generar sobre la inflación y el consumo en Estados Unidos.
La tensión continúa concentrándose en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio global de hidrocarburos. Por esta vía marítima circula habitualmente alrededor del 20% del consumo mundial de petróleo y gas natural.
De acuerdo con datos de la firma de monitoreo marítimo Kpler, solamente cerca de 50 buques cargados de materias primas atravesaron Ormuz durante la última semana, una cifra considerablemente inferior a los niveles normales de operación en tiempos de estabilidad geopolítica.
Natasha Kaneva, analista de JPMorgan, advirtió que el comercio energético mundial depende de un reducido número de corredores marítimos estratégicos que permiten reducir costos y tiempos logísticos, por lo que cualquier interrupción en estos puntos puede generar fuertes impactos sobre precios, cadenas de suministro y mercados financieros internacionales.
La combinación entre tensiones militares, amenazas de nuevas ofensivas y restricciones marítimas mantiene a los inversionistas atentos al comportamiento del petróleo, mientras persisten las dudas sobre la estabilidad futura del suministro energético global.






