COVID podría cambiar el futuro del mercado energético: AIE

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La respuesta de los gobiernos ante los desafíos que dejó la pandemia mundial provocada por COVID-19, podría acelerar la transición hacia las energías limpias y ayudar a alcanzar los objetivos internacionales de energía y clima, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE), que publicó el Panorama Mundial de la Energía 2020.

El organismo de cooperación internacional reveló el Panorama Mundial de la Energía 2020, estudio que se centra en el periodo de los próximos diez años y que explora los diferentes caminos para salir de la crisis mundial que dejó el COVID-19; además, incluye el último análisis de la AIE sobre el impacto de la pandemia y compara diferentes escenarios que muestran cómo podría desarrollarse el sector energético.

La incertidumbre sobre la duración de la pandemia, sus impactos económicos y sociales y las respuestas políticas abren una amplia gama de posibles futuros energéticos, considera la AIE, que elaboró diferentes suposiciones acerca de estas incógnitas, junto con los datos más recientes del mercado de la energía.

El Panorama Mundial de la Energía 2020 examina los siguientes cuatro escenarios: El Escenario de Políticas Declaradas (STEPS), en el que COVID-19 se controla gradualmente en 2021 y la economía mundial vuelve a los niveles anteriores a la crisis el mismo año.

El Escenario de Recuperación Demorada (DRS), que está diseñado con los mismos supuestos de política que en los STEPS, pero donde la pandemia prolongada causa daños duraderos a las perspectivas económicas. La economía global regresa a su tamaño anterior a la crisis en 2023, y la pandemia marca el comienzo de una década con la tasa más baja de crecimiento de la demanda de energía desde la década de 1930.

En el Escenario de Desarrollo Sostenible (SDS), un aumento en las políticas e inversiones de energía limpia encamina al sistema energético a lograr los objetivos de energía sostenible en su totalidad, incluido el Acuerdo de París, el acceso a la energía y los objetivos de calidad del aire.

Finalmente se presenta el Net Zero Emissions para 2050 (NZE2050) donde se amplía el análisis de SDS y un número creciente de países y empresas apuntan a emisiones netas cero, por lo general a mediados de siglo. Todo esto se logra en la SDS, lo que coloca las emisiones globales en camino hacia cero neto para 2070. El NZE2050 incluye el primer modelo detallado de la IEA de lo que se necesitaría en los próximos diez años para poner las emisiones globales de CO2 en el camino hacia cero neto para 2050.

 

La sombra de la pandemia avanza

De acuerdo con el Panorama Mundial de la Energía 2020, en el Escenario de Políticas Declaradas, la demanda mundial de energía se restablecería a su nivel anterior a la crisis a principios de 2023. Sin embargo, esto no sucede hasta 2025 en caso de una pandemia prolongada y una depresión más profunda, como se muestra en el escenario de recuperación retardada. El crecimiento más lento de la demanda reduce las perspectivas de los precios del petróleo y el gas en comparación con las tendencias anteriores a la crisis. Pero las grandes caídas en la inversión aumentan el riesgo de volatilidad futura del mercado.

Según el documento de la Agencia de la Energía, los peores efectos de la crisis dañaron, en mayor medida, a los más vulnerables. La pandemia revertió varios años de disminuciones en el número de personas en África subsahariana sin acceso a la electricidad. Además, el aumento en los niveles de pobreza pudo haber hecho que los servicios básicos de electricidad sean inasequibles para más de 100 millones de personas en todo el mundo, quienes previo a la contingencia tenían conexiones eléctricas.

 

 

Energía solar, el nuevo rey de la electricidad

Tras la crisis sanitaria, las energías renovables asumieron un papel protagonista en todos los escenarios descritos por el Panorama Mundial de la Energía 2020, con la energía solar jugando un papel medular. De acuerdo con el documento, las políticas de apoyo y las tecnologías que ya han comenzado a madurar están permitiendo un acceso más barato al capital en los principales mercados.

Es decir, la energía solar fotovoltaica es ahora consistentemente más barata que las nuevas plantas de energía alimentadas con carbón o gas en la mayoría de los países, y los proyectos solares ahora ofrecen algunos de los costos de electricidad más bajos jamás vistos. En el escenario de políticas declaradas, las energías renovables cubren el 80% del crecimiento de la demanda mundial de electricidad durante la próxima década. La energía hidroeléctrica sigue siendo la mayor fuente renovable, pero la energía solar es la principal fuente de crecimiento, seguida de la energía eólica terrestre y marina.

Al respecto, el Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, asegura que “la energía solar, que se convertirá en el nuevo rey de los mercados eléctricos del mundo, está en camino de establecer nuevos récords de implementación cada año después de 2022. Si los gobiernos y los inversores intensifican sus esfuerzos de energía limpia en línea con nuestro Escenario de Desarrollo Sostenible, el crecimiento tanto de la energía solar como de la eólica sería aún más espectacular y muy alentador para superar el desafío climático mundial”.

El Panorama Mundial de la Energía 2020 muestra que el crecimiento de las energías renovables debe ir acompañado de una sólida inversión en redes eléctricas. Sin una inversión suficiente, las redes eléctricas serán un eslabón débil en la transformación del sector energético, con implicaciones para la confiabilidad y seguridad del suministro eléctrico.

 

Para leer el análisis completo, consulte la edición de Global Energy octubre