La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó una utilidad neta de 47,600 millones de pesos durante el primer semestre de 2026, cifra 30.7% menor frente a los 68,700 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025.
Aunque la empresa registró una mejora en su operación, el resultado final fue afectado por la disminución de las ganancias cambiarias y el aumento de los gastos financieros. La utilidad operativa alcanzó 72,200 millones de pesos, un crecimiento anual de 15.2%, mientras que la utilidad bruta aumentó 22.7%, hasta 82,900 millones.
Los datos forman parte del análisis CFE en la mira, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) con información de los reportes trimestrales enviados por la empresa eléctrica a la Bolsa Mexicana de Valores. El estudio examina más de 25 indicadores financieros entre enero y junio de cada año y precisa que las cifras de 2026 son preliminares y no dictaminadas.
Menores precios del gas impulsan la utilidad operativa de CFE
Los ingresos totales de la CFE disminuyeron 2.2% anual, al pasar de 339,700 millones de pesos en el primer semestre de 2025 a 332,200 millones de pesos en el mismo periodo de 2026.
La reducción estuvo relacionada con menores ingresos por la venta de combustibles a terceros y por servicios de transporte de energía, como consecuencia de la disminución en los precios del gas natural.
Este mismo comportamiento permitió reducir 8.4% el costo de ventas, que se ubicó en 249,400 millones de pesos. La disminución de los costos compensó parcialmente la caída de los ingresos y favoreció el avance de la utilidad operativa de la empresa.
La venta de energía eléctrica se mantuvo como la principal fuente de ingresos de la CFE, con aproximadamente 244,500 millones de pesos, equivalentes a 73.6% de sus recursos totales durante los primeros seis meses del año. En segundo lugar se ubicaron las transferencias del Gobierno federal destinadas al subsidio de las tarifas eléctricas, con 52,700 millones de pesos y una participación de 15.9% en los ingresos de la compañía.
Mientras los ingresos por venta de electricidad prácticamente no registraron cambios frente a 2025, los recursos por subsidios aumentaron 3.5%. En contraste, la venta de combustibles a terceros cayó de 13,100 a 7,300 millones de pesos y el transporte de energía disminuyó de 13,700 a 9,500 millones.
A pesar de la mejora operativa, el desempeño financiero limitó el crecimiento de la utilidad neta. La ganancia asociada con el tipo de cambio se redujo de 57,700 millones de pesos en 2025 a 21,300 millones en 2026, mientras que los gastos financieros netos ascendieron a 17,100 millones.
El resultado representó la tercera ocasión desde 2023 en que la CFE llegó al cierre de junio con ganancias. La empresa había registrado una utilidad neta de 87,800 millones de pesos en 2023, una pérdida de 74,800 millones en 2024 y ganancias por 68,700 millones en 2025.
Baja la deuda de CFE, pero crece el pasivo laboral
En el balance general, el patrimonio neto de la CFE aumentó 41.6%, al pasar de 643,000 a 911,000 millones de pesos entre junio de 2025 y el mismo mes de 2026.
El crecimiento estuvo impulsado por un incremento de 12.9% en los activos de la empresa, que alcanzaron 2.99 billones de pesos, mientras que los pasivos aumentaron 3.7%, hasta aproximadamente 2.08 billones.
La deuda financiera total de la CFE disminuyó 1%, de 486,300 a 481,400 millones de pesos. No obstante, el IMCO destacó un cambio en su estructura, debido a que las obligaciones de corto plazo se redujeron 38.5%, mientras que la deuda de largo plazo aumentó 14.1%.
Al cierre del segundo trimestre, 82.1% de la deuda financiera estaba concentrada en compromisos de largo plazo y 17.9% correspondía a obligaciones de corto plazo. Esta composición reduce las presiones inmediatas de liquidez, aunque desplaza una mayor proporción de los pagos hacia años posteriores.
La deuda con proveedores y contratistas también disminuyó 4.5%, para ubicarse en 74,500 millones de pesos, equivalente a 3.6% de los pasivos totales de la empresa.
Por tipo de financiamiento, la deuda documentada se redujo 0.4%, hasta 322,800 millones de pesos; la relacionada con proyectos Pidiregas bajó 7.8%, a 81,900 millones, y la inversión fiduciaria retrocedió 10%, hasta 61,100 millones.
En contraste, el pasivo laboral de largo plazo aumentó 25.3%, al pasar de 442,200 a 554,200 millones de pesos. Estas obligaciones, asociadas con los beneficios definidos de los trabajadores de la CFE, representaron 26.7% de los pasivos totales de la compañía.
Los intereses devengados alcanzaron 27,100 millones de pesos, una reducción anual de apenas 0.2%. Pese a la baja, el monto fue el segundo más elevado registrado desde 2018, solo por debajo de los 27,200 millones observados en 2025.
El análisis del IMCO señaló que las principales agencias calificadoras mantuvieron a la CFE dentro del grado de inversión, aunque registraron ajustes a la baja en sus evaluaciones y perspectivas.
El comportamiento de la deuda, el incremento del pasivo laboral y la menor ganancia cambiaria continuarán como factores relevantes para la evolución financiera de la empresa durante la segunda mitad de 2026.
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