IoT al mercado de gas LP

El internet de las cosas es ahora también una herramienta de control en el consumo de gas Licuado de Petróleo (LP) y de combate al robo del mismo, que afecta tanto a empresas distribuidoras como a Petróleos Mexicanos (Pemex).

En México, la compañía El Gaaas, dirigida por Pedro Lara, recientemente lanzó una app que permite al usuario final de Gas LP monitorear desde un teléfono celular el suministro de su combustible. Consiste en poner un dispositivo en los medidores de los tanques estacionarios, tiene su soporte en la nube y con ello cualquier persona es capaz de visualizar en tiempo real la cantidad de litros que ingresan en su tanque, pagar por los litros que marca su aplicación con cargo a tarjeta de crédito o débito y programar compras.

El objetivo es que pronto se convierta en una plataforma nacional para la interacción entre empresas gaseras. El dispositivo llamado Level gas tiene un costo de 1,400 pesos y funciona en dispositivos Android e IOS.

En países como India, China y Estados Unidos se usan dispositivos que se conectan a los tanques estacionarios y se enlazan a una aplicación que envía una alerta mediante un teléfono inteligente cuando el inventario está bajo y necesita recarga. Es posible controlar el consumo de gas, domiciliar el suministro, constatar tiempo, volumen y condiciones de entrega.

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) implementó la aplicación AmiGas LP para localizar distribuidores y comparar precios y calificaciones de calidad de servicio. Permite también constatar si el vehículo que distribuye el gas LP cuenta con autorización de la CRE. Proporciona teléfonos de emergencia y recomendaciones de uso, con el fin de evitar accidentes y elevar la seguridad.

Luis Landeros, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG), comentó que existen al menos tres empresas en México que han desarrollado prototipos de dispositivos y apps, pero la principal barrera sigue siendo el tema de precios, por lo que el avance en la adopción de estas tecnologías dependerá de las empresas distribuidoras y la masificación de los dispositivos.