Postura de AMLO frente a la implementación de las energías renovables en México

0

*Por Alain Torres Estrada.

Durante los últimos meses, el gobierno mexicano y específicamente la postura del presidente Andrés Manuel López Obrador respecto a la generación de energía a través de fuentes fósiles, dejando a un lado a las renovables, ha sido fuertemente criticada por la sociedad y por el sector privado. De acuerdo con Villamil, J. (2020) AMLO ha propuesto medidas que se contraponen y bloquean algunos de los proyectos existentes de energía eólica y solar, y al mismo tiempo dificultan el emprendimiento de nuevos proyectos. Además, ha contribuido a que los procesos legales para la implementación de energías sean complejos y aplazados en la mayor medida posible; un claro ejemplo de ello aconteció cuando el CENACE detuvo de forma indefinida las pruebas y procesos necesarios para que las plantas puedan comenzar a operar, atribuyendo esta decisión a la pandemia COVID 19. No obstante, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha rechazado todos y cada uno de los intentos del Presidente en la imposición de sus ideales energéticos, lo que ha ocasionado un debate interno entre los representantes gubernamentales. Por un lado, se tiene el afán de AMLO por mantener el monopolio de las Empresas Productivas del Estado, y por el otro, el interés de los entes gubernamentales para lograr alinearse con los objetivos establecidos en la Ley General de Cambio Climático (2016), mediante la cual se adquiere el compromiso de generar el 35% de la energía eléctrica por medio de fuentes renovables para el año 2024.

El dualismo existente entre los ideales políticos de quienes representan el Estado Mexicano debe ser profundamente analizado; en 2011 Olivera y Colín señalaron que “México cuenta de manera abundante con recursos energéticos renovables y con recursos humanos capaces de generar investigación y desarrollo para apropiarse o crear las tecnologías necesarias y promover una industria nacional”, ya que nuestro país tiene una excelente posición geográfica y cuenta con todos los recursos necesarios para generar energías limpias (ya sea a través de corrientes marinas y de viento, de irradiación solar, entre otras). No obstante, se carece de recursos económicos, tecnológicos y humanos para la implementación de las mismas. Luego entonces, permitir la inversión privada por parte de empresas mexicanas y extranjeras, sería una buena forma de enriquecer y potencializar el sector energético del país, a través de impuestos, capacitación de personal local y libre competencia económica.

Sin lugar a dudas, México tiene un gran potencial energético que debe ser abierto a las nuevas oportunidades del mercado nacional e internacional, ya que es la mejor forma de emprender hacia un país más verde y hacia el logro de una seguridad energética que privilegie además al medio ambiente y al desarrollo económico y social.