La compañía sostiene que el almacenamiento será el eslabón crítico para la estabilidad del sistema eléctrico, especialmente ante el nuevo marco regulatorio que definirá inversiones y operaciones industriales en México
Por Rocio Novoa
El avance de la transición energética atraviesa un punto determinante para la operación industrial, la integración de renovables y la continuidad de los procesos productivos. El despliegue de tecnología solar y eólica exige nuevos esquemas de estabilización eléctrica, y la regulación en curso abre un espacio para que los sistemas de almacenamiento, particularmente en baterías, se posicionen como una pieza estructural para garantizar confiabilidad.
En ese escenario, la industria observa con atención los lineamientos que el nuevo gobierno prepara para ordenar inversiones y habilitar financiamientos a escala. Para Gianello Gaggero, director general de Battery DepotMex, el mercado del almacenamiento de energía en baterías está en su inicio, pero ya entró en una etapa donde dejó de ser un gusto y se volvió una necesidad para muchas industrias, comercios e incluso aplicaciones residenciales. Desde su perspectiva, la combinación entre adopción acelerada, nuevos criterios regulatorios y presión por continuidad eléctrica está conformando un mercado completamente diferente al de años anteriores.
Los tres ejes de un mercado en transición
Para el directivo, el momento actual requiere resoluciones claras para destrabar inversiones y dar certidumbre a proyectos que llevan meses detenidos. Explica que el país vive un momento importante y delicado en el que la plataforma regulatoria del nuevo gobierno definirá el ritmo de adopción del almacenamiento, y añade que las energías renovables, al no ser continuas, necesitan este apoyo para garantizar estabilidad, situando al almacenamiento como un eslabón clave.
“Si no hay sistemas de almacenamiento en baterías no habrá transición energética”, puntualiza sobre una premisa que, afirma, hoy guía la toma de decisiones en industrias que buscan operatividad, confianza y retorno de inversión en sus proyectos eléctricos.
Gaggero advierte que si no hay incentivos o financiamientos accesibles, será difícil desarrollar el mercado a gran escala, incluso cuando existe un fuerte interés por parte de usuarios industriales y comerciales. Desde su perspectiva, la cadena de valor enfrenta tres retos inmediatos: certidumbre jurídica, disponibilidad de financiamiento competitivo y formación técnica para instaladores y especialistas que puedan dimensionar, integrar y operar sistemas cada vez más complejos.
La curva tecnológica también se está acelerando. El directivo explica que la industria migró de soluciones de ácido-plomo hacia baterías de litio, inicialmente inaccesibles por su costo, pero hoy viables. Destaca que la empresa ha incorporado diferentes químicas y que las baterías de litio-ferrofosfato ofrecen un balance adecuado entre costo, seguridad y ciclo de vida, aunque reconoce que tecnologías como el estado sólido aún no tienen condiciones de precio para escalar en México. “La seguridad debe mantenerse como prioridad, mitigando riesgos y garantizando que los retornos financieros hagan sentido para el usuario final”.
Innovación y convergencia con la electromovilidad
Gaggero enfatiza que la complejidad técnica del almacenamiento exige capacidades especializadas que no siempre están presentes en el mercado. Por eso, afirma que la empresa ha dedicado 17 años a desarrollar conocimiento específico: “nuestro trabajo diario ha sido entender cómo funcionan estos sistemas y qué requiere cada aplicación para operar correctamente”. Esta experiencia permite diseñar soluciones viables técnica y económicamente, integrando criterios de seguridad que no son comparables con los de un sistema solar convencional.
El directivo explica que la compañía opera bajo un modelo de acompañamiento completo, cuyo objetivo es que los proyectos crezcan con bases sólidas. “No vendemos cajas; ofrecemos asesoría, dimensionamiento y apoyo integral”, señala. Este enfoque incluye la posibilidad de participar en comisionamientos y transferir conocimientos a instaladores y clientes, con la intención de que la industria avance de forma ordenada. “Si compartimos experiencia, la industria crece de manera armónica”, afirma.
La convergencia con electromovilidad es otro frente estratégico. Gaggero explica que han trabajado en electrolineras que combinan generación solar, sistemas de baterías y estaciones de carga. Indica que esta integración permite cerrar un ciclo renovable completo: “cuando el vehículo eléctrico se carga con energía limpia, el círculo se completa al cien por ciento”. Y añade que estas soluciones también responden a necesidades operativas en zonas remotas o donde se requieren descargas rápidas sin depender totalmente de la red.
Finalmente, anticipa que la digitalización transformará los procesos del sector y de la empresa: “la inteligencia artificial permitirá hacer las cosas mejor, más estructuradas y más rápido”. Esto, asegura, optimizará el tiempo de respuesta para clientes e instaladores, reforzando la eficiencia hacia un modelo 360°.






