Hacia una nueva política de contenido nacional responsable en la industria de hidrocarburos

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Por Dr. Marcos Avalos Bracho*

Si bien las políticas implementadas han sido diferentes, lo que queda claro es que este tipo de acciones pueden ayudar a cumplir con ciertos objetivos loables de desarrollo económico, tales como incrementar el valor agregado de bienes y servicios, desarrollo de economías locales en las cadenas de valor y beneficios a las comunidades más marginadas en términos de ingreso, creación de empresas de servicios, reducción de la pobreza, creación de empleos, entre otros.

Por ejemplo, hay países que han usado su ventaja competitiva para fomentar el contenido nacional sin necesidad de establecer porcentajes mínimos, como en el caso de Noruega, mientras que otros países (en Asia y África) han establecido porcentajes mínimos de contenido nacional que principalmente se han enfocado en temas de bienes y servicios, mano de obra, capacitación, transferencia tecnológica, por mencionar algunos.

A pesar de la múltiple experiencia internacional no es posible identificar un modelo único de fomento de contenido nacional a implementar. No obstante, la revisión y análisis de tales de experiencias resulta indispensable si se quiere diseñar una estrategia de contenido nacional responsable orientada al fomento de las PyMEs. Más allá de establecer mínimos o no, nosotros creemos que lo importante es diseñar e implementar una política óptima de contenido nacional que propicie el desarrollo de la proveeduría nacional.

En México no se aprovechó la oportunidad que arrojaba la Reforma Energética y se optó por una política de contenido nacional opaca, discrecional y sin un marco normativo que permitiera incentivar y verificar el contenido nacional en la industria de hidrocarburos. Además se adolecía de capital humano especializado, la Unidad de Contenido Nacional y Fomento a Cadenas Productivas e Inversión en el Sector Energético (UCN) de la Secretaria de Economía no contaba con ingenieros petroleros, geólogos y economistas especializados en la industria de hidrocarburos.

En esta perspectiva, la ruta de diseño de la nueva política de contenido nacional en la industria de hidrocarburos que estamos planteando en la UCN, además de incorporar capital humano especializado, se compone de cuatro elementos principalmente:

  1. i) cambio normativo y publicación de lineamientos; ii) construcción de la estrategia nacional de fomento a las cadenas productivas e inversión con la participación de reguladores energéticos de distintos niveles de gobierno, industria, academia, entre otros; iii) nuevas reglas de operación del Fideicomiso Público para Promover el Desarrollo de Proveedores y Contratistas Nacionales de la Industria Energética, con principios de transparencia y rendición de cuentas, predictibilidad y eficiencia en la asignación de los recursos; y iv) digitalización de las tareas sustantivas a través de la creación de una plataforma tecnológica que permita el reporte y verificación del contenido nacional por parte de los operadores, un registro eficiente y transparente de proveedores nacionales.

La necesidad de un nuevo marco normativo se debe a que el actual es inoperante y no permite llevar a cabo tareas sustantivas de la UCN, tales como la verificación y medición óptima del contenido nacional. También adolece de criterios y definiciones de componentes relevantes como los de transferencia tecnológica y capacitación con relación a los contratos y asignaciones.

Respecto a la estrategia nacional de fomento a las cadenas productivas e inversión, hemos comenzado con la elaboración de un diagnóstico del sector de hidrocarburos enfocado en exploración y extracción, acompañado de una serie de visitas a activos e instalaciones petroleras de Pemex y otros operadores.

Asimismo, hemos iniciado una agenda intensa a nivel subnacional con diversas Secretarías de Desarrollo Económico, principalmente con las del Sureste. Los retos y oportunidades identificados son discutidos en el Consejo Consultivo de Fomento de la Industria de Hidrocarburos que preside la Secretaria de Economía.[1]

De igual forma, en el contexto del Plan Nacional de Desarrollo 2019- 2024, el Plan de Negocios de Pemex, los Objetivos de Desarrollo sostenible de la ONU, así como los planes aprobados en los contratos y asignaciones, permitirán en su conjunto construir la estrategia de fomento a cadenas productivas e inversión en el sector de hidrocarburos, el cual se verá reflejado en un documento público que se emitirá a principios del próximo año.

El Fideicomiso Público para Promover el Desarrollo de Proveedores y Contratistas Nacionales de la Industria Energética tiene como objetivo promover el desarrollo y la competitividad de proveedores y contratistas nacionales en el sector de hidrocarburos a través de esquemas de financiamientos y de programas de apoyo para capacitación, innovación y certificaciones, con el fin de cerrar brechas de capacidad técnica y de calidad de las empresas proveedoras del sector, principalmente PyMES.

Las nuevas Reglas de Operación de este fideicomiso próximas a publicarse[2] contendrán las reglas de funcionamiento y operación, los criterios normativos, conceptos de apoyo, y etapas para el otorgamiento y seguimiento de las propuestas presentadas y aceptadas por el grupo evaluador de los proyectos. El Fideicomiso es uno de los instrumentos más importantes en los cuales busca promover y apoyar la estrategia de fomento de proveeduría nacional en la industria de hidrocarburos.

El componente digitalización de las tareas sustantivas de la UCN es impostergable. Tenemos claro que para ser un gobierno eficaz y transparente necesitamos dar a conocer los criterios que norman nuestras decisiones, optimizar nuestros servicios sustantivos y facilitar la interacción e intercambio de información a través de una plataforma digital cuyo principal objetivo será el reporte, medición y verificación del contenido nacional, contar con un registro de proveeduría nacional transparente y oficial, con un catálogo de bienes y servicios acorde a nuestra realidad, también será el medio de acceso y seguimiento de los programas de apoyo relacionados con el fideicomiso.

En conclusión, la nueva estrategia de impulso de contenido nacional que buscamos es el de desarrollar una verdadera proveeduría nacional en la industria de hidrocarburos. Para ello, se requiere transmitir certeza jurídica y normativa a los operados de la industria; los elementos que conforman nuestra propuesta de fomento de contenido nacional van en esa dirección.

Finalmente, es importante mencionar que buscar fortalecer la proveeduría nacional de la industria de hidrocarburos a través de la estrategia que planteamos está alineado con los tres pilares (innovación, inclusión y diversificación) que norman el accionar de la Secretaría de Economía. Asimismo, es parte del Decálogo de la Nueva Política Industrial presentado recientemente por la Secretaria de Economía, Dra. Graciela Márquez Colín.

 

[1]Es importante mencionar que a las discusiones se les da seguimiento a través de la conformación de cuatro grupos de trabajo: i) producción de hidrocarburos en asignaciones y contratos; ii) cadena de valor de gas natural; iii) energías renovables en operaciones petroleras; y iv)  perspectiva intersectorial de contenido nacional.

[2]Manteniendo el compromiso de transparencia y rendición de cuentas, las nuevas Reglas de Operación se sometieron al escrutinio de la mejora regulatoria y se encuentran en CONAMER en consulta pública para que los interesados puedan opinar sobre ellas.

 

* El autor es Jefe de la Unidad de Contenido Nacional y Sector Energético, de la Secretaría de Economía. Doctor en Economía por la Universidad de Essex, Inglaterra, Maestro en Economía por el CIDE y Licenciado en Economía por la UNAM. Ha sido Consultor para varios organismos internacionales entre los que destacan OCDE, BID, ONU CEPAL, SIECA y la UNCTAD.