En un fallo decisivo para el sector de energías renovables, un tribunal estadounidense ha revocado la suspensión que pesaba sobre el proyecto eólico marino Revolution Wind, de la compañía danesa Orsted.
La medida judicial desestima el bloqueo impuesto el pasado 22 de diciembre por el Departamento del Interior bajo la administración de Donald Trump, permitiendo a la empresa retomar los trabajos en una instalación que se encuentra prácticamente finalizada.
El director ejecutivo de Orsted, Rasmus Errboe, celebró la resolución y confirmó que el enfoque actual es reanudar la construcción «lo antes posible».
Este proyecto es fundamental para la seguridad energética de la costa este de Estados Unidos, ya que tiene como objetivo suministrar electricidad fiable y asequible a más de 350,000 hogares en los estados de Rhode Island y Connecticut.
La decisión judicial no solo representa un alivio operativo, sino que evita un golpe financiero devastador. De haberse cancelado el proyecto, Orsted habría enfrentado pérdidas estimadas en 20,000 millones de coronas danesas (aproximadamente 3,120 millones de dólares).
Además, este fallo sienta un precedente optimista para otros proyectos actualmente suspendidos por motivos de «seguridad nacional», como Sunrise Wind (también de Orsted), Empire Wind de Equinor y la instalación de Dominion Energy en Virginia.






