Reforma a la Ley de la Industria Eléctrica busca beneficiar a la CFE: BC&B

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Actualmente las modificaciones en materia energética para dar prioridad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y retirar beneficios a las compañías privadas está generando un debate a nivel nacional e internacional, así como en los poderes Ejecutivo y Judicial.

Bajo este contexto, BC&B, firma legal y de negocios, abordó las implicaciones generales de la reciente reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE) que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 9 de marzo de 2021.

En primer lugar, BC&B considera que la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica busca beneficiar a la CFE, en relación con los productores particulares de energía. En términos prácticos, de cierta forma, se busca privilegiar a las energías generadas a través de energéticos fósiles por encima de las coloquialmente llamadas energías puras, por ejemplo, las eólicas y las solares.  Esta reforma también contempla garantizar un plan tarifario que será actualizado sólo conforme a la inflación. 

De acuerdo con la firma legal y de negocios, los ejes rectores de esta reforma son:

  1. Despacho eléctrico: Sin importar qué energía sea más barata, el Centro Nacional de Control de Energía, (CENACE), deberá despachar primero la energía generada en CFE (centrales hidroeléctricas), después la de combustibles fósiles, posteriormente las de generadores privados (eólica y solar) y por último las de ciclo combinado de particulares.
  2. Revocación de contratos: La Comisión Reguladora de Energía (CRE), podrá revisar la legalidad y rentabilidad de los contratos de generación y compraventa de energía que suscriba el Gobierno Federal con productores independientes, de encontrarse que no se garantiza dicha rentabilidad, los mismos serán renegociados o terminados anticipadamente. Dicha Comisión podrá revocar los permisos de autoabastecimiento obtenidos mediante la realización de actos constitutivos de “fraude a la ley”.
  3. Certificados de Energía Limpia (CEL’s): Los CEL’s son un instrumento financiero creado en 2013 para promover la instalación de nuevas plantas renovables. Esta reforma modifica las reglas de los CEL’s indicando que el otorgamiento no dependerá de la propiedad o la fecha de inicio de las operaciones comerciales de las centrales eléctricas, lo que significa que plantas viejas de la CFE puedan acceder a los certificados, que perderían su valor de mercado, en otras palabras, podrán ser otorgados a cualquier productor.
  4. Eliminación de subastas: Estas son licitaciones creadas por la reforma energética de contratos a largo y mediano plazo en la que generadores privados compiten por vender energía a la rama de suministro de CFE, con esta reforma pues se elimina su obligatoriedad.

Según BC&B, la postura en su mayoría dentro del sector de la Industria Eléctrica ha mostrado su desaprobación a la reciente reforma. Asimismo, han sido apoyados desde el lado académico, ambiental y de competencia económica. Parte de la preocupación es que se concedan facultades a la autoridad para revocar permisos y terminar anticipadamente contratos o forzar su renegociación. Consideran que podría obligar a los mexicanos a consumir energía cara y contaminante, lo que resulta perjudicial para la propia población desde el punto de vista ambiental y afectación al derecho humano de salud, pero, también podría colocar a México en el incumplimiento de acuerdos internacionales en materia de uso de energías limpias.

Explicó BC&B que las reformas a la ley van en contra de lo resuelto por los tribunales, ya que retoma las prioridades del pliego petitorio que la CFE presentó a la CRE desde 2019, y que han sido suspendidas definitivamente por el poder judicial mexicano, al considerar que podrían violar derechos constitucionales de forma irreversible.

“Se ha discutido mucho sobre la inconstitucionalidad y anticonvencionalidad de las reformas a la LIE, porque viola la obligación estatal genérica de defensa de los derechos humanos; el derecho a la salud y a un medio ambiente sano; el principio de irretroactividad de la ley; el principio de seguridad jurídica; el principio de sustentabilidad y competencia; la prohibición de monopolios; y el respeto a los tratados internacionales. De igual forma, es contraria a los principios de protección a la inversión extranjera, competencia, medio ambiente y buenas prácticas regulatorias contenidas en el T-MEC; a los compromisos de México en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, entre otros acuerdos internacionales al poner en riesgo el cumplimiento de las metas trazadas en el Acuerdo de París”, señaló BC&B a través de un comunicado. 

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