Funcionarios de México analizan cómo enviar combustible a Cuba para atender necesidades básicas de electricidad y transporte, mientras enfrentan la amenaza de aranceles de Estados Unidos a los países que suministren energía a la isla, según fuentes cercanas al proceso.
Las conversaciones se han mantenido con autoridades estadounidenses para definir el alcance de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que advierte sanciones comerciales. Aunque no hay una decisión final, México busca un equilibrio entre su política de apoyo a Cuba y la protección de sus propios intereses económicos.
La crisis energética en Cuba se ha agudizado tras el bloqueo de petroleros venezolanos y la suspensión de envíos mexicanos en enero. El país depende de importaciones para cubrir dos tercios de su demanda y enfrenta cortes de electricidad prolongados y escasez de combustible en gasolineras.
“México no quiere que se impongan aranceles, pero también se mantiene firme en su política de ayuda al pueblo cubano”, señaló una fuente consultada. En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que imponer sanciones podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance, afectando hospitales y servicios básicos.
Tres de las cuatro fuentes indicaron que las conversaciones avanzan y que México podría enviar un buque cisterna con gasolina, además de alimentos y suministros clasificados como ayuda humanitaria, si se logra un acuerdo en los próximos días. Mientras tanto, la ONU alertó que Cuba corre el riesgo de un “colapso humanitario” si no recibe petróleo para cubrir sus necesidades inmediatas.






