El gobierno de Venezuela planea otorgar más tierras de producción de petróleo a Chevron y a la española Repsol, en un esfuerzo por reactivar el sector energético nacional. Según fuentes cercanas al proceso, los bloques de exploración y producción podrían adjudicarse esta misma semana, en un contexto de presión internacional para reconstruir la industria.
La estrategia busca ampliar la participación de empresas estadounidenses y europeas en el territorio petrolero venezolano, reduciendo la influencia de China y Rusia en la región. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, visitó recientemente un proyecto operado por Chevron en la faja del Orinoco y aseguró que “la oportunidad de cooperación entre Estados Unidos y Venezuela es inmensa”.
Chevron, actualmente el mayor productor privado en Venezuela, podría incrementar su producción hasta en un 30% en los próximos 18 a 24 meses, de acuerdo con estimaciones oficiales. La compañía opera bajo una licencia especial del Departamento del Tesoro, mientras que Repsol busca recuperar su participación tras perder autorización en 2025 debido al endurecimiento de sanciones.
Se espera que la administración estadounidense emita una licencia general que permita a las compañías internacionales explorar y producir en Venezuela sin violar las sanciones vigentes. Este paso abriría la puerta a nuevas inversiones y a un aumento significativo en la producción de crudo.
La presencia de Chevron y Repsol en los nuevos bloques marcaría un hito en la reconfiguración del sector energético venezolano, que busca estabilizar su producción tras años de restricciones. Analistas señalan que la adjudicación de tierras podría redefinir el papel de Venezuela en el mercado global de hidrocarburos.






